CUARENTENA
A 5 años del confinamiento por Covid-19: el recuerdo y las imágenes de un San Juan en pandemia
Parece que fue hace poco, aunque ya hayan pasado cinco años. Algunas fechas quedan grabadas en la memoria colectiva, y el 20 de marzo es una de ellas. En este día de 2020, la provincia de San Juan adoptaba todas las medidas restrictivas dispuestas por el entonces presidente Alberto Fernández debido al avance de la pandemia de COVID-19.
En noviembre de 2019, llegaron desde China los primeros informes sobre un misterioso virus que se estaba propagando rápidamente. Posteriormente, se identificó como SARS-CoV-2 o, más comúnmente, como COVID-19.
En un principio, las especulaciones sobre su origen creaban confusión. Aunque se discutió si fue de origen animal o si pudo haber sido un accidente de laboratorio, aún hoy no hay consenso al respecto.
Lo que sí era indiscutible era la alta contagiosidad del virus. En cuestión de meses, el brote pasó de ser una epidemia localizada a convertirse en una pandemia global, tal como la calificó la Organización Mundial de la Salud (OMS), mientras el virus seguía su expansión hacia todos los rincones del mundo.
En Argentina, el primer caso confirmado fue a principios de marzo, y dos semanas después, con la declaración de la pandemia, el presidente Fernández ordenó el confinamiento obligatorio en todo el territorio nacional.
San Juan no fue ajena a esta realidad y se sumó a las restricciones nacionales, lo que redujo drásticamente la movilidad en la provincia. Solo los trabajadores esenciales, como personal de salud, fuerzas de seguridad, medios de comunicación y transporte público, entre otros, podían circular.
El distanciamiento social se convirtió en una nueva norma. En las calles de San Juan, los ciudadanos comenzaron a andar con una separación prudente entre ellos, mientras que el uso del barbijo se volvió obligatorio no solo como medida de protección, sino también como un símbolo de la nueva realidad: el rostro oculto y la distancia física entre las personas.
La pandemia obligó a los sanjuaninos a adaptarse a un entorno incierto, sin saber cuántos meses o años duraría la situación.
Mientras tanto, el sistema sanitario local enfrentaba una creciente cantidad de casos y muertes. Cada vida perdida era una batalla que se escapaba de las manos de los equipos médicos.
Los grupos de riesgo, como los adultos mayores y las personas con comorbilidades, se convirtieron en la población más vulnerable, requiriendo de cuidados extremos para evitar contagios.
El primer caso de COVID-19 en San Juan se reportó el 29 de marzo de 2020. Para agosto, la cifra ascendía solo a 22 casos. Sin embargo, hacia finales de ese mes, un brote en Caucete marcó el inicio de la primera ola de contagios en la provincia, desbordando rápidamente los números y el sistema sanitario resistió como pudo.
Desde ese momento, San Juan enfrentó varias olas del virus, con períodos de calma y otros de gran tensión, en los que la población vivió con miedo y precaución.
Con el tiempo, la llegada de las vacunas anticovid permitió mitigar la propagación del virus. A medida que la vacunación avanzaba y las restricciones se aliviaban (permitiendo la apertura de restaurantes, eventos y actividades recreativas), surgió el concepto de "nueva normalidad". Aunque las personas podían volver a sus actividades cotidianas, el uso de mascarillas y otras precauciones seguía siendo una constante.
El 2022 fue un año clave en la transición hacia esta nueva fase. Gradualmente, el uso del barbijo se fue reduciendo, el alcohol en gel dejó de ser obligatorio y los sanjuaninos empezaron a recuperar el contacto físico, poniendo fin a casi dos años de distanciamiento social.
Para 2023, la vida en San Juan había vuelto a la normalidad. A pesar de algunos recuerdos persistentes de la pandemia, las personas ya se sentían en su mayoría recuperadas, con la sensación de que lo peor había quedado atrás. El 2024 reforzó esta nue
Hoy, cinco años después de ese 20 de marzo de 2020, San Juan y el resto del país han regresado a una realidad similar a la de antes de la pandemia. Aunque el COVID-19 fue catalogado como una "enfermedad estacional", su impacto ya no es central en la agenda de salud pública.
A pesar de ello, los expertos insisten en que es esencial seguir preparados ante cualquier contingencia, y subrayan la importancia de la vacunación, ya que la cobertura de dosis ha caído a niveles casi nulos en los últimos años.
Las lecciones y los desafíos vividos desde aquel 20 de marzo de 2020 han dejado huella, y hoy, mirando hacia atrás, se reconoce que este día fue el punto de inflexión a una realidad a la que los sanjuaninos no estaban acostumbrados.
Una realidad que parece lejana en el tiempo, pero que solo ocurrió, hace 5 años.