cultura
Leer en comunidad: el antídoto de dos sanjuaninas que crearon un club para expandir su pasión
Empezó casi sin querer. Dos jóvenes que se habían conocido a través de Instagram por su pasión compartida por los libros hacían lecturas conjuntas y reían del absurdo de ser "un club de lectura de dos personas". Sin embargo, ese chiste se convirtió en una convocatoria que desbordó sus expectativas: más de 200 seguidores en Instagram y más de 70 personas en un grupo de WhatsApp, todo en cuestión de pocos días. El club de lectura "Un Capítulo Más" ya es, en los hechos, y apunta a ser uno de los espacios culturales más dinámicos de San Juan.
Esto no ocurre en el vacío, sino que sucede en el peor momento del mercado editorial argentino en décadas, con el hábito lector amenazado desde múltiples frentes. Y aún así, o precisamente por eso, la gente quiere leer.
Si bien en los últimos años, se multiplicaron los lectores que recomiendan libros a sus seguidores con una lógica distinta a la de la crítica literaria tradicional: sin jerarquías, sin poses de erudición, con entusiasmo genuino. Es exactamente en ese cruce entre lo digital y lo presencial donde nace este club sanjuanino.
Sus fundadoras se conocieron en Bookstagram, es decir la comunidad de lectores en la plataforma instagram, y desde allí empezaron a hacer lecturas conjuntas. Cuando el chiste del "club de dos" empezó a quedarse corto, decidieron abrir la puerta. La respuesta fue inmediata. "Había mucha gente que, a través de nuestras redes, nos comentaba que querían sumarse. Nos surgió la idea de sumar más gente y así compartir y conocer a más lectores de la provincia", mencionó Paula.
La convocatoria derribó uno de los mitos más repetidos sobre la juventud argentina: "Para nada creemos que los jóvenes no leen", dijo Romi que estudia literatura en la UNSJ. "La convocatoria superó nuestras expectativas. Entre los miembros hay muchos jóvenes. Incluso adolescentes querían unirse, pero decidimos mantenerlo para mayores de edad por cuestiones de seguridad", aludió. La demanda era tan grande que tuvieron que poner límites por razones prácticas, no por falta de interés.
La dinámica prevista es simple: un libro por mes, un café para debatirlo. Pero la escala que tomó el proyecto, ya que hay más de 70 personas en el grupo de WhatsApp, ya superó el espacio pensado originalmente. "La primera juntada va a ser prueba y error", admitieron. No es una institución: es una comunidad que se está inventando a sí misma.
En San Juan, como en el resto del país, el ecosistema lector existe: hay otros clubes, hay eventos culturales, hay ferias. Lo que este club suma es algo difícil de fabricar artificialmente: una amistad real como origen, redes sociales como amplificador, y la convicción de que la gente quiere leer. Solo necesita un lugar donde hacerlo junto a otros. El "club de dos" ya no existe. En su lugar, dentro de unas semanas, habrá una sala llena de gente con un libro en la mano lista para comentarlo.