Estrategia
En un adelanto de elecciones, el orreguismo planificó que, como máximo, se realicen en abril de 2027
Uno de los temas políticos del verano fue el análisis de la “gran” contienda electoral de 2027 y la posibilidad de que el gobernador Marcelo Orrego despegue las elecciones provinciales de las nacionales. Si bien perdió estado parlamentario, el oficialismo planteó la idea en su proyecto de Código Electoral. Los comicios “se deben realizar con 60 días de antelación a la finalización de los mandatos (que son el 10 de diciembre), como mínimo, y 250 días como máximo”, indica la iniciativa. Tomando este último parámetro, la disputa puede llevarse a cabo desde el domingo 4 de abril del año que viene hacia adelante, hasta el 10 de octubre.
El hecho de fijar la fecha de las elecciones es una facultad del Ejecutivo, lo que lo convierte también en una herramienta para definir el período más conveniente. No sucede lo mismo a nivel nacional, ya que la ley 25.671 establece que las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) para las presidenciales y cargos legislativos (diputados y senadores nacionales) se llevarán adelante el segundo domingo de agosto del año en el que se renovarán mandatos. En 2025, las PASO se suspendieron, pero no se derogaron. A su vez, la elección general se realizará el cuarto domingo de octubre, de acuerdo al Código Electoral Nacional.
En base a esos meses (agosto y octubre de 2027), el orreguismo puede correr hacia atrás, como límite hasta abril, los comicios provinciales, en los que se eligen gobernador y vice, diputados departamentales y proporcionales, intendentes y concejales. El proyecto original eliminaba el Sistema de Participación Abierta y Democrática (SIPAD), el cual es igual a Lemas, había una elección ordinaria, se instalaba la Boleta Única Papel y la definición de los candidatos se haría en interna cerrada o abierta, dependiendo de la decisión de cada frente o partido.
El oficialismo adelantaría los comicios para despegarlos de la contienda nacional, en la que, nuevamente, se vislumbra una polarización entre el presidente Javier Milei, de La Libertad Avanza, que casi con seguridad irá por la reelección, y el peronismo kirchnerista.
El Gobierno también puede pegar las elecciones locales con las nacionales, pero implica un gran riesgo frente a ese mano a mano entre libertarios y justicialistas, que puede reducir el potencial del orreguismo. En cierta (o gran) medida, el oficialismo y La Libertad Avanza comparten electorado, aquel que no está tan fanatizado con una u otra propuesta, más independiente por ahí, que se termina dividiendo. Entonces, es ganancia para el PJ, que en San Juan puede tener una base sólida, más lo que pueda pescar por afuera. Un ejemplo fue la disputa legislativa del año pasado.
Así, adelantar los comicios provinciales sirve para tratar de evitar esa polarización nacional y centrarse en la discusión y el debate de la agenta y temas locales, según señala la estrategia discursiva oída en los últimos años.
En ese contexto, el orreguismo puede sacar una mayor tajada, ya que es Gobierno y tiene las riendas de la gestión para mostrar, evitando o reduciendo el impacto de las fuerzas nacionales. No obstante, todo indica que el escenario de tercios también se daría en una disputa netamente local, dado que no se concretaría una alianza entre el oficialismo y La Libertad Avanza San Juan. Así, quedará el análisis de cuál será el rendimiento libertario sin la presencia e influencia abrumadora de Milei en la discusión, como sucedería a nivel nacional.
Una vez fijada la fecha de la contienda, la convocatoria por parte del Ejecutivo debe hacerse, “por lo menos, con 90 días de anticipación al acto electoral”.
En rigor, el proyecto oficialista conserva los mismos plazos que el Código Electoral que sancionó el uñaquismo, el cual contiene el SIPAD/Lemas. La gestión anterior despegó las elecciones de las nacionales y las realizó el 14 de mayo.
En el ambiente político todos recuerdan esos comicios, en los que se definieron intendentes, concejales y diputados, mientras que se suspendió la de Gobernador y vice. Fue a raíz de una cautelar que aceptó la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que frenó la elección de esa categoría para analizar si era viable o no otra candidatura de Sergio Uñac. Finalmente, lo inhabilitó y la contienda para el máximo cargo provincial se hizo el 2 de julio.
El otro proyecto de Código Electoral que había ingresado a la Cámara fue el del bloquismo, que también perdió estado parlamentario. Es decir, pasó más de dos periodos legislativos sin tratamiento ni sanción. La iniciativa también dejaba afuera al SIPAD/Lemas, implementaba la Boleta Única Papel e indicaba que la elección de los postulantes quedaba en poder de los partidos o alianzas en base a los procedimientos que determinen sus respectivas Cartas Orgánicas. Es decir, podían ser ungidos a través de organismos colegiados como una Convención o Consejo o ir a internas.
En cuanto a los plazos, la iniciativa era mucho más acotada. “Las elecciones ordinarias se deben realizar con antelación de 45 días a la finalización de los mandatos, como mínimo, y 60 días, como máximo”, señala el proyecto. En ese marco, las fechas serían el domingo 17 de octubre (plazo máximo) y el domingo 24 de octubre (plazo mínimo).
Fuentes del oficialismo explicaron que hubo charlas entre dirigentes del oficialismo para revisar las fechas, pero, finalmente, no se avanzó en nada. Como ambos proyectos (de bloques socios) perdieron estado parlamentario, cada uno puede presentar la misma iniciativa nuevamente, modificarlas o consensuarlas. En este año se definirá si el orreguismo mantiene la fecha máxima (250 días) o la reduce. Todo indicaría que, si la achica, lo haría por poco.
El tercer proyecto ingresado de Código Electoral, que sí está con estado parlamentario, es el que envió la bancada giojista, el cual también saca el SIPAD/Lemas, instala unas Primarias voluntarias para elegir candidatos, además de la elección general, e insiste con la lista sábana.
De acuerdo a la iniciativa, “las elecciones ordinarias (para definir autoridades) se realizarán con antelación de 60 días a la finalización de los mandatos, como mínimo, y de 120 días, como máximo”. Así, los comicios estarán dentro del rango del domingo 8 de agosto (plazo máximo) al domingo 10 de octubre de 2027. En base a esos supuestos, las Primarias (para elegir postulantes) se harían el domingo 6 de junio y el domingo 8 de agosto, respectivamente. Esto es porque se establece que dicha contienda será celebrada “dentro de un plazo no inferior a sesenta 60 días de la elección ordinaria”.