2024-08-03

Debate en la Legislatura

El PJ, enmarañado en contradicciones por la adhesión al RIGI

Hay posturas que se han endurecido frente a la normativa ideada por el presidente Milei e impulsada por el Gobierno local.

Oficialmente, el bloque Justicialista, la bancada mayoritaria en la Legislatura, va a estudiar la adhesión del Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI), un emblema de la gestión del presidente libertario Javier Milei, contenido en la Ley Bases y apoyado por el Gobierno provincial y los sectores empresariales locales. Ahora, con el grabador apagado, afloraron definiciones que, quizás, revelaron verdaderos pensamientos, sentimientos y hasta desconocimiento. “Con el RIGI, las empresas que encaren nuevos proyectos no van a pagar regalías mineras”, dijo un diputado. Falso. Lo que hace el régimen es prohibir nuevos impuestos. “(Las compañías) Se van a llevar nuestros recursos naturales”, destacó una legisladora, que olvidó que durante las gestiones peronistas de José Luis Gioja y Sergio Uñac se impulsó como nunca la actividad minera. Un escenario de contradicción que atraviesa el peronismo en su rol de oposición.

Las posturas salieron a la luz luego de la exposición que hicieron representantes de sectores empresariales y productivos, como la Cámara Minera, la de Comercio Exterior, la de la Construcción, la de Hoteleros y Gastronómicos, la Unión Industrial y la Federación Económica, entre otros, quienes les pidieron a los legisladores que apoyen la adhesión al RIGI.

Representantes.

 

No fue lo único, ya que hubo unas 14 comunicaciones particulares presentadas a la Legislatura por parte de Cámaras, Consejos Profesionales y Asociaciones para que la provincia acompañe el Régimen de Inversiones. Una presión del sector empresarial y productivo a los diputados que tienen dudas sobre la iniciativa, el que viene golpeado por la crisis económica y que ven al proyecto como una herramienta que puede ayudar al despegue de los proyectos mineros cerca de instancia de explotación como factor de reactivación de la economía en general.

En ese contexto, el PJ se encuentra en una maraña de contradicciones en su rol de opositor luego de 20 años en el poder. Sus tres diputados nacionales votaron a favor del RIGI (Walberto Allende, Fabiola Aubone y Jorge Chica), al punto que el primero de ellos viene fogoneando que sus pares provinciales también acompañen el proyecto. Encima, en el Senado, el exgobernador Sergio Uñac no apoyó la iniciativa.

En San Juan, se trata de una simple adhesión y el oficialismo de Juntos por el Cambio (JxC) ya tendría los 19 votos mínimos para la aprobación: los 12 del interbloque Cambia San Juan (Producción y Trabajo, Pro, UCR y Actuar), los tres bloquistas y las bancadas unipersonales de La Libertad Avanza, el Frente Renovador y el Bloque del Este, más la chance de sumar al bloque San Juan Te Quiero o algún peronista.

En el oficialismo hay una mirada y la expectativa de sumar la mayor cantidad de adhesiones posibles para que el proyecto salga robusto. Por eso, aceptó que la iniciativa pase a siete comisiones, incluida la de Derechos Humanos, lo que implicaba un debate que podía prolongarse en el tiempo.

Sin embargo, el reciente anuncio de la fusión de las empresas Lundin y BHP para aportar los fondos a los proyectos de cobre Josemaría y Filo del Sol aceleraron los tiempos, dado que el Gobierno también quiere mandar señales de respaldo a las inversiones, como la adhesión al RIGI, el que se ha venido dando en otras provincias.

Entonces, ahí vuelven a tallar los vaivenes del peronismo, entre apoyar una iniciativa que puede ser beneficiosa para la provincia o darle un triunfo a un proyecto emanado por la usina libertaria de Milei y con el visto de bueno de Orrego. ¿Anida en el PJ cierto recelo por haber avanzado con proyectos mineros al punto de estar cerca de su fase de explotación y que saque rédito la administración orreguista?

Si bien el RIGI es una herramienta para atraer inversiones y la fusión de Lundin y BHP es una clara señal de avance, también es cierto que faltan otros ejes de la política macroeconómica para el desembarco de los grandes capitales, como el tema del cepo, entre otros. Sumado a que los emprendimientos mineros llevan tiempo para desarrollarse.

Así, asoma una postura dura en el justicialismo, en su nueva faceta de oposición. Otro legislador, inclusive, habló de los fideicomisos mineros, que el RIGI no permitiría. Pero ahí también hay una mirada sesgada, dado que los fideicomisos fueron fruto de negociaciones del entonces gobernador Gioja con las empresas mineras para que aporten un extra por fuera de las regalías, lo que también sostuvo Uñac. Entonces, Orrego también está en condiciones de llevar adelante esas tratativas, cuyo acuerdo es voluntario y depende de la muñeca política.

¿Cómo votará el PJ? ¿Y los legisladores de los departamentos cordilleranos, que tienen proyectos mineros? “El justicialismo no obstaculizará el proyecto”, destacó un diputado. El tema es que, por cómo van los números, no tendría el poder de fuego para frenar la adhesión, dado que lo que busca el oficialismo es darle mayor volumen a la iniciativa.

Atentos.

 

Circuló que, en acuerdo de bloque, algunos votarán a favor y otros en contra. Los que se inclinen por la negativa, enfrentarán la acusación de ir contra de los intereses de la provincia. El Gobierno desplegó una embestida así, cuando Uñac no apoyo el RIGI en el Senado. Los funcionarios hicieron cola para criticarlo.

Está previsto que la semana que viene haya reuniones con otros sectores y el trabajo en comisiones unificadas para acelerar el tratamiento y la votación.

Te puede interesar