A UN MES DE LA TRAGEDIA EN VALLE FÉRTIL

“Uno tiene la expectativa de que esto sea un mal sueño”, a un mes de la pérdida de Carlos Heredia, cómo se rearma Morales para sacar adelante Protección Civil

El director provisorio de Protección Civil atravesó un mes marcado por el duelo y la responsabilidad. Tras perder a cuatro compañeros y amigos en el siniestro aéreo de Valle Fértil, debió asumir al frente del organismo que conducía Carlos Heredia y reencontrarse con un equipo que también atravesaba la pérdida de su líder.
sábado 29 de agosto de 2026

Diego Morales todavía espera, en algún punto, despertarse y descubrir que todo fue un mal sueño. La pérdida de Carlos Heredia, su amigo y compañero de tantos años, todavía resulta difícil de asimilar. Pero en medio de ese dolor tuvo que hacer algo para lo que nadie estaba preparado: ponerse al frente de Protección Civil, el lugar que hasta pocos días antes había sido conducido por Carlos.

Morales conoció a Heredia en el trabajo y compartió con él numerosos operativos de rescate, situaciones extremas y años de servicio. La relación se había construido en escenarios donde la camaradería, según explicó, surgía justamente de atravesar momentos difíciles juntos.

Lee también: La primera hipótesis judicial de la tragedia del helicóptero: un choque y el desprendimiento de la cola desencadenaron la caída

“Cuando estamos en una alta montaña, cuando estás sediento, cuando estás con hambre, cuando estás difícil de acceder al lugar, ahí se da la camaradería, cuando hay mucho cansancio”, recordó.

Pero Carlos no fue la única pérdida que Morales tuvo que enfrentar.  “Los cuatro afectados eran sumamente muy allegados a mí”, contó.

Lee también: Un helicóptero se sumó al operativo para el traslado de los cuerpos de las 7 víctimas de la tragedia en Valle Fértil

En ese momento, Morales se desempeñaba en la Secretaría de Seguridad, después de haber sido director del Grupo Especial de Rescate y Auxilio (GERAS) y subjefe de la Policía de San Juan. Desde la Secretaría participó de la organización del operativo desplegado desde que se activó la alarma del helicóptero y se inició la búsqueda de la aeronave.

La tragedia no solo significó despedir a cuatro compañeros y amigos. También modificó de manera abrupta su propia función. Apenas unos días después de la muerte de Heredia, recibió el llamado para hacerse cargo de manera provisoria de Protección Civil.

La llegada al organismo fue especialmente difícil. Morales tuvo que presentarse frente al personal que durante años había trabajado junto a Carlos y que acababa de perder a su líder.

“Ellos no podían creer. Ellos necesitaban a su líder”, recordó sobre aquel primer encuentro.

Para Morales tampoco fue sencillo. “Venía a ocupar un lugar que es irreemplazable”, sostuvo. Por eso, desde el primer momento entendió que no se trataba de reemplazar a Carlos, sino de continuar con el trabajo y tratar de mantener unido al equipo. “Carlos Heredia va a ser nuestro guía, nuestro norte siempre”, afirmó.

La tragedia que cambió todo

La reconstrucción del siniestro comenzó aquel miércoles por la mañana, cuando a las 10:30 se detectó la activación de la baliza de emergencia del helicóptero Bell 412EP, matrícula LV-KGR, en el departamento Valle Fértil.

Durante las primeras horas reinó la incertidumbre. Los equipos de emergencia intentaron determinar qué había ocurrido con la aeronave y cuántas personas viajaban a bordo, mientras se organizaba un operativo para localizarla en una zona de montaña de muy difícil acceso.

Finalmente, el helicóptero fue encontrado en una quebrada cercana al nacimiento de las Barrancas Coloradas, en inmediaciones del Parque Provincial Ischigualasto. La confirmación posterior fue devastadora: ninguno de los siete ocupantes había sobrevivido al impacto.

Entre las víctimas se encontraban cuatro servidores públicos sanjuaninos que Morales conocía de distintos momentos de su trayectoria profesional. La provincia decretó tres días de duelo y comenzó un operativo de gran despliegue para recuperar los cuerpos desde el lugar del accidente.

Mientras la Justicia Federal y la Junta de Seguridad en el Transporte avanzaron con la investigación para determinar las causas del siniestro, San Juan despidió a las víctimas con homenajes y una multitudinaria muestra de acompañamiento a sus familias y compañeros.

El cortejo fúnebre recorrió distintos puntos vinculados con la Central de Policía, Bomberos y Protección Civil antes de llegar al Cementerio de la Capital, donde se realizaron los honores correspondientes.

Un recuerdo que aparece en cada operativo

La relación entre Morales y Heredia no quedó limitada a la oficina. Durante años compartieron tareas de rescate y operativos en los que las situaciones extremas fortalecieron el vínculo entre ambos.

Uno de los últimos grandes operativos que los volvió a encontrar fue la búsqueda de Julia Horn, la joven turista alemana que murió mientras realizaba andinismo en San Juan. Morales participó de aquel procedimiento y volvió a encontrarse ocasionalmente con Heredia después de aquella intervención.

Esos recuerdos aparecieron con fuerza durante este último mes. “Por ahí no te sigue cayendo la ficha. Por ahí esperás verlo, por ahí lo seguís esperando”, confesó Morales.

El funcionario reconoció que, como ocurre con muchas pérdidas, todavía existe una parte de él que espera que todo haya sido un error.

“Uno siempre espera que esto no sea verdad, de despertarse y que haya sido un mal sueño”, expresó.

Pero la realidad también le exigió continuar. Apenas asumió la nueva función tuvo que afrontar distintos operativos, entre ellos incendios de gran magnitud y situaciones vinculadas con las condiciones climáticas de la provincia.

Su trabajo también cambió. Durante años se había preparado para estar en el terreno como rescatista. Ahora debía encargarse de que quienes cumplen esas tareas tuvieran los recursos necesarios.

“Antes yo me tenía que entrenar para cumplir mi función. El entrenamiento me llevaba a que yo iba a ser rescatista, me subía en helicóptero, bajaba en cuerda, tenía que caminar la montaña. Hoy día tengo que gestionar los medios para que a ese rescatista no le falten cosas”, explicó.

En pocas semanas tuvo que aprender a gestionar helicópteros, ambulancias, camiones hidrantes, centros de evacuación y recursos para los distintos operativos. También comenzó a trabajar con municipios y cuerpos de bomberos voluntarios para anticiparse a posibles emergencias.

“Es ponerse el traje y salir. Hay que ponerse y salir, hay que buscar la fuerza”, resumió.

Seguir el camino que dejó Carlos

En medio de ese proceso, Morales también encontró una manera de transformar el dolor en una responsabilidad. Para él, continuar con el trabajo de Carlos es una forma de mantener presente a su amigo.

“Nadie está preparado para una cosa así”, reconoció. Sin embargo, sostuvo que había que seguir trabajando y cumplir la función de manera digna.

“Hay que seguirlo llorando y hay que hacer las funciones dignamente por él”, afirmó.

Uno de los objetivos que quedó pendiente fue un proyecto de rescate en altura que Carlos Heredia había dejado prácticamente definido. Según contó Morales, restaban algunos aspectos para terminar de ponerlo en marcha y ahora buscarían completarlo.

“Casi nos faltan dos cosas nada más y lo vamos a sacar en honor a Carlos”, aseguró.

Para Morales, esa será una de las mejores maneras de honrar a su amigo: terminar aquello que Carlos había comenzado y mantener unido al equipo que durante años había conducido.

“Sería la mejor forma de honrarlo, seguir sus proyectos, seguir que se terminen de cumplir”, sostuvo.

A un mes de aquella tragedia, Morales todavía habla de Carlos en presente, recuerda sus gestos y reconoce que la ausencia todavía cuesta. Pero mientras procesa la pérdida de cuatro amigos de toda una carrera, también intenta sostener una estructura que quedó marcada por la partida de uno de sus líderes.

El dolor sigue ahí. La ausencia también. Pero, como él mismo dijo, hay que ponerse el traje y salir.