TENSIÓN
El Gobierno boliviano acusó a sectores afines a Evo Morales de impulsar protestas “conspirativas”
El Gobierno de Bolivia acusó a sectores vinculados al ex presidente Evo Morales de impulsar las protestas y cortes de ruta que se registraron este lunes en distintos puntos del país, especialmente en La Paz. Desde el Ejecutivo aseguraron que las movilizaciones tienen fines “conspirativos” y buscan desestabilizar la gestión del presidente Rodrigo Paz.
Las medidas de fuerza fueron encabezadas por sectores campesinos de la Federación Túpac Katari, junto a integrantes de la Central Obrera Boliviana y agrupaciones indígenas como los Ponchos Rojos. Entre los reclamos aparecen cuestionamientos a la situación económica, el abastecimiento de combustible, políticas sobre tierras y posibles reformas constitucionales.
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En medio de la crisis, el viceministro de Régimen Interior, Hernán Paredes, afirmó que las manifestaciones “están en el límite de la legalidad” y denunció la existencia de un supuesto “plan macabro” para desestabilizar al Gobierno.
Además, el funcionario sostuvo que los sectores movilizados “están jugando una especie de batalla final” y aseguró que detrás de las protestas existe un intento de Evo Morales de regresar al poder “de la manera más antidemocrática”.