2026-09-25

NOVEDAD

Analizan más de 6600 kilómetros de subsuelo sanjuanino en busca de hidrocarburos: en qué zonas consideran que es más factible encontrarlos

El estudio es realizado por la UNSJ y EPSE a partir de un convenio que tendrá una duración de dos años y una inversión de 235 mil dólares. Se espera contar con resultados iniciales dentro de un año.

San Juan volverá a mirar hacia las profundidades de su territorio para conocer con mayor precisión las estructuras geológicas que se encuentran y determinar si existe la presencia de hidrocarburos. El trabajo abarcará más de 6600 kilómetros de líneas sísmicas y permitirá actualizar información geológica que, en algunos casos, resulta desactualizada debido a su antigüedad. La investigación surgió a partir del acuerdo entre la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFN) y Energía Provincial Sociedad del Estado (EPSE). El convenio tendrá una duración de dos años y contará con un financiamiento de 235 mil dólares aportado por EPSE.

En diálogo con 0264 Noticias, el decano de la FCEFN, Jorge Castro, explicó que el objetivo es aprovechar información obtenida durante antiguas exploraciones y someterla a un nuevo procesamiento mediante herramientas tecnológicas actuales. “El trabajo será conocer la información geológica de la provincia y determinar si existe la presencia de hidrocarburos”, comentó Castro.

Uno de los puntos centrales del proyecto será recuperar información que ya existe, pero que será procesada nuevamente con herramientas que permitirán obtener una lectura más precisa. "Se van a analizar y se va a comparar con la información ya existente de más de 200 líneas sísmicas de la provincia", señaló el decano. En términos concretos, el estudio comprenderá 6684 kilómetros de líneas sísmicas 2D, una extensión que representa prácticamente todo el territorio provincial relevado mediante este tipo de información. A partir de ese procesamiento se elaborarán modelos 2D y 3D del subsuelo, que permitirán interpretar con mayor detalle las estructuras sedimentarias y otros elementos geológicos.

Lee también: Por primera vez, la UNSJ empezará a investigar a las cotorras por los daños que hacen en los cultivos de la provincia

Las zonas donde buscarán indicios

Uno de los interrogantes que genera el proyecto es dónde podrían encontrarse, de acuerdo con la información disponible y los antecedentes analizados, aparecen sectores que presentan características que justifican profundizar el estudio. "En lo que corresponde a la parte de la posible existencia de hidrocarburos, se estima que las zonas de Tamberías, Jocolí, Parque Ichigualasto y Jáchal hay mayores probabilidades", explicó Castro. Además aclaró que esas áreas forman parte de sectores donde existe una suposición. “No significa que se vaya a hacer un estudio específico en esas zonas, pero sí se analizará la factibilidad de hidrocarburos, con el fin de precisar en esas zonas dónde podemos encontrarlo”, sostuvo.

Una parte importante estará relacionada con la identificación de las condiciones geológicas que podrían haber permitido que esos hidrocarburos se acumularan y permanecieran atrapados. Para ello, los investigadores analizarán las estructuras y formaciones que aparecen en los registros sísmicos, buscando conocer cómo evolucionaron. “Lo que mencionan los especialistas es que ha habido hidrocarburos líquidos, porque en las inmediaciones, al detectar la existencia, la parte rocosa donde puede haber queda con manchas y con un fuerte olor”, señaló.

El desafío será determinar si esas evidencias pueden relacionarse con estructuras geológicas capaces de haber retenido hidrocarburos y si, eventualmente, esas condiciones podrían hacer viable una futura exploración. “La idea es ver si puede haber fenómenos geológicos y naturales que pueden quedar encerrados y, a partir de ahí, ver la factibilidad de extraerlo”, explicó el decano.

Un estudio que pretende actualizar la información de San Juan

El antecedente más reciente de estas características se remonta a 2010, aunque aquella investigación no pudo completarse. Por eso, uno de los aspectos que diferencia al nuevo proyecto es la posibilidad de volver a procesar la información. “Ahora hay tecnología infinitamente avanzada de la que se va a ocupar. Dispositivos e instrumentos que pueden tener mayor precisión para lo que haya abajo de la tierra”, explicó Castro.

La investigación tendrá una etapa de trabajo en campo y el procesamiento e interpretación de los datos. Los especialistas deberán trasladarse a diferentes sectores para realizar mediciones y obtener registros. Posteriormente, toda esa información será procesada mediante software especializado, donde se analizarán las señales obtenidas para construir una representación de las estructuras que se encuentran debajo de la superficie. El proceso permitirá transformar los registros sísmicos en información geológica que pueda ser interpretada por los investigadores. De esa manera, se podrá avanzar tanto en el conocimiento de posibles estructuras vinculadas con hidrocarburos como en la identificación de nuevas fallas tectónicas.

Lee también: Violencia juvenil: qué hay detrás de los últimos hechos y por qué tres especialistas sanjuaninos ponen el foco en la prevención

Cuándo estarán los primeros resultados

El convenio tendrá una duración de dos años, aunque los primeros avances podrían conocerse antes de que finalice ese período. Desde Exactas estiman que dentro de aproximadamente un año podría existir un primer adelanto, aunque los tiempos dependerán de las zonas que puedan ser abordadas mediante mediciones concretas y del procesamiento posterior de los datos. La unidad ejecutora del proyecto será el Instituto Geofísico Sismológico “Ing. Fernando Volponi” (IGSV), dependiente de la FCEFN de la UNSJ. Los responsables científicos serán los doctores Francisco Ruiz, Federico Lince Klinger y Mario Giménez, investigadores y docentes de la Facultad de Ciencias Exactas.

"El acta complementaria tendrá este proceso y para la provincia tendrá mucha trascendencia por toda la información que se va a tener, es una apuesta muy fuerte". Una vez terminado el proyecto, EPSE recibirá los archivos digitales correspondientes a las líneas sísmicas reprocesadas, las interpretaciones elaboradas por los investigadores y toda la documentación técnica generada durante el estudio.

Temas de esta nota
Te puede interesar