Fuente de financiamiento
Tras la colocación del bono internacional, el Gobierno contará la semana que viene con 600 millones de dólares
Luego de que inversores internacionales y argentinos hicieran ayer sus ofertas por el Bono San Juan, la provincia contará la semana que viene con los 600 millones de dólares que había fijado como tope máximo. De acuerdo al Prospecto de Emisión que presentó la gestión orreguista al mundo financiero, el próximo jueves vence el límite para que los inversores que queden adjudicados depositen el dinero y el Ejecutivo emita los títulos, aunque el plazo máximo es el viernes.
Previo a ello, habrá una depuración, debido a que los interesados hicieron ofertas por un total de 1.037.000.000 dólares y, por ley, la provincia podía tomar hasta 600.000.000. ¿Cómo se hará esa selección? En base a la tasa de interés que propusieron los inversores. La tasa cerró en 9,55 por ciento anual y aquellos que ofertaron una mayor quedaran afuera y serán adjudicados los que estuvieron en la misma la cifra final o por debajo de ella, señala el Prospecto al que accedió 0264 Noticias.
En el Gobierno hubo satisfacción por el resultado de la licitación. El propio gobernador Marcelo Orrego destacó en redes sociales que “el mundo confía en San Juan y en el futuro que estamos construyendo. Esta confianza se traduce en oportunidades concretas: más infraestructura, más desarrollo y más trabajo para las familias sanjuaninas”.
De acuerdo a la ley 2817 I de Operaciones de Crédito Público, los 600 millones de dólares “se afectarán exclusivamente a la financiación de planes de inversión pública, obras de infraestructura, gastos de capital en educación, salud, seguridad pública e infraestructura social de la administración pública provincial”.
Tras la operación, el comunicado oficial resaltó que “fue todo un éxito”, teniendo en cuenta “un contexto internacional y local complicado, con la tasa a 10 años del bono del tesoro de Estados Unidos en máximos históricos de los últimos 20 años,”, la cual “está a 5,15 por ciento”. En cuanto al escenario nacional, “con el riesgo país a la suba, con bonos soberanos castigados en su precio (…) El riesgo país está en 567 (puntos), lo que equivaldría a una tasa del 10.82 por ciento, por lo que podemos decir que tenemos un riesgo menor que el del país en este contexto”, dado que la tasa cerró en 9,55.
Medios nacionales se hicieron eco de la colocación del bono sanjuanino, como La Nación, Clarín e Infobae, los que, en la previa, consultaron con especialistas que indicaron que la tasa de interés fija debía ubicarse en torno al 9,5 por ciento. En ese marco, explicaron, al igual que fuentes locales, que influyó la condición de San Juan como emisor debutante y la falta antecedentes recientes en materia crediticia.
Nada mal, teniendo en cuenta que títulos de provincias como Córdoba y Santa Fe, de mayor tamaño (a nivel población y productivo) y conocidos por los inversores, operan entre el 8,6 y el 9,3 por ciento. Por eso, se preveía una tasa un poco mayor.
El comunicado oficial indicó que el “excelente crédito” conseguido es “producto de sus sólidos números fiscales y las buenas perspectivas de su economía impulsada por la minería”. Así, la provincia le había informado a los inversores que San Juan reportó un superávit global 236.975 millones de pesos en 2024, de 32.158 millones en 2025 y de 38.190 millones de pesos en el primer semestre de 2026. Para el ejercicio de este año, se proyecta un superávit financiero de 12.471 millones de pesos.
Incluso, en el Prospecto, el Gobierno había destacado el bajo nivel de endeudamiento: al 31 de diciembre de 2025, la deuda pública consolidada ascendía a 292.155 millones de pesos, lo que representa apenas el 10,4 por ciento de los ingresos totales de la provincia y el 3 por ciento de su Producto Bruto Geográfico (PBG) nominal. Además, los servicios de la deuda previstos para este año representan solo un 1,1 por ciento de los ingresos corrientes netos, muy por debajo del tope legal del 15 por ciento fijado por la Ley de Responsabilidad Fiscal nacional.
En cuanto al potencial minero, el Ejecutivo resaltó en su informe a los inversores los emprendimientos de cobre Vicuña, Los Azules y El Pachón a la cabeza, en un contexto de poco más de 30 proyectos. En ese marco, hizo hincapié en los recursos que generarán las regalías mineras y los aportes de los fideicomisos.
Es un horizonte económico clave para el pago del bono. Su vencimiento es a 9 años, a partir de la fecha de emisión y liquidación, que se dará la semana que viene. En los primeros 6 años, la provincia abonará los intereses con la tasa fija anual en dólares del 9,55 por ciento. En los últimos tres años, es decir, de 2033 a 2035, cancelará el capital en tres cuotas anuales y consecutivas, más los intereses sobre el saldo del capital, según había explicado el ministro de Economía, Roberto Gutiérrez, en el programa Demasiada información, de 0264 Radio (107.3 en FM y por el canal de YouTube de 0264 Noticias).
Es decir, en 2033 se devolverán 200 millones de dólares, otra cifra igual en 2034 y una suma similar en 2035 (cada año con sus respectivos intereses, aunque en base al saldo), para completar el total de capital de 600 millones de dólares. En la jerga financiera, dicha mecánica es conocida como soft bullet. Tiene diferencias con el sistema netamente bullet, en el que el capital se paga de manera íntegra en el último año. Además, los intereses se abonarán semestralmente.
De esa manera, los desembolsos más fuertes se harán cuando se calcula la explotación de los proyectos de cobre, por lo menos, el gigante Vicuña, ubicado en Iglesia. Una clara señal de que la empresa avanzará con el emprendimiento se dio cuando firmó el acuerdo con el Gobernador por el aporte de 250 millones de dólares del fideicomiso que deberá pagar por la explotación de la mina. Ese importe cubre los primeros cincos años y, luego, comenzará a abonar el 1,5 por ciento de la facturación.
Una vez que se produzca la emisión del bono, los inversores depositan el dinero en las cuentas en el exterior establecidas en el contrato y quedan a disposición de la provincia. El trayecto de los fondos incluye el paso por el Banco Central de la República Argentina hasta llegar a las cuentas de la Tesorería de la provincia, bajo la administración del Banco San Juan como agente financiero de la provincia.
Entre otros datos, en la oferta por el bono participaron 67 fondos e inversores, entre los que hubo capitales argentinos que ofrecieron 360 millones de dólares.
Hasta que se utilicen los fondos en proyectos de inversión y obra pública, la provincia puede invertirlos (plazos fijos, fondos comunes de inversión) para que generen rendimientos. La gestión orreguista tiene en carpeta una serie de proyectos para licitar y arrancar las tareas. Ya licitó un tramo de la Ruta 40 Norte, sumado a que tiene en agenda una remodelación completa de esa vía, más la Ruta 20 y la construcción de 20 barrios, entre las iniciativas que había anunciado Orrego.
La última emisión de un bono internacional se dio en 1999, a través del denominado Título Global Garantizado. El monto fue de 95 millones de dólares, a una tasa fija anual del 13,25 por ciento, con un vencimiento a 10 años, el cual estaba garantizado por Nación y sus recursos quedaron vinculados al financiamiento del complejo hidroeléctrico Los Caracoles – Punta Negra.
A raíz de la crisis de 2001 y 2002, el bono quedó sujeto a las medidas de pesificación y diferimientos de pago. La provincia reestructuró la deuda tras negociar con el 94 por ciento de los bonistas. El monto fue de 60,8 millones de dólares, tuvo una tasa de interés 0 y su devolución se pactó en 5 cuotas anuales y consecutivas de capital, las que se empezaron a pagar en 2015 para finalizar en 2019.