Armado
El PJ aparece como resignado a contar con socios electorales que voten distinto en la Legislatura por temas provinciales
No son pocos los dirigentes peronistas que vienen hablando con el exintendente de Chimbas, Fabián Gramajo. Para contenerlo y reconocerle su importancia en el partido, dado que todo indica que no tendrá el primer lugar de la lista de candidatos a diputados nacionales. A su vez, la cúpula justicialista habló con Franco Aranda, del massista Frente Renovador, para que se sume al frente. Todo iría sobre rieles, pero el diputado chimbero Gabriel Sánchez y el propio Aranda votaron el jueves de manera distinta a como lo hizo el interbloque que encabeza el PJ, lo que significó un acompañamiento al orreguismo, como, en realidad, ya viene sucediendo. Así, asoma la imagen de un peronismo resignado a contar con integrantes y aliados que hagan “la suya” en proyectos de repercusión local.
En la última sesión legislativa, el Ejecutivo presentó un proyecto para agregarle a la ley de Contrataciones la posibilidad de licitar y concesionar los llamados bienes de dominio privado del Estado, como el Hotel Provincial. El PJ, con Marisa López a la cabeza, exministra de Hacienda, sostenía que ese tema ya estaba contemplado en otras normativas.
El orreguismo hizo moción para que se tratara sobre tablas, mientras que el justicialismo pidió que pasara a comisión y se tratase en la próxima sesión. El interbloque Cambia San Juan logró la mayoría y entre los votos aparecía el del líder del massismo local. En el debate del proyecto, el justicialismo se abstuvo y el oficialismo volvió a contar con un número holgado, entre el que aparecía, nuevamente, el de Aranda y se le sumaba el del chimbero Sánchez.
Ahora, ¿qué cambió de lo que ambos venían haciendo? Justamente, el diálogo para pertenecer a una misma coalición y contemplar la idea de votar en sintonía, en rechazo a las iniciativas que impone Milei, algunas de las cuales, replica el oficialismo provincial. Sumado a que, en estas legislativas, los candidatos de Orrego serán rivales a vencer y, por lo tanto, mostrarse como oposición. Postura que se escuchó entre integrantes del bloque justicialista, que no ocultaron cierto malestar ante la movida de los legisladores que entraron a través de la lista que lideró José Luis Gioja en 2023.
Por el lado del sector de Aranda, señalaron que las coincidencias con el PJ tienen que ver con la crítica a las medidas que viene impulsando el presidente libertario Javier Milei, lógica que sería aplicable a Gramajo. En la mirada provincial, hay diferencias, porque el massista apoya con su voto al orreguismo en temas de relevancia, además de que es el presidente de la estratégica comisión de Hacienda.
No se ve al PJ con la fuerza suficiente para exigir requisitos. Y todo indica que tanto Sánchez, bajo los lineamientos de Gramajo, como Aranda seguirán haciendo su juego: brindando gobernabilidad a Orrego al otorgarle los votos para sacar proyectos que necesita toda administración.
Una concepción que también se ha dado en legisladores peronistas que fueron intendentes, como Jorge Castañeda, de Calingasta, y Omar Ortiz, de Valle Fértil, que cuidan los intereses de sus respectivos terruños. O el caso de Eduardo Cabello, líder de la CGT, quien pone la mirada en el espacio de los trabajadores.
Tampoco el justicialismo está en condiciones de ponerse en modo para excluir miembros y referentes de otros partidos. Hacerlo con Gramajo sería contraproducente, ya que el peso territorial que tiene en Chimbas es clave, departamento que hoy comanda Daniela Rodríguez, su esposa.
Por su parte, el Frente Renovador aporta otro matiz al frente, en el que predominan sectores ligados a la izquierda y al kirchnerismo. Además, la figura de Sergio Massa, exministro de Economía y excandidato a presidente, sigue presente en el universo del justicialismo, a pesar de lo golpeada que pueda estar su imagen tras el fracaso del gobierno de Alberto Fernández, de quien fue funcionario.
Massa apareció como uno de los articuladores de la unidad en provincia de Buenos Aires entre el gobernador Axel Kicillof y el kirchnerismo. Ahora, suena que puede ser candidato a diputado nacional. Entonces, es una figura que conserva peso, por más que haya elegido, por ahora, el bajo perfil, por lo que sería un gesto a repetir en las provincias (o en varias de ellas) el acuerdo forjado en Buenos Aires y que se replicará para las legislativas nacionales.
Sumado a que el presidente y la vice del PJ invitaron al del Frente Renovador a incorporarse a la alianza, cosa que Aranda definirá en estos días, quien cuenta con el respaldo de las autoridades nacionales para tomar la decisión de ir en una coalición con el PJ o jugar en soledad.