Declaración clave
Causa Adorni: un testigo afirmó que debía USD 65.000 no documentados
Una de las declaraciones testimoniales más esperadas en la causa por enriquecimiento ilícito contra Manuel Adorni reveló que el jefe de Gabinete debía otros 65.000 dólares que no estaban documentados. Así lo contó su amigo Pablo Martín Feijoo, hijo de una de las jubiladas acreedoras y gestor de la compraventa del departamento de Caballito.
Feijoo declaró durante tres horas ante el fiscal Gerardo Pollicita, quien tuvo a cargo el expediente junto al juez federal Ariel Lijo. Ingresó y salió de Comodoro Py bajo una fuerte custodia de la Policía Federal Argentina y evitó cruzarse con la prensa.
Según fuentes judiciales, uno de los ejes de su declaración estuvo centrado en las refacciones realizadas en el departamento de la calle Miró al 500 antes de pasar a manos de Adorni.
Bajo juramento, Feijoo afirmó que se hizo cargo de todas las obras, con un costo total de 65.000 dólares. Esa parte del presupuesto, según declaró, acordó recuperarla “por afuera” con el jefe de Gabinete cuando este pudiera vender su departamento ubicado en avenida Asamblea, en el barrio porteño de Parque Chacabuco.
Para entender la maniobra investigada, la causa se remontó al inicio de la operación inmobiliaria. El exfutbolista Hugo Morales era dueño de la propiedad y la vendió en mayo de 2025 a las jubiladas Claudia Sbabo y Beatriz Viegas, quienes pagaron 200.000 dólares en partes iguales.
Pablo Feijoo, hijo de Viegas, fue quien señó el departamento en la inmobiliaria, negoció el valor con Morales y luego lo puso a la venta para obtener una diferencia. El testigo es dueño de TSJ Group, una empresa de desarrollos urbanos dedicada a ese tipo de proyectos.
Adorni y Feijoo compartieron un grupo de padres del colegio de sus hijos, según indicaron las fuentes, y a partir de allí construyeron una relación de confianza.
De acuerdo a la reconstrucción de los hechos que constó en la causa judicial, el jefe de Gabinete habría acudido a Feijoo cuando decidió mudarse de Parque Chacabuco. Visitó el inmueble de la calle Miró y el empresario le pidió inicialmente 300.000 dólares.
El 22 de octubre de 2025, Feijoo visitó a Adorni en Casa Rosada y ese día habrían acordado el precio final en 230.000 dólares. El funcionario pagó un adelanto de 30.000 y el 87% restante se financió a un año, sin intereses.
Feijoo llevó adelante la operación junto a su socio Leandro Miano, hijo de la jubilada Sbabo, quien colaboró en el proceso.
Para ese momento, la remodelación integral del departamento ya estaba avanzada. Según declaró el testigo, logró abaratar costos en materiales y mano de obra por su experiencia en el rubro. Su intención inicial era vender la propiedad a 345.000 dólares, en línea con lo señalado por la martillera Natalia Rucci y su esposo Marcelo Trimarchi.
Ante la Justicia, Feijoo explicó que aceptó vender el departamento casi al costo porque le resultaba conveniente cerrar operaciones con “gente importante”. No obstante, la investigación no se centró en las ganancias del desarrollador, sino en determinar si el crecimiento patrimonial de Adorni resultó compatible con sus ingresos declarados.
Las fuentes señalaron que el jefe de Gabinete aún no había devuelto los 65.000 dólares correspondientes a las refacciones. Además, en noviembre debía afrontar el pago de 200.000 dólares a Sbabo y Viegas, quienes financiaron la compra.
Ese mismo mes, también tenía otro compromiso: saldar una deuda de 70.000 dólares más intereses del 11% anual con las policías Graciela Isabel Molina y Victoria María José Cancio, madre e hija, a cambio de una hipoteca sobre el departamento de avenida Asamblea. A ellas ya les había devuelto 30.000 dólares.