PREOCUPANTE
Crisis: junio tuvo la peor caída desde la pandemia y la recuperación no llega
El consumo de los hogares en Argentina tuvo en junio una caída del 9,8% respecto al mismo mes del año pasado, el peor retroceso desde la pandemia, y del 3,3% contra mayo, según el indicador que realiza la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). La pérdida del poder adquisitivo, que se profundizó con la devaluación de diciembre, implicó en que el primer semestre finalizara con un retroceso del 5,3% interanual.
El Gobierno de Javier Milei tiene como principal objetivo apuntalar la baja de la inflación y que los salarios se recuperen gradualmente, un proceso de mejora que por ahora es incipiente. Es por eso que las empresas y los analistas anticipan que la recuperación del consumo, que representa más del 70% del PBI, será un proceso lento.
El ministro también sostuvo que la velocidad de la recuperación económica dependerá de la confianza de la gente y del sector privado en el programa económico. La intención oficial es apuntar todos los cañones a la baja de la inflación y llegar lo más cerca del 0% mensual lo antes posible, algo que esperan lograr con la baja al 7.5% el impuesto PAIS para las importaciones.
“El desempeño de la economía argentina y el consumo presentan un comportamiento similar, lo cual se expresa en tasas de variación interanual que, usualmente, se incrementan o reducen en la misma línea. En gran parte del 2024, las variaciones interanuales tanto del IC como del EMAE presentaron un comportamiento negativo: el del consumo continúa hasta la actualidad, pero el de la actividad se interrumpió en mayo. Durante el quinto mes del año, el EMAE exhibió un crecimiento interanual de 2,3%, interrumpiendo las variaciones negativas hasta entonces”, apuntó la CAC.
Al respecto, la consultora Econviews señaló: “El consumo va a ser el motor de la recuperación en los próximos meses ya que es el 73% del PBI. Es probable que hasta que se elimine el cepo este motor ande despacio. La baja de la inflación es clave, porque va a permitir que el salario se siga recuperando y a su vez proporciona un mejor clima para el crédito privado. Por esto es que el camino va a ser lento: La inflación no va a bajar de forma abrupta. No esperamos que el plan monetario del gobierno funcione para cortar rápidamente la inercia inflacionaria”.
En ese sentido, los datos de julio dan algunas señales mixtas para la actividad económica. El consumo masivo en los supermercados mostraría un a baja de hasta 5% mensual y de 18% interanual, según dijeron recientemente a Caputo los representantes de las cadenas. Eso demuestra que, a pesar de que el salario se recuperó en los últimos meses, aún no tracciona un componente clave del PBI.