HISTORIAS

De Pocito al mundo: la historia de Jesús, el chico que eligió el patín y le dió a San Juan un título mundial

A los seis años descubrió el patinaje mirando a sus primas y no se bajó más. Entre escuela, gimnasio y entrenamientos intensos, construyó un camino silencioso que lo llevó, una década después, a consagrarse en la World Cup 2026.
Por Redacción 0264Noticias
lunes 20 de abril de 2026

En Pocito, la historia de Jesús Octavio Morte empezó como empiezan muchas cosas importantes: sin plan, casi de casualidad. Tenía seis años cuando vio a sus primas Iliana y Guada patinar. No fue un momento épico ni preparado, pero alcanzó. “Me encantó el deporte”, recordó. Y con eso bastó para cambiarlo todo.

Ese entusiasmo inicial lo llevó al Club Andino, donde dio sus primeros pasos y donde, diez años después, sigue entrenando. El mismo lugar que lo vio aprender a mantenerse en equilibrio fue testigo de su crecimiento como deportista y de una constancia poco común para su edad.

A los siete años llegó la competencia, y con ella, los primeros resultados. Ganó a nivel regional y ese impulso lo llevó a escenarios más exigentes. En los torneos nacionales también se quedó con el primer puesto, marcando un inicio que anticipaba algo más grande.

A los 7 años ya competia en los regionales, luego pudo avanzar a los nacionales donde se llevó varios títulos. 

Pero el camino no fue lineal. En paralelo, como tantos chicos, dividía su tiempo entre el fútbol y el patín. Hasta que llegó el momento de elegir. No fue solo una decisión deportiva, fue una apuesta. Eligió el patín, y con el tiempo, esa elección terminó definiendo su historia.

Hoy, con 16 años, su rutina combina exigencia y disciplina. En diálogo con 0264Noticias, Jesús contó: “Entreno cinco veces a la semana, cuatro horas por día. Pero también voy al gimnasio, y hay días que hago dos especialidades: libre y danza”.

El esfuerzo no se limita a la pista. “En la mañana voy al colegio, desde las 7 hasta la 13 horas. Después, en la siesta voy al gimnasio y en la tarde patino”, explicó. Estudiante de cuarto año en el Colegio Nacional de Rawson, reparte sus días entre el estudio y el alto rendimiento, con una organización que no deja mucho margen para el descanso.

Jesús confesó que tuvo que elegir entre el fútbol y el patín. 10 años después logró un título mundial. 

Ese trabajo sostenido tuvo su gran recompensa recientemente. Jesús Octavio Morte Brizuela se consagró campeón en la categoría Libre Masculino Juvenil de patinaje artístico, disputada en Buenos Aires. En un evento que reunió a competidores de primer nivel internacional, logró imponerse con claridad. Ganó tanto el programa corto como el largo y alcanzó un puntaje final de 113.16, superando ampliamente a César Caballero (Paraguay) y Neyen Lafuente (Argentina), quienes completaron el podio.

Representando al Club Andino y acompañado por su entrenadora Mariana Rodríguez, el sanjuanino mostró una combinación de técnica y expresión que lo llevó a lo más alto en una de las competencias más importantes del calendario. Sin embargo, lejos de conformarse, Jesús ya mira hacia adelante. “La idea es dar clases y enseñarle a chicos, y de ahí seguir entrenando y tal vez ser entrenador”, afirmó.

La historia, entonces, no termina en una medalla. Apenas suma un capítulo clave. Porque todo empezó con una mirada curiosa en una pista y hoy continúa con un presente que confirma algo simple: cuando la pasión encuentra disciplina, el destino suele acelerarse. Y Jesús, claramente, ya está en carrera.