En Cavig
El líder del gremio SUOEM fue denunciado por seis empleadas de Angaco en la Fiscalía contra la Violencia de Género
“Ustedes se arrodillan ante el intendente. Por eso están en ese lugar”. “Ahí va la chupa de José Castro (en referencia al jefe comunal de Angaco)”. Esas fueron unas de las frases que recibieron y expusieron algunas empleadas del municipio de parte del secretario General del gremio SUOEM, Antonino D’Amico, mientras que otras resaltaron que les gritó que tienen sus cargos por acomodo y sus vínculos familiares. Son seis mujeres en total que pusieron la denuncia en la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) Cavig, especializada en causas de violencia de género, las que señalaron un hostigamiento y maltrato del sindicalista en el marco de las protestas que viene realizando después de que a otros 28 trabajadores se les diera de baja a su pase a planta permanente.
De acuerdo a fuentes judiciales, las denunciantes solicitaron medidas de protección, por lo que en la UFI han tramitado la prohibición de acercamiento y actos turbatorios, lo que deberá definir el juez penal de turno.
Por otro lado, en Fiscalía deberán analizar el contenido de las denuncias para determinar si existe o no un delito. En el caso de que no lo haya, no hay intervención penal.
Desde fines de octubre, D’amico y dirigentes de SUOEM vienen llevando adelante protestas en la puerta del municipio de Angaco, luego de que el intendente José Castro le diera de baja al traspaso de 28 trabajadores contratados a la planta permanente del municipio. Los empleados habían sido incorporados por el exjefe comunal, el bloquista Carlos Maza, de manera irregular, según explicó Castro, por lo que el Concejo Deliberante de entonces le había entablado una demanda al municipio.
Luego de diversas peleas, el cuerpo legislativo de la anterior gestión pasó de tener mayoría a favor de Masa a quedar en manos de la oposición, liderada, en ese momento, por el hoy intendente.
Tras la asunción de Castro, el nuevo Concejo Deliberante, en el que el intendente tiene mayoría, llegó a un acuerdo con la gestión comunal, en el que se levantó la demanda y se dejaron sin efecto los traspasos a planta permanente, lo que fue homologado por la Justicia.
SUOEM había firmado el convenio de pase a planta de los trabajadores con el exintendente Maza, de ahí el reclamo al actual jefe comunal. Ahora, las protestas que ha venido liderando D’amico se han caracterizado por el ingreso al municipio con un altavoz y las acusaciones al personal, en el que seis mujeres lo han denunciado dado que han indicado que se han visto afectadas por el maltrato.
La actuación del gremio municipal también ha sido cuestionada por exintendentes. Por ejemplo, Emilio Baistrocchi, de Capital, había manifestado en medios colegas, cuando lanzó su estatuto de personal, en reemplazo del que había instalado SUOEM, que “el sistema de ingreso y promociones no se ha aplicado. Las categorías más altas han sido para un sector muy chico. Viendo los datos objetivos, las personas en dichos niveles tienen afiliación a un gremio que fue preponderante en su momento”.
D’amico también había llevado la protesta a la puerta de Tribunales, en donde ha cuestionado a la Justicia por, entre otros puntos, la falta de avance del juicio contra el hoy intendente por la presunta malversación de caudales públicos al usar maquinaria y personal en un predio privado. En eso, el sindicalista había criticado al fiscal General, Eduardo Quattropani, con el que se encontró en la puerta de Tribunales y tuvieron un fuerte cruce, en el que hubo hasta insultos. El jefe del Ministerio Público llegó a tratarlo de cobarde.