Las enfermeras suspendidas se manifestaron en la puerta de la clínica
Trascendida la noticia sobre la sanción que recibieron dos enfermeras de la Clínica Cimyn por negarse a participar de una interrupción legal del embarazo a una paciente de 14 años, este viernes hubo una manifestación frente a las puertas de ese centro de salud.
Todo el personal de enfermería de Pediatría y Obstetricia se concentró en las puertas de la clínica de calle Santa Fe y Catamarca para pedir que se respeten sus derechos como objetores de conciencia.
De hecho, los trabajadores sanitarios afirman que todo el piso de enfermería es objetor de conciencia y criticaron la decisión del directorio del centro de salud de sancionar a sus compañeras a negarse a practicar un aborto.
Las enfermeras sancionadas identificadas como Victoria Soria y Karen Balmaceda, recibieron dos y ocho días de suspensión sin goce de sueldo. Soria dio marcha atrás por miedo a represalias por eso la sanción fue menor.
Ambas trabajadoras sanitarias están asesoradas por la abogada Mónica Lobos quien defendió el derecho de objeción de conciencia.
"Aca se han vulnerado derechos no solo de estas dos profesionales sino de todo el piso ya que todos los enfermeros del piso son objetores de conciencia", dijo la letrada a 0264.
La abogada sostuvo que la clínica incurrió en una "falta gravísima" al no respetar el derecho de la objeción de conciencia.
"A las enfermeras se las obligó a sostener la chata mientras la médica colocaba el misoprostol. Ella nunca desatendieron al paciente ni hicieron abandono de personas", explicó.