LA INVESTIGACIÓN
El crimen ocurrió el miércoles 5 de abril de 2023 alrededor de las 20:20 horas, cuando la mayoría de los negocios de la zona de Baigorria al 1.500 habían cerrado. La investigación pudo reconstruir que Flores se encontraba junto a un acompañante recolectando cartones por el barrio y sobras de alimentos que habitualmente les daban en los negocios de la zona.
Al llegar a calle Medrano al 2.300, cerca del cruce con Baigorria, intentaron desprender un cable del tendido eléctrico que se encontraba cortado, con fines de robo. La situación fue advertida por Cortez, quien era empleado de Gendarmería Nacional Argentina asignado a la sección vial de Carcarañá y con domicilio a metros de donde ocurrió el crimen. El gendarme dio aviso al 911 y segundos más tarde se presentó en la vereda portando su arma de fuego reglamentaria Pietro Bereta calibre 9 milímetros.
Al advertir su presencia, según el planteo acusatorio, Flores se quedó en la calle mientras su acompañante comenzó a correr hacia el sur. La víctima entonces intentó correr hacia el norte por calle Gallo, pero el acusado lo persiguió apuntándolo con el arma. En esa circunstancia le efectuó un disparo que impactó en la región del cuello de la víctima.
Ya herido, Flores intentó escapar retornando por Medrano al sur y luego dobló en Baigorria perseguido por el gendarme, hasta que cayó agonizante al piso a la altura del 1500. El acusado logró reducirlo colocando sus dos brazos juntos en la espalda y luego llamó por teléfono a una ambulancia. El personal médico constató el fallecimiento.
“Yo no quiero que esto quede en la nada”, dijo en aquel momento a este diario Belén, una hermana de Flores, quien vivía en barrio Parque Casas donde lo conocían por el sobrenombre de “Pericle”.
El hombre, papá de una nena, había perdido de manera trágica a otros familiares: un hermano había sido asesinado, en tanto que una sobrina y una cuñada murieron atrapadas en un incendio. Sus allegados contaron que a veces robaba cables para comprar sustancias, ya que era consumidor de residuos de cocaína, y cuestionaron el accionar del gendarme: “Lo vi con los brazos en la espalda, lo dejaron morir ahí”.
* Con información de Rosario3.