En senado
La Comisión de Justicia y Paz de la iglesia sanjuanina mete presión y emite un comunicado antes de la votación por glaciares
En la antesala de una sesión clave en el Senado de la Nación, donde hoy se votan modificaciones a la Ley de Glaciares, la Comisión de Justicia y Paz de San Juan difundió un comunicado que busca influir en los legisladores sanjuaninos. El pronunciamiento insta a los legisladores nacionales a actuar con “sabiduría y amor patrio”, reclamando que se escuche a todos los sectores de la sociedad. Hasta ahora, trascendió que los senadores sanjuaninos Sergio Uñac y Bruno Olivera votarían a favor de los cambios, mientras que Celeste Giménez lo haría en contra.
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El documento, alineado con la carta abierta “Sobre la protección de los glaciares” de la Comisión Episcopal de Pastoral Social 2026 (texto que días atrás fue rechazado por profesionales mineros), se funda en la consigna de que los glaciares son “catedrales de agua”. El organismo eclesial advierte que no deben ser concebidos como meros recursos económicos, sino como reservas vitales que regulan el ciclo hídrico y sostienen la vida en amplias regiones.
“La protección debe ser integral”, señala el texto, al remarcar que no solo debe resguardarse el hielo visible, sino también el permafrost y los glaciares de roca. Según la Comisión, estos componentes cumplen un rol determinante en el flujo base de los ríos, especialmente en escenarios de sequía extrema, una problemática recurrente en San Juan.
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El comunicado subraya además el carácter del agua como derecho humano fundamental. “El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, universal e inalienable”, expresa, y vincula cualquier afectación de los glaciares con un impacto directo en las comunidades locales y los sectores más vulnerables.
El texto también invoca el Principio Precautorio, al indicar que, ante la falta de certeza científica sobre posibles impactos, debe prevalecer la prudencia. “La protección y la prudencia deben imponerse sobre la intervención”, enfatiza.