INVESTIGACIÓN
El ADN confirmó que la bebé fallecida era hija de la mujer que denunció un cambio de criaturas y ahora la Justicia investigará una presunta mala praxis
La investigación judicial por la muerte de una bebé sanjuanina sumó un resultado clave. El análisis de ADN realizado sobre los restos de la pequeña confirmó que era la hija de Guadalupe Tapia, la mujer que había denunciado un presunto cambio de criatruas en el nosocomio donde fue atendida durante el parto. De esta manera, quedó descartada una de las hipótesis de la familia de la pequeña fallecida, y ahora la Justicia buscará dilucidar si hubo una presunta mala praxis en el tratamiento de la recién nacida, el otro foco que tuvo la denuncia de la familia Tapia.
La duda había surgido porque, según la denuncia, otra mujer con el mismo apellido que también había dado a luz en el Hospital Rawson durante la misma jornada. Tapia había manifestado que los rasgos físicos de la bebé que le entregaron no coincidían con los que esperaba y planteó ante la Justicia que podía haberse producido una confusión. Por ese motivo, el cuerpo fue exhumado y trasladado para la realización de distintos estudios.
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La medida fue ordenada en el marco de la investigación iniciada por la UFI Delitos Especiales, luego de la denuncia presentada por Guadalupe Tapia con la intervención de su abogada, María de los Ángeles Olivera. Además del cotejo genético, la Justicia buscaba obtener material que permitiera avanzar sobre las circunstancias del fallecimiento de la recién nacida.
De acuerdo con el relato incorporado a la causa, Tapia había asegurado que durante el embarazo y el trabajo de parto pidió en reiteradas oportunidades que se realizara una cesárea. También afirmó haber presentado contracciones y sangrado y sostuvo que posteriormente advirtió que la bebé había dejado de moverse. Finalmente, una ecografía habría confirmado que la pequeña había fallecido dentro del útero. Estos hechos forman parte de la denuncia y todavía deben ser corroborados mediante las pruebas reunidas en el expediente.
Ahora los investigadores deberán determinar cuál fue la causa concreta de la muerte y reconstruir las últimas horas del embarazo y el parto. Para ello serán fundamentales los estudios anatomopatológicos y el análisis de la historia clínica, además de las declaraciones de los profesionales que intervinieron en la atención de la madre y la recién nacida.