HISTORIAS MUNDIALISTAS
"¿Cómo va el partido, lo ganamos?": el cordobés que murió durante 15 segundos, resucitó y le marcó un gol al 'Equipo de Oro'
La historia de los Mundiales está llena de hazañas, goles inolvidables y partidos que quedaron grabados para siempre. Sin embargo, pocas tienen el nivel de dramatismo de la que protagonizó Juan Eduardo Hohberg, el delantero nacido en Córdoba.
Su nombre quedó inmortalizado en la Copa del Mundo de Suiza 1954, no solo por sus goles, sino porque durante una semifinal sufrió un paro cardíaco en pleno partido, estuvo clínicamente muerto durante 15 segundos y, tras ser reanimado, volvió a la cancha para seguir jugando.
Un cordobés que eligió la garra charrúa
Hohberg nació el 8 de octubre de 1927 en Argentina, pero desarrolló gran parte de su carrera en Uruguay, donde brilló con la camiseta de Peñarol y terminó nacionalizándose para representar a la selección celeste. A comienzos de los 50', Uruguay era una de las grandes potencias del fútbol, venía de conquistar el histórico Mundial del 50' con el famoso "Maracanazo" ante Brasil y llegaba a Suiza 1954 como uno de los máximos candidatos al título. Entre los referentes de aquel plantel estaban figuras que habían participado de la gesta en Río de Janeiro, como Roque Máspoli y Juan Alberto Schiaffino.
El 30 de junio de 1954, Uruguay enfrentó a Hungría en las semifinales. Los europeos llegaban como grandes favoritos: acumulaban 30 partidos sin perder y contaban con una generación considerada una de las mejores de todos los tiempos. El encuentro se disputó en el Stade Olympique de la Pontaise, en Lausana, y comenzó negativamente para los sudamericanos. Hungría se puso 2-0 gracias a los goles de Czibor y Hidegkuti.
Cuando parecía que la clasificación estaba definida, apareció Hohberg. A los 75 minutos descontó para Uruguay y encendió la ilusión de la remontada. Sin embargo, segundos después ocurrió algo que paralizó a todo el estadio. Mientras celebraba el gol junto a sus compañeros, Hohberg se desplomó sobre el césped. Los médicos ingresaron de inmediato y comprobaron que no presentaba signos vitales. Según los relatos de la época, el delantero sufrió un paro cardíaco y su corazón dejó de latir durante aproximadamente 15 segundos.
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Los médicos comenzaron maniobras de reanimación y le administraron coramina, un estimulante cardíaco utilizado en aquellos años. Milagrosamente, Hohberg reaccionó. Cuando recuperó la conciencia, hizo una pregunta que quedó para siempre en la historia: "¿Cómo va el partido, lo ganamos?"
Sin cambios y de regreso al campo de juego
Hoy una situación similar implicaría el cambio por otro jugador y una larga internación. Pero en 1954 el fútbol era muy distinto. Los reglamentos de FIFA no permitían realizar cambios durante los partidos. Si Hohberg abandonaba, Uruguay debía disputar el resto del encuentro con un jugador menos. Pese a la recomendación médica, el delantero insistió y volvió a jugar.
Apenas unos minutos después, cuando faltaban cuatro para el final del tiempo reglamentario, volvió a aparecer dentro del área y marcó el 2-2 que obligó a disputar una prórroga. El hombre que había estado muerto segundos le estaba devolviendo la vida a Uruguay en una semifinal mundialista. La resistencia se mantuvo durante gran parte del suplementario. Incluso estuvo cerca de ganar el partido, con dos remates que impactaron en el palo.
Sin embargo, el desgaste físico terminó pasando factura. Hungría encontró la victoria gracias a dos goles de cabeza de Kocsis, que sellaron el 4-2 definitivo. La derrota significó un hecho histórico: fue la primera caída de Uruguay en una Copa del Mundo después de once partidos invictos. Los húngaros avanzarían a la final, aunque terminarían perdiendo ante Alemania Federal en el llamado "Milagro de Berna".
El hombre que nació tres veces
Años después, Hohberg solía afirmar que había nacido tres veces. La primera, el día de su nacimiento en Córdoba. La segunda, en aquella semifinal de Suiza 1954, cuando los médicos lograron devolverle la vida en medio de un Mundial. Y la tercera ocurrió en 1958, cuando sobrevivió a un accidente aéreo en Brasil. El avión en el que viajaba junto a su familia sufrió graves fallas mecánicas, realizó un aterrizaje de emergencia y terminó incendiándose. Una vez más, salió con vida.
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Quizás por eso su historia sigue siendo una de las más extraordinarias. Mientras otros futbolistas son recordados por un gol decisivo, Hohberg pasó a la eternidad por algo mucho más increíble: murió durante una semifinal del Mundial, volvió a la vida y regresó a la cancha para seguir haciendo goles.