CAÍDA EN EL CONSUMO
Según un referente del sector, se necesita un día de trabajo completo para comprar un kilo y medio de carne
El mercado de la carne en San Juan atraviesa un escenario de retracción del consumo. Sebastián Parra, referente del sector cárnico y de frigoríficos en la provincia, analizó los factores que impulsan las subas y cómo el mostrador se ha convertido en un reflejo crudo de la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores locales.
Lee también: Nuevo aumento del precio de la carne: sube entre "400 y 500" pesos esta semana
Según explicó Parra a 0264, el reciente acuerdo de exportación entre Argentina y Estados Unidos no es el único responsable de los incrementos. En las últimas semanas, se registró un impacto del 2,2% en el precio del ganado en pie, sumado a una escasa entrada de hacienda a los mercados de referencia, lo que achicó la oferta y presionó los precios al alza.
Esta situación ha modificado drásticamente la forma en que el sanjuanino encara la compra diaria. La tendencia ya no es pedir por kilo o por corte específico, sino que los clientes llegan a la carnicería con un presupuesto fijo en la mano, intentando que el dinero rinda lo máximo posible ante valores que no dan tregua.
“Ahora los compradores vienen y te dicen: 'Dame 5.000 o 6.000 pesos en carne'. Lo que pasa es que cada vez se llevan menos. Hoy, 5.000 o 6.000 pesos de carne no hacen ni el medio kilo de los cortes tradicionales”, señaló Parra sobre la lentificación del consumo, que ya venía reducido desde el año anterior.
Uno de los datos más llamativos es la relación entre el salario y el costo del alimento. El empresario del sector utilizó una comparación directa para explicar por qué el consumo ha caído de forma tan marcada, enfocándose en la cantidad de horas de labor necesarias para acceder a una comida básica de calidad.
“Tengamos en cuenta que para comprar un kilo y medio de carne hace falta un día de trabajo. Hoy, un kilo de blanda especial está en 20.000 pesos; un kilo y medio son 30.000 pesos. O sea, que un trabajador tiene que trabajar un día entero para comprar esa cantidad”, puntualizó el referente sectorial.
Ante este panorama, el bife y la milanesa de "blanda especial" han cedido terreno frente a opciones más económicas. Los consumidores sanjuaninos están priorizando cortes como la carne molida común o las denominadas "blandas comunes" para estirar el presupuesto familiar en la cocina diaria.
Sobre este cambio de hábitos, Parra consideró que “es una reacción lógica del consumidor en donde no le alcanza para comprar un kilo de carne blanda y capaz que compra un kilo de carne molida común, que está en 6.000 pesos hoy día. Se han priorizado esos cortes”.
El fenómeno también ha impulsado la migración hacia las carnes blancas, particularmente el cerdo. Esta alternativa se ha consolidado en las góndolas locales debido a una brecha de precios que, en algunos cortes, llega a ser de casi el triple respecto de la carne vacuna.
“Ha habido un crecimiento del consumo de carne de cerdo porque un kilo de blanda de cerdo hoy vale 7.000 pesos, mientras que el de vaca cuesta 20.000. Esa diferencia ha llevado a que la gente busque esta opción”, explicó Parra respecto a la sustitución de productos por parte de las familias.
Lee también: China impuso cuotas y aranceles a la carne argentina
De cara al primer semestre del año, el sector evita hacer pronósticos cerrados. La volatilidad económica y la intervención de factores externos, como el nuevo cupo de 80.000 toneladas para el mercado estadounidense, dificultan cualquier proyección sobre si los precios lograrán estabilizarse o continuarán su senda alcista.