En un acto oficial en Rawson
Munisaga y Gramajo, más juntos que nunca y, con sus discursos, ya se posicionan para jugar en 2027
El tándem político entre el intendente de Rawson, Carlos Munisaga, y el exjefe comunal de Chimbas, Fabián Gramajo, es más que evidente. Y lo reafirmaron ayer en un acto en el territorio del primero de ellos. Y no sólo eso, sino que en sus discursos se percibe que ya se están posicionando para ser actores clave y jugar en 2027, cuando se ponga en juego la Gobernación de la provincia. “Fabián ha demostrado cómo liderar y conducir rumbos que transforman una comunidad. Eso es lo que está necesitando hoy nuestro pueblo”, resaltó el rawsino. “Carlos es uno de los mejores intendentes que tenemos. Sigan ayudándolo, cuídenlo mucho porque lo vamos a necesitar en San Juan”, le devolvió el chimbero.
Las declaraciones se dieron ayer pasadas las 19, en la inauguración de las obras de remodelación y puesta en valor del Paseo Vidart, en Rawson. Munisaga elogió a su aliado al remarcar el “rumbo” que trazó en Chimbas, “dándole dignidad y oportunidades a su pueblo. Entre todos, aportando, podemos construir progreso y prosperidad”.
Por su parte, Gramajo remarcó que, con el rawsino, “coincidimos en que, en estos tiempos en los que se avecinan procesos electorales, debemos construir una mayoría plural que no se agote en el PJ. Debemos abrir la iglesia, más allá del credo que se pueda profesar. Tenemos que construir con la columna vertebral que es, tal vez, el justicialismo, pero con el radicalismo de Raúl Alfonsín, con la Cruzada de don Alfredo Avelín y con el bloquismo de don Leopoldo”.
La sociedad entre ambos se ha ido gestando con el tiempo y se han ido acumulando los gestos de buena sintonía.
Gramajo fue dos veces intendente de Chimbas y su sucesora fue su esposa Daniela Rodríguez. Es una dupla matrimonial y política, en la que la jefa comunal está al frente de la gestión y el manejo político lo tiene el líder del espacio San Juan Te Quiero, reconocen en el entorno del chimbero. Gramajo fue candidato a vicegobernador de José Luis Gioja en 2023, con la que enfrentó a la fórmula Rubén Uñac – Cristian Andino y, desde entonces, ha hecho un juego individual.
Munisaga emergió en el partido que fundó Mauricio Ibarra, fue diputado de la entonces oposición basualdista, aunque, después, junto a su mentor, se acoplaron al peronismo que conducía Sergio Uñac. De este último fue su secretario de Seguridad y llegó a la Intendencia en una lista de su línea interna. No obstante, ya en la gestión municipal, se produjo un distanciamiento entre Uñac y Munisaga que hoy se ve como un abismo, fruto de la independencia que el segundo ha ido desplegando.
Munisaga y Gramajo, este, con su esposa, tienen bajo su órbita los principales bastiones del peronismo, dos departamentos de los más poblados del Gran San Juan. Una fuerza territorial y electoral que parece que harán valer. Ambos coinciden en la renovación del peronismo y que sólo con el partido no alcanza para construir mayorías sociales.
Ahora, ¿cuándo tratarán de imponer su peso? No pareciese que fuese en las legislativas del 26 de octubre. En el programa A todo o nada, de Radio Light, se le consultó a Munisaga que hay dirigentes del justicialismo que están expectantes por si apoyará a tal o cual postulante. A ello, rawsino les respondió a esos políticos que “eso es estar en la chiquita, en lo electoral”.
Además, había resaltado la coincidencia en el mensaje, de dejar de “estar en la chiquita, de activar la política solo con fines electorales (…) Y levantemos y construyamos un proyecto a largo plazo, con miras a darle un rumbo que pueda entusiasmar a los sanjuaninos”.
Si bien Gramajo no ha confirmado sus pretensiones de encabezar una lista de candidatos diputados nacionales, tampoco lo ha negado y ha dado muestras de interés en ese sentido. Sin embargo, todo parece indicar que la definición estará entre los dos principales núcleos de poder del peronismo: el uñaquismo y el giojismo, sectores que impulsan a Cristian Andino, exintendente de San Martín, y al propio exgobernador José Luis Gioja, respectivamente. Se verá.
Por eso, la mirada parece puesta a jugar fuerte en 2027. Además, ¿la dupla política apuntará a doblegar las aspiraciones que puedan tener Uñac o su espacio en esa fecha? O, en todo caso, ¿exhibir su fuerza y marcar condiciones? Interrogantes que surgen luego de los movimientos y definiciones que ambos están desplegando.