ORGULLO
Tomás Ferrandiz, el sanjuanino que a los 13 años va por su gran sueño en el judo de representar a la Selección Argentina
Mientras muchos chicos apenas empiezan a descubrir sus gustos en diferentes deportes, Tomás Ferrandiz ya tenía claro que lo suyo estaba en la lucha. Oriundo de Pocito, comenzó a acercarse al mundo de las artes marciales como un juego, pero rapidamente aquello se transformó en un sueño que, casí diez años después, lo puso frente a una posibilidad de poder representar a nuestro país.
Su historia comenzó en el camping de la UTA, en Rawson, donde dio sus primeras clases bajo la mirada del profesor Martín Molina. El interés por las artes marciales había nacido incluso antes, frente al televisor, observando a nada más y nada menos que Conor McGregor. “Siempre me gustó mantenerme en forma física y aprender a defenderme. Me atraía la lucha, lo empecé a hacer y me gustó mucho”, contó. Desde entonces, su formación fue pasando por distintas disciplinas. Practicó artes marciales tradicionales, jiu-jitsu, chai-yu-wukong, judo, lucha olímpica, lucha de playa y kickboxing. En cada una fue acumulando experiencia y títulos, aunque actualmente concentra su preparación principalmente en el judo y el jiu-jitsu.
A los ocho años consiguió su primer cinturón negro en artes marciales tradicionales. En kickboxing fue campeón en Buenos Aires, mientras que en lucha olímpica y lucha de playa logró imponerse en todos los certámenes en los que participó. En 2023 comenzó a competir en jiu-jitsu y consiguió cinco torneos nacionales consecutivos. El salto internacional llegó en 2025, cuando viajó a San Pablo para disputar el Mundial de Jiu-Jitsu y consiguió quedarse con el tercer puesto, un logro que confirmó que aquel pequeño que había comenzado a entrenar a los cuatro años podía competir también entre los mejores. El número que resume parte de ese recorrido también sorprende: 56 trofeos y medallas acumulados durante su corta pero intensa carrera deportiva.
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Detrás de cada medalla hay una rutina que no conoce demasiado de descansos. Tomás se levanta a las 6:40 para asistir al Colegio El Mercedario. Al regresar, duerme una hora y después comienza con las tareas escolares, merienda y se prepara para entrenar. Todas las tardes se dirige al Camping de UTA para continuar con su preparación y, dependiendo de la actividad, realiza doble turno al menos dos veces por semana.
Las competencias también forman parte habitual de su calendario. Durante mucho tiempo llegó a tener prácticamente una competencia por mes, aunque actualmente decidió bajar un poco el ritmo para concentrarse en un objetivo concreto: la Selección Argentina de Judo. “Ahora paramos un poco porque son muchas las competencias y estamos apuntando mucho para la Selección Argentina de Judo”, explicó. Ese camino también lo llevó a conocer buena parte del país. En jiu-jitsu viajó junto a sus padres a Brasil, Córdoba, Mendoza, Buenos Aires, Bahía Blanca y San Luis. En judo, en tanto, compitió en Chubut, Mendoza, Córdoba y en el Campeonato Nacional disputado en San Juan.
Tomás recibió el llamado para participar de un campus de entrenamiento de la Selección Argentina de Judo, que se desarrollará del 28 al 30 de agosto en Caseros, Buenos Aires. Allí será evaluado junto a otros jóvenes deportistas y buscará superar las pruebas que le permitan integrar el seleccionado nacional. La convocatoria no es casual. Actualmente, el sanjuanino lidera el ranking argentino tanto en Judo como en Jiu-Jitsu, una posición que le abrió la puerta a esta oportunidad. Durante el campus será evaluado con vistas a la conformación del equipo argentino que disputará los Campeonatos Panamericanos y los Juegos Sudamericanos Escolares en Cancún.