RELATO
“Pensé que moría en la cárcel”: el argentino liberado del Helicoide contó su detención en Venezuela
El argentino Gustavo Gabriel Rivara, de 52 años, relató por primera vez la experiencia que vivió tras permanecer detenido en el Helicoide, uno de los principales centros de reclusión del régimen de Nicolás Maduro en Venezuela. Su liberación fue confirmada el 2 de febrero, luego de varios meses de encarcelamiento.
En diálogo con Nelson Castro en Radio Rivadavia, Rivara aseguró que fue detenido sin motivos mientras intentaba salir del país hacia Colombia. Según su testimonio, fue interceptado en una terminal de autobuses de Barinas y trasladado al servicio de inteligencia.
Detención sin cargos y uso político
El argentino afirmó que los extranjeros detenidos eran puestos a disposición del SEBIN y utilizados como “moneda de cambio” en negociaciones internacionales. También señaló que había viajado para apoyar manifestaciones opositoras convocadas por María Corina Machado tras las elecciones de julio de 2024.
“Cualquier cosa que tengas en el celular o digas puede llevarte a prisión”, sostuvo.
Condiciones extremas de reclusión
Rivara describió al Helicoide como una prisión subterránea con luz artificial permanente, suciedad constante y vigilancia continua. Indicó que estuvo incomunicado durante los últimos cuatro meses, en una celda pequeña, sin acceso a medios de comunicación.
Según relató, los detenidos eran filmados incluso en los baños y debían soportar controles permanentes que impedían el descanso adecuado. También afirmó que compartía el lugar con presos sin proceso judicial y con personas detenidas por motivos políticos o económicos.
Proceso judicial tardío
El argentino aseguró que recién fue presentado ante un juez diez meses después de su arresto, acusado de traición a la patria en una audiencia que, según dijo, duró apenas unos minutos.
“Tenía miedo de volverme loco o de ser olvidado”, expresó sobre ese período.
La liberación y el temor a no salir
Rivara señaló que nunca creyó que iba a recuperar la libertad y que, hasta el último momento, pensó que sería trasladado a otro centro de detención. “Pensé que iba a morir en la cárcel”, afirmó.
Finalmente, tras su liberación, advirtió que aún quedan numerosas personas detenidas en condiciones similares y reclamó mayor atención internacional sobre la situación.