Historias
De Trinidad a Boca: el sueño de Benjamín Tello empieza a hacerse realidad
En el fútbol, como en la vida, muchas veces es necesario animarse a cambiar para seguir creciendo. Salir de la comodidad, afrontar nuevos desafíos y apostar por los sueños puede marcar un antes y un después. Esa es la historia de Benjamín Tello, un joven futbolista sanjuanino que, con esfuerzo y perseverancia, logró dar uno de los pasos más importantes de su carrera: incorporarse a las divisiones inferiores de Boca Juniors.
Benjamín nació futbolísticamente en Unión de Villa Krause, club donde jugó desde los seis años. Sin embargo, tiempo después decidió aceptar una propuesta para vestir la camiseta de Trinidad, una decisión que no fue sencilla por tratarse del clásico rival.
"Me costó adaptarme porque toda la vida había jugado en Unión. Era el clásico, siempre queríamos ganarnos entre nosotros, pero pude superar ese desafío", recordó.
Ese cambio terminó siendo determinante para su futuro. Fue en Trinidad donde Boca Juniors realizó una prueba cerrada para jugadores de la categoría 2010. Benjamín fue uno de los tres futbolistas seleccionados para viajar a Buenos Aires y continuar siendo evaluado.
"La primera prueba duró tres días. Éramos unos 30 chicos. El primer día jugamos entre nosotros y al siguiente los que más nos destacamos entrenamos con la categoría de Boca. Después de eso nos eligieron para el último entrenamiento con los coordinadores del club", relató.
Tras esa primera evaluación, recibió una nueva convocatoria para regresar al predio del "Xeneize". Allí permaneció una semana entrenando junto a otros futbolistas que seguían en carrera por un lugar: "Entrenamos toda la semana y el viernes nos dijeron que solamente tres chicos de la categoría 2010 habíamos quedado para incorporarnos al club. Ahí también nos confirmaron que íbamos a tener pensión", contó con emoción.
Actualmente, Benjamín vive en la pensión de Boca junto a otros jóvenes futbolistas y es el único sanjuanino de su categoría.
La noticia tuvo un significado aún más especial por el fanatismo de toda su familia por el conjunto azul y oro.
"Todavía no lo puedo creer. Soy fanático de Boca, mi familia también. Mis hermanos son hinchas a morir, así que imaginate la felicidad", expresó.
El camino, sin embargo, no estuvo exento de obstáculos. Antes de esta oportunidad, Benjamín había atravesado una frustrante experiencia en Talleres de Córdoba, donde estuvo muy cerca de incorporarse al club, pero un cambio de entrenador modificó la decisión final.
"Me bajoneé mucho. Pensaba que ya estaba todo dado y al final no se dio. Perdí un poco las ganas, pero después apareció esta oportunidad y cambió todo", recordó.
Hoy, instalado en Buenos Aires y cumpliendo uno de los sueños que tuvo desde chico, el juvenil sanjuanino sabe que el desafío recién comienza: "Ahora toca adaptarme, pelear un puesto y trabajar para poder jugar. Ojalá se dé en las próximas semanas", afirmó.
Con apenas 16 años, Benjamín Tello representa el ejemplo de que los sueños se construyen con esfuerzo, sacrificio y valentía para tomar decisiones difíciles.