HISTORIA

9 de Julio: San Juan en la historia de la Independencia

El papel que jugaron los representantes en Tucumán y cómo se gestó el histórico día.
9 de Julio: San Juan en la historia de la Independencia
9 de Julio: San Juan en la historia de la Independencia
viernes 09 de julio de 2021

Han pasado 205 años de aquel 9 de julio de 1816, un momento trascendente de nuestra historia. Para estas fechas las escuelas se engalanan de banderas y de cadenas rotas que representan el inicio de la libertad, aunque poco se conoce de los por menores del hecho.

Entre el 25 de mayo de 1810 y el 9 de julio de 1816, habían pasado seis años, de los cuales la violencia y las mezquindades habían sido moneda corriente. Habíamos transitado diversas formas de gobierno: Una Junta de Gobierno, dos Triunviratos, Una Asamblea Constituyente y un Directorio. Pero aun los dos objetivos necesarios no se habían cumplido: Declarar la Independencia y una Constitución.

Declarar la independencia era clave, sin ésta la corona española reclamaría sus posesiones y por lo tanto la rebeldía terminaría en un fracaso. Algunos hombres de aquel entonces dudaban en la capacidad para sostener un gobierno propio. Sin embargo había hombres con visión de un futuro y preparados para ser protagonistas 

En año 1813 la Asamblea General Constituyente no había logrado declarar la independencia, ciertos intereses miserables había opacado aquella oportunidad. En aquellos años un joven militar José de San Martín había retornado a Buenos Aires con la idea de una América libre, aunque no era el único, hombres hermanados bajo las ideas de Francisco Miranda quien había fundado la Gran Logia Americana.

El rey de España Fernando VII quien había vuelto a su trono preparó un poderoso ejército con la intención de retomar el control pleno de América, evidentemente las noticias llegaron a Buenos Aires en 1815, se especulaba que los barcos entrarían por el Río de la Plata. Los rumores y la necesidad de que los porteños no presionasen al nuevo Congreso hicieron que Tucumán sea la opción para la Independencia.

A mediados de 1815 se había elegido a los diputados que representarían a cada una de las provincias. La elección de los mismos tenía importancia en cuanto que los mismos debían ser hombres con conocimiento. Para la época los más letrados eran aquellos que habían estudiado derecho y los sacerdotes así lo podemos ver en el Acta de Independencia 18 abogados y 11 curas.

La provincia de San Juan no fue ajena a tal hecho, pues dos hombres partieron rumbo a Tucumán, tal vez sin saber que serían protagonistas de lo que allí sucedería. La elección de los diputados se debía a la cantidad de habitantes, esto era 1 diputado cada 15000 ciudadanos, cabe aclarar que la provincia contaba con aproximadamente 22000 lo cual le permitía un diputado más. La primera elección fue ganada por el Fray Justo Santa María de Oro, éste sanjuanino era parte de la orden de los Dominicos, además de contar con un amplio conocimiento de Filosofía y Derecho. El segundo el Dr. Francisco Narciso de Laprida.

Los primeros en llegar a Tucumán fueron los diputados de San Juan y Mendoza, fueron claves y fieles a los ruegos de San Martín, quien esperaba la declaración de la independencia que le permitiría partir a Chile a derrotar a los realistas.

El viaje no era sencillo, los caminos eran empedrados y en muy malas condiciones, un viaje al norte tardaba en carreta o a caballo unos 20 días mas o menos, ser asaltados era algo muy común. Al llegar había que encontrar lugar para hospedarse, sin tiempo, nadie sabían cuanto iba a durar el Congreso. La mayoría de los sacerdotes se hospedaron en los Conventos aledaños, y el resto en casa de familia.

La casa para sesionar fue prestada por doña Francisca Bazán y Laguna, con una cierta amplitud para la época, contaba con varios salones, un zaguán, patio y en la entrada sus dos famosos pilares salomónicos.

Las sesiones comenzaron el marzo de 1816, a pesar de miles de temas que se debatían diariamente, adentro y afuera del recinto. Sólo dos debates los ponía en su máxima sensibilidad, la independencia y la forma de gobierno. Los meses fueron pasando y las conversaciones se ponían cada vez más candentes. Al iniciar el mes julio no había mucho más para decir, como la presidencia del congreso iba rotando le toco al Dr. Laprida presidir aquel 9 de julio. Según consta párrafos del Acta “… que es voluntad unánime e indubitable de estas Provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos de que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una nación libre e independiente del rey Fernando séptimo, sus sucesores y metrópoli” luego se agrego “y de toda otra dominación”.

El acta fue reproducida en castellano pero además en lengua aimara y quechua, y distribuida por todas las provincias. Los festejos se fueron replicando en todos los lugares, un nuevo comienzo era posible. Años mas tarde, alguno países reconocieron la independencia el primero fue Estados Unidos en 1822 y España lo hizo en 1859.

Alejandro E. Salazar Peñaloza