SOLIDARIDAD
El gesto de Ángel Di María con un nene que vendía camisetas de Central junto a su papá y sufrió un robo tras el clásico de Rosario
Ángel Di María y su esposa, Jorgelina Cardoso, tuvieron un gran gesto con Nicolás y su hijo, Eloy, que vendían camisetas en la calle en Rosario y fueron brutalmente asaltados el domingo después del clásico por varias personas con indumentaria de Newell’s, que los dejaron casi sin mercadería para poder vender.
El delantero de Rosario Central se enteró de lo sucedido a través de la televisión y no dudó: le envió una camiseta firmada con el número 11 en la espalda. De hecho, fue la propia Jorgelina la que se acercó hasta la intersección de las calles Rondeau y Olivé, donde padre e hijo tienen el puesto, y les entregó el regalo.
La mayoría de prendas que vendían Nicolás y su hijo eran del Canalla, ya que son hinchas del club. “Fue un momento feo, bastante horrible. Bajaron de una manera eufórica y fueron directo a las camisetas. El 85% de la mercadería eran camisetas de Central”, relató Nicolás en diálogo con Rosario3.
“Si no estaba con mi hijo, me molían a golpes. Muchos hinchas de Newell’s me mandaron mensajes y estoy re agradecido con la gente. Espero que sirva para crear conciencia (de ser) indiferente a los colores”, agregó.
Por otro lado, Eloy relató lo que se acuerda del hecho, y le agradeció al Fideo por el gesto: “Vinieron y nos arrancaron hasta los broches. Se guardaron todo. Estoy muy feliz con el regalo, cuando llegue a mi casa la voy a colgar en la pared de mi pieza”.
La historia del vendedor ambulante asaltado
Nicolás Marín, hincha de Rosario Central, trabaja desde hace cinco años en la zona donde ocurrió el episodio. El dinero que conseguía con la venta de productos deportivos tenía un destino claro: ahorrar para comprar un vehículo que le permitiera dejar atrás el trabajo en los semáforos.
Su objetivo era empezar a trabajar con una aplicación de viajes y, sobre todo, lograr que su hijo dejara de acompañarlo a la calle para ayudarlo a ganarse la vida.
“Estuvimos anoche con Eloy, que quedó exaltado porque tuvimos una noche eufórica, de muchas preguntas y de brindar respuestas. Y la respuesta es siempre justa porque no lo vas a dejar traumatizado”, explicó sobre el estado emocional del nene tras el robo.
Además, relató el esfuerzo que hizo junto a su esposa para poner en marcha el puesto de venta. Según contó, destinaron parte de los ingresos familiares y de las asignaciones de sus hijos para poder comprar mercadería y sostener el emprendimiento.
“Este esfuerzo que hicimos con mi esposa fue el sacrificio de muchas asignaciones de mis hijos para tener un puesto con bastantes cositas”, señaló. Y agregó que el propósito era poder mejorar la situación económica de la familia y, especialmente, conseguir que sus hijos no tuvieran que salir a la calle para ayudarlo a trabajar.