SUPERCOPA INTERNACIONAL
En un partido polémico, Rosario Central le ganó 3-1 a Estudiantes y se consagró campeón
Rosario Central se consagró campeón de la Supercopa Internacional tras vencer 3-1 a Estudiantes en Santiago del Estero, en un encuentro que tuvo goles, tensión y varias decisiones arbitrales que generaron polémica. El conjunto rosarino logró dar vuelta el resultado con una actuación determinante de Ángel Di María, autor de los dos tantos del Canalla, aunque el desarrollo del partido quedó marcado por las intervenciones de Darío Herrera.
El comienzo fue inmejorable para Estudiantes, que golpeó prácticamente desde el vestuario. Apenas habían transcurrido 51 segundos cuando Alexis Castro apareció para poner el 1-0 y adelantar al Pincha. El equipo platense logró sostener la ventaja durante buena parte del encuentro, hasta que Rosario Central encontró la igualdad en una pelota parada.
Ángel Di María se hizo cargo de un tiro libre y sacó un remate de gran precisión para vencer a Muslera y establecer el 1-1. El partido ganó intensidad en el tramo final y, cuando todo parecía encaminarse hacia otro desenlace, llegó la jugada que desató la mayor controversia de la noche.
En tiempo de descuento, Herrera sancionó un penal a favor de Rosario Central tras una acción dentro del área de Estudiantes. La decisión fue discutida por los jugadores del Pincha y generó fuertes reclamos, mientras el árbitro quedó nuevamente en el centro de la escena. Di María asumió la responsabilidad desde los doce pasos y convirtió para completar su doblete y darle al Canalla el 2-1.
Con Estudiantes obligado a buscar el empate en los minutos finales, Muslera abandonó su arco para intentar llegar al área rival en una pelota parada. Rosario Central aprovechó el riesgo asumido por el arquero y salió rápidamente de contraataque. Julián Fernández recibió con el arco libre y marcó el 3-1 definitivo, sentenciando una final que tuvo a Di María como figura y a las decisiones arbitrales como uno de los principales focos de discusión.