PROCESO
Un enfermero tucumano del Hospital Rawson, en la mira de la Justicia por el robo de 55 ampollas de un analgésico: sigue trabajando en el nosocomio
Esta jornada, se desarrolló una audiencia clave en el impactante caso por el faltante de 55 ampollas de un analgésico adictivo (tramadol) en el Área de Terapia Intensiva del Hospital Rawson. En ese sentido, fuentes del caso revelaron que resultó imputado el enfermero tucumano, Andrés Figueroa, quien trabaja en el nosocomio desde el 2020.
De acuerdo a lo expresado por el fiscal de la UFI Delitos Especiales, Adolfo Díaz, el sujeto se habría apoderado de las ampollas de manera ilegal, favorecido por tener acceso a la zona de farmacias mediante la implementación de su huela digital, vulnerando así el sistema PIXIS. En ese contexto, según el Ministerio Público Fiscal, Figueroa se apoderó de las ampollas, para luego ser utilizadas con fines personales, o según la querella encarnada en Gabriel Sanz, representando a Fiscalía de Estado, para comercialziación, lo cual encarnaría el delito de estafa.
Todo salió a la luz, según se detalló en la audiencia, por hematomas que presentó Figueroa en sus brazos y que advirtió un enfermero colega a una de las autoridades del sector. De esta manera, se comprobó el faltante de ampollas, cometido entre mediados de marzo y fines de abril pasado.
A su vez, la defensa de Figueroa, la abogada Andrea Rodríguez, desestimó todas las acusaciones y solicitó pericias toxicológicas para el enfermero para demostar que no consumió estos analgésicos.
Cabe señalar que, la jueza, Carolina Parra, dispuso que avance la investigación con Figueroa en libertad. Mientras que, la magistrada cuestionó el accionar del Ministerio Público Fiscal ante, según su mirada, la falta de medida de coerción las cuales, según la jueza, derivan en que actualmente Figueroa siga trabajando en el nosocomio, aunque en otra área. De acuerdo a Parra, esto puede llegar a perdjudicar el relato en el futuro de posibles testigos en la causa, indicaron las fuentes.