Tras 5 años de espera, se logró retirar la escombrera de la cordillera
Este martes se cumplen 5 años de la basura dejada en plena cordillera calingastina por parte de la minera Los Pelambres, que había depositado ilegalmente en una superficie equivalente a la localidad de Tambarías.
La extracción se acordó en diciembre de 2017 y arrancó efectivamente en enero de 2018, por orden de la Justicia Federal, tras una denuncia del Gobierno de San Juan. Se transportaron alrededor de 6.700 toneladas de residuos al día para cumplir con los plazos judiciales. El recorrido de los escombros se hizo desde la escombrera Cerro Amarillo (del lado argentino) a las que Los Pelambres tiene en Chile, como la que se llama Hualtatas.
En total se retiraron más de 50 millones de toneladas de escombros compuestos entre rocas y neumáticos en desuso. El costo de la obra fue asumido completamente por la empresa chilena Antofagasta Minerales y se estima que superó los 250 millones de dólares.
El caso:
El conflicto empezó en 2014, cuando la minera internacional Glencore -que tiene la concesión del emprendimiento de cobre El Pachón en San Juan- denunció que los chilenos tiraron escombros en territorio argentino sin autorización.
La escombrera, ubicada en el Cerro Amarillo en la zona limítrofe de Calingasta de San Juan, tiene una montaña de más de 40 millones de toneladas de residuos minerales de la mina explotada del lado chileno. Según la empresa, los residuos se tiraron del lado argentino porque las autoridades chilenas les dieron mal las coordenadas del límite internacional.
El año pasado, PPT reveló que la empresa que opera la mina “Los Pelambres” arrojó en el país toneladas de escombros tóxicos que contaminan el ambiente y los recursos hídricos de la región. El incidente ambiental se habría llevado a cabo sin ningún tipo de control por parte del gobierno provincial y nacional.