EL ADIÓS AL REFERENTE

Sentido de pertenencia y capitán del club de sus amores, Mateo Rodríguez se retira tras 17 años ligado al pueblo puyutano

Con apenas 27 años, el sanjuanino decidió cerrar una etapa que marcó su vida. Llegó a Sportivo Desamparados cuando tenía 10 años, fue referente y uno de los jugadores que sostuvo al club en los momentos más difíciles. "Empecé a jugar en el club y desde ahí no me fui nunca más".
miércoles 05 de agosto de 2026

El pasado fin de semana, luego de la victoria 3 a 1 frente a Defensores de Argentinos en El Serpentario, el defensor reunió a sus compañeros y les comunicó una decisión tan dificil que sorprendió a todos, el final a su carrera deportiva en el club de sus amores. Con apenas 27 años, el capitán cerró una etapa de 17 años ligada a la institución del Barrio Patricias Sanjuaninas.

Su historia comenzó cuando tenía apenas 10 años. Desde entonces, salvo un breve paso a préstamo por Aberastain de Pocito, nunca vistió otra camiseta. "Empecé a jugar en el club y desde ahí no me fui nunca más", recordó Mateo, quien asegura que su amor por Desamparados nació mucho antes de llegar al club. Creció en el Barrio ATSA IV, en Rivadavia, un lugar donde el sentimiento puyutano forma parte de la identidad de muchos vecinos.

Mateo junto a sus compañeros en Quinta División luego de la consagración del campeonato local en 2016. Algunos de los presentes, siguen siendo compañeros en el plantel profesional. 

Durante todos esos años vivió ascensos, finales, frustraciones y momentos que marcaron tanto al club como a su carrera. Uno de los más difíciles fue aquella final frente a Ben Hur, en Pergamino, donde el elenco sanjuanino cayó por un solo gol y no pudo lograr el ascenso al Federal A. "Yo lo venía pensando. Se me había cruzado por la cabeza cuando perdimos la final en Pergamino. Me convencieron y terminé quedándome", contó. Sin embargo, con el paso del tiempo sintió que ya no podía sostener la misma intensidad.

"Desamparados te exige mucho y es muy dificil aguantar con la cabeza. Ya uno se pone más grande, tiene otras metas y la exigencia de un club como este, te limita. Es momento de proyectar en mí", explicó. Actualmente, Mateo trabaja como profesor de Educación Física en el gimnasio Activamente, ubicado en el predio de Sioux, y reconoce que la dedicación que demanda el fútbol comenzó a chocar con sus proyectos personales. "No tenía ganas de ir a entrenar, me costaban un montón los días. Era algo que nunca me había pasado. Sentí que ya no lo vivía igual y no me parecía justo para mis compañeros. Preferí dar un paso al costado antes que restarle al grupo", confesó.

"Yo que estoy enamorado de vos": Mateo y el amor por el club que le dio todo, después de 17 años ligados a la institución, cierra una etapa para buscar nuevas experiencias. 

Más alla de su rendimiento dentro de la cancha, Rodríguez se convirtió en uno de los grandes referentes del vestuario durante uno de los momentos más complejos de Sportivo Desamparados. En 2025, el club atravesó una profunda crisis dirigencial y el plantel se quedó sin cuerpo técnico. Mateo, junto a Nicolás Córdoba, dejó momentaneamente su rol de jugador para hacerse cargo de los entrenamientos. "Con Nico nos hicimos cargo de todo, le metimos para adelante para que el plantel no dejara de entrenarse". 

En ese mismo contexto, el plantel lanzó una campaña solidaria para recaudar fondos y afrontar parte de los salarios que se adeudaban. La cuenta bancaria para recibir dichas colaboraciones estuvo a nombre del propio Mateo, quien asumió esa responsabilidad como una forma de garantizar transparencia. "Pasamos de no tener ni siquiera quién nos llevara un bidón de agua a jugar una final. Fue algo hermoso, no se dio el ascenso, pero lo importante fue que todos pudimos mirarnos a la cara sabiendo que nadie se guardó nada".

Una despedida cargada de emociones

Mateo formó parte de aquel plantel que disputó el Federal A en el 2018. El defensor disputó un total de 30 partidos en dicha competencia. 

La decisión ya estaba tomada cuando se la comunicó al plantel. Las reacciones no tardaron en llegar. "Muchos me pidieron que lo pensara otra vez, pero ya estaba todo decidido. Los quiero muchisimo a todos, varios de ellos pude verlos dando sus primeros pasos en Primera y voy a seguir estando para ellos desde donde me toque", contó emocionado.  Mateo asegura que nunca dejará de sentirse parte de Desamparados. "Mis viejos crecieron en la cancha por mí, siempre estuvieron al pie del cañón. El barrio estuvo presente toda mi vida. Nunca me voy a ir del club", expresó.

Ahora comienza una nueva etapa. Quiere dedicarles tiempo a actividades que durante años postergó por el fútbol: viajar, ir a recitales, leer y compartir más momentos con su familia y amigos. "Lo primero que tenía pendiente era ir a ver La Renga ahora en noviembre a Mendoza. También disfruto mucho leer y aprovechar pequeños hobbies que antes no podia disfrutar. Uno nunca deja de jugar a la pelota, pero ahora quiero vivir otras experiencias". 

Capitán y referente del elenco del Barrio Patricias Sanjuaninas, asegura que a pesar de la decisión tomada, nunca se irá de Sportivo Desamparados. 

Su despedida generó una gran repercusión entre los hinchas y en las redes sociales, donde compañeros, amigos e históricos simpatizantes del Puyutano destacaron su compromiso, liderazgo y sentido de pertenencia. En un fútbol donde cada vez son menos frecuentes los jugadores que pasan toda una vida en un mismo club, Mateo logró representar durante más de una década ese perfil de jugador que todo hincha quiere: el del pibe del club que defiende la camiseta en las buenas, pero sobre todo en las malas, convirtiéndose en uno de los símbolos contemporáneos del Puyutano.