A cuatro años de la muerte de Leslie Arustizia
La mañana del 8 de septiembre de 2016 no fue una mañana más para la familia Arustizia. Esa fatídica mañana, Leslie viajaba junto a su novio Franco Ontivero en moto por Avenida de Circunvalación. Ambos no imaginaban lo que iba a suceder pronto.
Irma Sánchez, de 70 años por ese entonces, ingresó a bordo de su auto por la autopista en contramano y condujo varios kilómetros en dirección contraria. Si bien varios vehículos apenas lograron esquivarla, Franco y Leslie no pudieron hacerlo debido a la alta velocidad con la que la mujer circulaba.
El impacto fue fatal. Tanto Leslie como Franco resultaron gravemente heridos mientras que Sánchez detuvo su marcha a los pocos metros. El daño ya estaba hecho.
Los jóvenes fueron trasladados de urgencia al Hospital Rawson con graves heridas. Franco, con múltiples fracturas y escoriaciones. Leslie se llevó la peor parte. Su estado era tan grave que su cuadro era reversible. Falleció poco después del siniestro vial.
Luego comenzó la procesión judicial para que la responsable se someta a la Justicia. En este período de tiempo, Sánchez ha zafado de la requisitoria judicial ya que su defensa alega que la mujer no se encontraba en condiciones psiquiátricas como para afrontar un proceso en su contra.
En medio de esas maniobras legales, la defensa presentó una documentación respaldada por pericias psiquiátricas que afirman que Sánchez padece demencia y no discierne sobre lo que sucede. De esta manera, la jueza Carolina Parra suspendió el juicio.
Por otro lado, la fiscalía pidió una pericia propia por lo que solicitó que Sánchez sea sometida a un punción (intervención quirúrgica para extraer líquido del cerebro) para comprobar si existen patología mentales que le impidan afrontar el juicio.
Sin embargo el defensor oficial presentó un recurso para frenar este procedimiento médico mediante una apelación y desde entonces la causa se mantiene paralizada sin avances significativos.
La familia de Leslie insiste en el pedido de justicia y pide que se esclarezca el caso ya que hace cuatro años, no hay juicio ni condena en breve. La causa se mantiene dormida en el seno del Segundo Juzgado Correccional.
Matías González