Benjamín: a dos años de un milagro que conmovió a todos
El 17 de marzo no será un día más para la familia Sánchez. Ese 17 de marzo de 2019, los corazones sanjuaninos se paralizaron cuando trascendió la noticia de que un pequeño de tan solo 6 años había desaparecido en medio de la nada.
Ese mediodía, Benjamín junto a su familia se encontraban disfrutando de un día al aire libre en La Laja, Albardón. Tras almorzar, el pequeño se fue a jugar pero se alejó mucho de sus familiares que en ese momento no notaron su ausencia.
En un momento dado, el niño se desorientó y comenzó a caminar su rumbo, internándose más en el campo. Cuando su familia se dio cuenta, desesperados, comenzaron a buscar al pequeño por los alrededores, sin éxito.
Fue entonces que dieron aviso a la Policía, dando paso a una intensa y desesperada búsqueda, en la que participaron distintas fuerzas y agrupaciones especializadas.
A la Policía, Bomberos, grupo GERAS se sumó el helicóptero provincial para rastrear al pequeño desde el aire; y motociclistas de renombre como Alberto “Puchi” Ontiveros también formaron parte del operativo.
Las horas pasaban y no había novedades sobre el paradero de Benjamín. La angustia llegó a su punto máximo cuando cayó la noche y el pequeño aún no aparecía. Pese a algunas recorridas nocturnas, no hubo resultados.
A la mañana siguiente, el 18 de marzo, se reanudó el megaoperativo de búsqueda y rescate. Las horas venideras eran vitales, ya que se presumía que el pequeño no había ingerido agua o alimento alguno en 24 horas.
Ya se habían rastrillado más de 10 kilómetros a la redonda y la frustración se apoderó de los rescatistas, mientras los sanjuaninos seguían en vilo las informaciones que surgían a través de los medios de comunicación.
Sin embargo, el milagro se cumplió. Un grupo de motoristas que recorría la zona de Las Salinas, en Albardón logró encontrar al pequeño debajo de un matorral, resguardado del sol y el calor. Había pasado la noche allí y se encontraba en buen estado de salud.
La alegría se apoderó de los presentes que alzaron al pequeño y lo llevaron inmediatamente, al campamento que se había montado para su búsqueda. No solo la alegría sino la emoción fue tal que varios soltaron lágrimas de felicidad por tan buena noticia.
Antes de ser trasladado al hospital, el pequeño dijo una curiosa frase a su madre y hermanas que lo abrazaban fervientemente: “al final el hombre de la bolsa no era malo”. Al día siguiente, recibió el alta.
Benjamín hizo alusión a “un hombre que lo había acompañado durante la noche”. Y a partir de ese momento la comunidad sanjuanina comenzó a comentar que podía tratarse del cura Brochero por lo que algunos le endilgaron el milagro al cura santo.
Han pasado dos años desde entonces y el pequeño continuó su vida normal, rodeado del amor de su familia y asistiendo a la escuela. Lejos quedó aquella noche en la que debió sobrevivir más de 24 horas sin siquiera tomar agua.
Algunos se mostrarán reticentes, otros creerán que la suerte estuvo de su lado pero lo cierto es que el caso de Benjamín fue un verdadero milagro.
M. González