Tras el anuncio de USD 250 millones
El fideicomiso de Vicuña tendrá cambios clave: obras más allá de las zonas de influencia y desembolso cuando estén listos los proyectos
Al confirmar que parte de los 250 millones de dólares que aportará el proyecto minero Vicuña irá destinado a reconstruir la Ruta 40 Norte entre Albardón y Jáchal, el gobernador Marcelo Orrego adelantó un cambio clave que tendrá el fideicomiso minero, proyecto que será enviado a la Cámara de Diputados, un cambio que fue confirmado por fuentes oficiales. El fondo, que se nutrirá del 1,5% de los ingresos brutos durante la vida útil de la mina, podrá ser utilizado para realizar obras de infraestructura en otros departamentos que no sean donde está instalado el yacimiento o su zona de influencia. Así, los recursos, como los que recibirá la provincia antes de fin de año, podrán usarse para obras que tengan incidencia para el proyecto, pero que no estén ubicadas en Iglesia y Jáchal, aunque dichos distritos serán prioritarios. De esa manera, el Ejecutivo podrá encarar tareas como la Ruta 40 Norte y otras, o también proyectos energéticos o hidráulicos, entre otros. Y ese cambio no será el único, ya que las fuentes indicaron que habrá diferencias en cómo se nutre el fondo. Para las empresas mineras actuales, los giros financieros deben ser inmediatos, existan obras para hacer o no, mientras que Vicuña hará los desembolsos mientras existan proyectos de infraestructura para hacer, incluso bajo cancelaciones con certificación de avance de obra. De esa manera, explicaron, no habrá fondos ociosos sin usarse, como existe hoy con los fideicomisos de Veladero y Gualcamayo.
La obra de la Ruta 40 Norte es clave para la provincia porque se trata de un acceso a departamentos como Jáchal, Iglesia y Calingasta y es un camino que se encuentra “destruido”, según dijo el gobernador Marcelo Orrego. Pero dicha traza abarca departamentos que no tienen incidencia directa sobre el proyecto Vicuña, como Albardón y Ullum, por lo que sería difícil desarrollarlo bajo las normas actuales con las que se rigen los fideicomisos mineros. Así, en el caso de Vicuña, dicho fondo tendrá ese cambio central, lo que le permitirá a la provincia ejecutar obras más allá de las zonas de influencia directa, basándose también en las zonas indirectas. Incluso, al hacer el anuncio de la Ruta 40 Norte, Orrego dijo: “Cuando hablo de infraestructura hablo de los corredores viales, estaciones transformadoras, obras de saneamiento e hídricas”, ya que “no podemos pensar en la coyuntura de lo que nos pasa hoy, tenemos que pensar en los tiempos que vienen”.
Según la información oficial aportada por el Ministerio de Minería, los fondos que integran los fideicomisos de Veladero, Gualcamayo y Casposo “tienen un destino exclusivo: financiar obras de infraestructura en los departamentos con influencia directa de la minería, como Iglesia, Jáchal y Calingasta. Las prioridades incluyen proyectos hídricos, viales, educativos, sanitarios, turísticos, agrícolas y mineros”. Ese límite será cambiado para permitir que existan obras clave fuera de esos departamentos, como lo es la obra de la Ruta 40 Norte.
Si bien no hay detalles sobre las características del proyecto y la inversión necesaria, fuentes calificadas del sector de la construcción estimaron que, para una autopista de cuatro carriles, con los cambios necesarios en los 40 kilómetros desde El Villicum hasta Talacasto, la inversión puede rondar los 100 millones de dólares, a un costo aproximado de 2,5 millones de dólares promedio por kilómetro. La obra, según confirmó Orrego, será licitada antes de fin de año.
El acuerdo entre la provincia y Vicuña, por el aporte extraordinario y anticipado de 250 millones de dólares, ingresará a la Cámara de Diputados entre este viernes y el lunes, según confirmó el vicegobernador Fabián Martín en declaraciones a Demasiada Información de 0264 Radio, 107.3 en FM y por el canal de YouTube de 0264 Noticias. Por lo tanto, una vez que ingrese se conocerá el detalle del mismo y las particularidades que tendrá el uso de los fondos del fideicomiso y cómo Vicuña hará el aporte del 1,5% de los ingresos brutos durante la vida útil de la mina a partir del sexto año en que entre en producción.
Fuentes oficiales confirmaron que los fideicomisos que hoy existen de Veladero, Gualcamayo y Casposo tienen un punto que será cambiado para Vicuña, lo que permitirá un uso eficiente de los recursos. Es que hoy existen fondos que integran los fideicomisos que no se han utilizado y que están esperando que se definan obras para ser gastados. En esa línea, según explicaron, el aporte de Vicuña estará en línea con las obras a realizar. Esto es, que la empresa tendrá que hacer el giro financiero una vez que se sepa qué proyecto se realizará, incluso con la emisión del certificado de obra, documento oficial que detalla y valora el avance físico de un proyecto de construcción en un período determinado y que sirve para cobrar los trabajos realizados y controlar el presupuesto. Hoy el proceso es al revés: la empresa minera realiza el desembolso y un comité define qué proyecto realizar.
Los fideicomisos mineros han sido clave para los departamentos del Norte y así lo dejó en claro Orrego cuando en abril dio su mensaje anual en la Cámara de Diputados. En ese momento, el mandatario indicó que “con fondos del fideicomiso minero, ampliamos la red de agua potable en San Roque, Jáchal, con una inversión de casi 1.500 millones de pesos. Reactivamos la obra del Canal del Norte en el departamento de Jáchal, beneficiando a más de 1.800 productores agrícolas y ganaderos y a más de 26.000 hectáreas de producción, con una inversión de más de 2.000 millones de pesos”. Además, se construyeron “dos puentes y obras de encauzamiento y defensas por más de 6.700 millones de pesos” y también “obras de riego por más de 15.000 millones de pesos, y un sistema de tratamiento de aguas residuales en Niquivil. Todo financiado con recursos del fideicomiso minero. Eso es lo que significa, que la minería llegue a cada familia sanjuanina”.