EXPECTATIVA
Un mensaje breve y críticas a la política por el “saqueo” del Banco Central: así será la cadena nacional de Javier Milei
Con un discurso de unos 20 minutos y un tono marcadamente político, Javier Milei buscará instalar este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central como uno de los cambios institucionales más importantes de su gobierno. Según pudo saber Infobae, el Presidente aprovechará la cadena nacional, que se emitirá a partir de las 20, para lanzar fuertes cuestionamientos contra la dirigencia política, a la que acusará de haber convertido durante décadas a la autoridad monetaria en una herramienta para financiar al Estado mediante la emisión, con especial foco en las reformas impulsadas durante los últimos catorce años.
La exposición presidencial también marcará el inicio formal del recorrido legislativo de la iniciativa: el proyecto será enviado al Congreso y requerirá acuerdos políticos para convertirse en ley, en un escenario en el que el oficialismo deberá construir mayorías parlamentarias para aprobar una de las reformas que considera centrales para consolidar el nuevo esquema económico.
Como señal de la importancia política que la Casa Rosada le asigna al anuncio, la cadena nacional será grabada con una puesta en escena especialmente diseñada. Milei estará acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausili; el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, entre otros dirigentes del oficialismo.
La presencia de ese grupo de funcionarios buscará reflejar que el Gobierno pretende convertir la reforma de la Carta Orgánica en uno de los principales hitos institucionales de la gestión. En la Casa Rosada sostienen que la iniciativa no representa únicamente un cambio técnico en el funcionamiento del Banco Central, sino una redefinición del vínculo entre la política y la autoridad monetaria, con el objetivo de impedir que futuras administraciones vuelvan a utilizar la emisión para financiar el déficit fiscal.
Ese planteo retomará los principales conceptos que Milei desarrolló en la columna publicada en Clarín, donde sintetizó su visión sobre la historia del Banco Central y la política monetaria argentina. Allí afirmó que la inflación acumulada desde la creación de la autoridad monetaria asciende a “12.819.532.788.614.400.000%”, una cifra que, según escribió, demuestra el fracaso de la institución para cumplir con su misión original.
“Este número representa la inflación acumulada desde el año 1935 (inclusive), esto es, desde que se creó el Banco Central de la República Argentina”, escribió el Presidente. Y concluyó que la reforma impulsada por su administración busca “poner fin a 91 años de saqueo, expropiación, impunidad y decadencia”, una definición que sintetiza el eje político que tendrá el mensaje de esta noche.
La propuesta oficial busca revertir la última reforma integral de la Carta Orgánica del Banco Central, aprobada en 2012 durante el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner. Aquella reforma modificó el artículo 3° de la Carta Orgánica y amplió las funciones de la autoridad monetaria, al establecer que, además de preservar el valor de la moneda, debía promover la estabilidad financiera, el empleo, el desarrollo económico con equidad social y administrar las reservas internacionales en función de esos objetivos.
La modificación fue defendida por la entonces presidenta del Banco Central, Mercedes Marcó del Pont, quien sostuvo que la autoridad monetaria debía abandonar un esquema centrado exclusivamente en la estabilidad monetaria para asumir un papel más activo en la promoción del desarrollo económico, el empleo y la estabilidad financiera, en línea con el modelo económico impulsado por el kirchnerismo.
Ese punto ocupa un lugar central en la argumentación de Milei. En la columna publicada este jueves sostuvo que con la reforma de 2012 “se le asignó a un instrumento de política económica cinco objetivos”, una decisión que, a su juicio, terminó desdibujando la función principal del Banco Central y facilitó su utilización para financiar al Estado mediante la emisión monetaria.
Sobre esa base conceptual se apoya el proyecto que el Gobierno enviará al Congreso. La iniciativa vuelve a establecer como misión exclusiva del Banco Central la preservación del valor de la moneda. Además, prohíbe expresamente el financiamiento del Tesoro nacional, las provincias y los municipios mediante emisión monetaria y veta la compra de títulos públicos en el mercado primario, uno de los principales cambios que el oficialismo considera necesarios para impedir que la política vuelva a utilizar al Banco Central como fuente de financiamiento del gasto público.
Otro de los puntos centrales de la iniciativa endurece los requisitos para remover al presidente y al directorio del Banco Central. El proyecto establece un mecanismo que exigirá mayorías agravadas en ambas cámaras del Congreso para desplazar a las autoridades de la entidad, con el objetivo de reforzar su independencia frente a futuras administraciones.
La propuesta también restringe la distribución de utilidades al Tesoro Nacional y elimina las Letras Intransferibles, instrumentos que el Gobierno identifica como parte del andamiaje legal que permitió financiar al Estado con recursos de la autoridad monetaria.