CRISIS
Protestas en Cuba por el cuarto día consecutivo sin combustible ni electricidad
Por cuarto día consecutivo, miles de vecinos salieron a las calles en distintos puntos de La Habana para protestar contra los prolongados apagones, la escasez de combustible y el colapso de los servicios básicos. La situación derivó en enfrentamientos con efectivos policiales y escenas de tensión en varios barrios de la capital cubana.
Según reportaron residentes y activistas, en algunas zonas de La Habana los cortes de electricidad ya superan las 25 horas consecutivas, mientras que en provincias del oriente cubano llegan a extenderse por más de dos días seguidos. La Unión Eléctrica de Cuba confirmó que el sistema energético opera al límite y reconoció afectaciones que alcanzan más de la mitad del país durante las horas de mayor consumo.
Las protestas se intensificaron principalmente en municipios como Guanabacoa, Playa y La Güinera, donde vecinos realizaron cacerolazos, bloquearon calles y enfrentaron a la policía arrojando piedras y objetos. Testigos denunciaron además fuertes operativos de seguridad y represión por parte de las fuerzas estatales para intentar controlar las manifestaciones.
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La crisis energética se profundizó tras la interrupción del suministro petrolero proveniente de Venezuela y las restricciones impuestas por Estados Unidos a países que comercien combustible con Cuba. El propio ministro de Energía cubano, Vicente de la O Levy, reconoció públicamente que la isla ya no cuenta con reservas de diésel ni fuel oil para sostener el funcionamiento del sistema eléctrico.
El impacto de la crisis atraviesa todos los aspectos de la vida cotidiana. Además de los apagones, miles de personas sufren falta de agua potable, dificultades para conservar alimentos, problemas de transporte y una fuerte inflación. “Mi vida se ha hecho muy difícil”, resumió un jubilado habanero en declaraciones difundidas por medios internacionales.
En medio del creciente descontento social, la Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió una alerta de seguridad advirtiendo sobre la inestabilidad en la isla y los episodios de represión registrados durante las protestas. Mientras tanto, el gobierno cubano continúa responsabilizando al embargo y a las sanciones energéticas impulsadas desde Washington por el agravamiento de la situación.