ASALTO AL BANCO RÍO

Se cumplen 20 años del "Robo del Siglo" que marcó la historia argentina y que tuvo a San Juan como protagonista

El 13 de enero de 2006, cinco hombres robaron un banco de Acassuso sin derramar una gota de sangre ni disparar un arma. Si bien permanecieron prófugos por un tiempo, casi todos ellos fueron detenidos y uno de ellos, el ideador del asalto, fue atrapado en Iglesia.
Por Redacción 0264Noticias
martes 13 de enero de 2026

Hacía mucho calor aquel 13 de enero de 2006. Como todos los veranos en este extremo del planeta, el termómetro estaba en rojo y las calles calientes. La temperatura se sentía en el asfalto, en el aire, y en el Banco Río de Acassuso, escenario que sería el protagonista del "Robo del Sigo", uno de los delitos más emblemáticos de la historia criminal de Argentina.

 
 
 
 
 
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El Grupo Halcón estaba con sus rifles apuntando a la puerta de vidrio de la entidad bancaria, mientras Fernando Araujo, Luis Mario Vitette Sellanes, Sebastián García Bolster, Roberto Alberto de la Torre y José Julián Zalloechevarría intentaban quedarse con el botín que nunca pudo ser calculado con exactitud. 

Además del dinero, el grupo logró hacerse de las cajas de seguridad del banco, que incluían otros bienes valiosos. Las autoridades aproximaron una cifra de USD 19 millones, más 80 kilos de joyas. 

A 15 años del Robo del Siglo, el cambio de vida de los ladrones y la  reveladora frase de Vitette: “Tengo un feo recuerdo” - Infobae
Los cinco integrantes de la banda: arriba, Mario Luis "Vitete" Sellanes y Fernando Araujo.
Abajo: Sebastián García Bolster, Alberto De la Torre y José Julián Zalloechevarría

Entraron con armas que, luego se supo, eran de juguete, y tomaron a 23 personas como rehenes. Mientras la policía rodeaba el edificio con más de 200 efectivos y francotiradores, el líder de la banda, Vitette Sellanes, negociaba con el grupo Halcón. Pedía comida y tiempo, mostrándose tranquilo y hasta bromista. Era una actuación para ganar tiempo.

Mientras Vitette entretenía a los negociadores en la planta alta, el resto de la banda estaba en el subsuelo. No estaban perdiendo el tiempo: utilizaron una herramienta hidráulica casera apodada "la canilla" para abrir 145 cajas de seguridad en tiempo récord y cargaron el botín en bolsas de consorcio.

A media tarde, el silencio se apoderó del banco. Cuando la policía finalmente decidió entrar a las 19, se encontraron con una escena cinematográfica: el banco estaba vacío. Los rehenes estaban sanos y salvos, y los ladrones se habían esfumado.

Detrás de un mueble pesado, descubrieron un boquete que conducía a un túnel de 15 metros de largo que desembocaba en el desagüe pluvial de la ciudad. Los delincuentes habían bajado al túnel con el botín, donde una camioneta con un agujero en el piso los esperaba para cargar las bolsas sin siquiera bajar a la calle.

Lo que terminó de sellar la leyenda fue la nota que dejaron pegada en la bóveda: "En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es solo plata y no amores."
El cartel con la famosa frase (escrita por Araujo) que dejaron al huir y 
que encontró la Policía en la bóveda 

El plan era perfecto y no dejaron huellas. Sin embargo, falló el factor humano. Alicia di Tullio era la esposa de Alberto "Betito" de la Torre y sospechó que su marido se iba a escapar con su parte del botín junto a una joven amante a Paraguay. Por despecho, fue a la policía y delató a toda la banda un mes después del robo.

Alicia ya sospechaba de él. Se dice que el detonante fue que Beto le había comprado una camioneta y un departamento de lujo a su amante, mientras que a ella le había dado "migajas" y un auto común.

Lo más irónico es que Alicia ayudó en la logística del robo. Les hacía de comer mientras cavaban el túnel. Pero al sentirse traicionada, fue a la Justicia y delató a todos. Gracias a su testimonio, la policía pudo identificar a la banda, que hasta ese momento era un misterio absoluto.

Apenas un mes después del robo, el 18 de febrero de 2006, la policía detuvo a "Beto" de la Torre en Avellaneda, junto a Liliana, la amante de la cual sospechaba Alicia. Viajaban en una camioneta 4x4 y planeaban fugarse juntos a Paraguay. En el momento de la detención, ella llevaba USD 15.000 en una riñonera.

Beto fue el primero en caer y fue condenado a 15 años de prisión, aunque salió en libertad condicional en 2014. Fue el que más tiempo pasó en prisión. Su amante fue investigada por encubrimiento, pero no tuvo el mismo destino que la banda. El romance no prosperó. Beto recibió las visitas de Liliana durante un tiempo "por lástima" y por el hijo que tenían en común, hasta que finalmente cortaron todo vínculo.

En 2026, Beto de la Torre vive una vida tranquila, alejado del delito y trabajando en rubros textiles y mecánicos. A Alicia nunca la perdonó. De hecho, la sigue llamando "la delatora" cada vez que lo entrevistan. 

El líder y cerebro del
El líder y cerebro del robo del siglo, Fernando Araujo, en el desagüe por el que
se escaparon después del asalto. La foto fue tomada por la banda el mismo
día que se llevaron 19 millones de dólares del Banco Río de Acassuso

Tras la detención de Beto, el resto cayó uno a uno: Vitette Sellanes había regresado a Uruguay, pero los investigadores rastrearon los llamados del celular de Beto y detectaron numerosos contactos con él. Como debía presentarse periódicamente ante el Patronato de Liberados por otra causa, viajaba seguido a la Argentina. En uno de esos viajes ingresó con documentos falsos, fue identificado por la Policía Aeronáutica en Aeroparque y terminó tras las rejas. Luego enfrentó una sentencia de 21 años y seis meses y fue expulsado a Uruguay en agosto de 2013 tras cumplir la mitad de la pena.

A García Bolster le allanaron la casa en su ausencia y encontraron miles de dólares. Lo detuvieron en Villa Gesell, donde veraneaba con su familia. Recibió una pena de siete años.

De Zalloecheverría, Alicia Di Tullio había aportado la dirección. Tenía antecedentes penales. En su vivienda encontraron joyas, relojes y unos 15.000 dólares. Fue condenado a ocho años. 

"El Cerebro", detenido en San Juan

El último en caer fue "El Facha Araujo". Gendarmes lo encontraron en la Provincia de San Juan, en la zona de Bauchaceta, en el departamento Iglesia acampando. Alegó, fiel a su estilo despojado, estar en un retiro espiritual y terminó esposado y trasladado a una dependencia policial. Fue sentenciado a nueve años y seis meses. 

En un documental que estrenó Netflix en 2022, Araujo relató parte de lo sucedido en San Juan, cuando lo detuvieron. 

"A los quince días, empezó lo que había pensado, irme a San Juan", comienza relatando Fernando Araujo. Fue esta provincia la que eligió para escapar de la Justicia. "Junté un equipo de alta montaña con latas de atún, con libros de Osho y con un escáner de radiofrecuencias", asegura el ideólogo en la entrevista. Nada más que con esos implementos, el ladrón logró sobrevivir varios días en el paraje.

Ahora, en un clip que quedó afuera del documental, Araujo contó cómo vivió el arresto en tierra sanjuanina. Definió la experiencia como un "plot point". "Esto es un verdadero giro porque, de golpe, aparezco detenido, viajando en la camioneta de Gendarmería", relató. Y agregó: "Imagínense un pueblo donde las noticas son 'Le robaron la bicicleta a Carlitos', o sea, esas noticias que pasan en estos pueblos. Y de golpe estaba el tipo del Robo del Siglo. Fue una revolución total".  

Araujo, Zalloecheverría y De la Torre, durante el juicio

Qué es de la vida de los ladrones del Robo del Siglo

  1. Fernando Araujo (El Cerebro): el artista que ideó el plan perfecto logró lo que pocos delincuentes consiguen: "blanquear" su historia. Hoy vive en Palermo y es un exitoso productor y guionista. Fue el guionista de la película sobre el robo y actualmente gestiona proyectos para llevar la hazaña a mercados internacionales, convirtiendo su audacia criminal en una lucrativa carrera en la industria del entretenimiento. 
  2. Luis Mario Vitette Sellanes (El Negociador):el "hombre del traje gris" fue expulsado a Uruguay bajo la ley de extrañamiento. Allí, en su San José de Mayo natal, dio un giro irónico a su vida: abrió una joyería llamada "Verde Esmeralda". Se convirtió en una figura mediática y un "influencer" del crimen que, entre anillos y relojes, opina con sarcasmo sobre seguridad y leyes en redes sociales.
  3. Sebastián García Bolster (El Ingeniero): el hombre que construyó las herramientas para abrir las cajas y diseñó la logística del túnel siempre prefirió las sombras. Volvió a su pasión por los motores y hoy atiende un taller especializado en náutica y motores de alta gama en la zona norte del Gran Buenos Aires. Es el único que intenta llevar una vida de perfil bajo, lejos de los flashes y el misticismo del robo.
  4. Rubén Alberto de la Torre (Beto): el integrante que más sufrió el factor humano del robo debido a la delación de su esposa. Tras recuperar la libertad, tuvo breves apariciones como actor (haciendo de policía o extra) y hoy reparte su tiempo entre negocios textiles y la mecánica. Representa al delincuente "de antes", aquel que aún guarda rencor por la ruptura de los códigos de lealtad.
  5. José Julián Zalloechevarría (El Chofer): "El Paisa", responsable de esperar con la camioneta sobre la alcantarilla, dio el salto más sorprendente hacia la formalidad. Mientras cumplía su deuda con la sociedad, estudió y se recibió de abogado. Hoy maneja sus propios emprendimientos comerciales y ejerce el derecho, ganándose el respeto de sus pares por haber mantenido el silencio absoluto durante todo el proceso judicial.  

El sexto y el séptimo integrantes de la banda   

Si bien se menciona a cinco hombres como los protagonistas del delito que cambió la historia criminal para siempre, en realidad fueron siete los integrantes de la banda, pero dos de ellos nunca fueron atrapados, ni delatados ni mucho menos condenados por el "Robo del Siglo".  

Uno de ellos es el "ladrón fantasma", quien sería el sexto integrante de la banda. Nunca se conoció su identidad, ni su rostro. No fue detenido o condenado porque ni siquiera  fue delatado. Aparece representado por el actor Mariano Argento, en la aclamada película del 2020 protagonizada por Diego Peretti y Guillermo Francella y allí es identificado como "Eduardo Debauza" o "El Doc", pero lo cierto es que ni ese nombre y ese apellido no son reales. 

Además, en la película se menciona que nunca fue detenido ni hallado, lo cual es cierto y que podría haber muerto, lo cual no lo es. De hecho, esa versión se entrelaza con el séptimo integrante de la banda, conocido como "El resucitado". 

En realidad es conocido como "El Nene", tiene 70 años (50 al momento del robo), vive en Uruguay y al igual que el "Fantasma", nunca se reveló su identidad, ni su rostro y tampoco fue detenido ni condenado. Fue dado por muerto hasta por sus propios compañeros, acaso como una forma de protegerlo. Casi ni aparece en ninguna de las versiones (en la película tampoco)y para todos es alguien que no existe.

El nene o resucitado dice
El "Nene" en el Banco Río el día del robo. Es la única 
foto o registro que se tiene de él 

Sin embargo, está vivo, disfruta de sus hijos y en una nota con un medio porteño dijo que nunca supo por qué lo dieron por muerto. Pese a eso, si bien agradece los códigos que tuvieron sus compañeros para con él, señala que el reparto del botín no fue equitativo ya que "nunca recibió su parte completa del dinero del robo". 

Que pasó con el dinero del robo

El paradero exacto del dinero robado en el “Robo del Siglo” al Banco Río de Acassuso sigue siendo un misterio. De los aproximadamente 19 millones de dólares y 80 kilos de joyas sustraídos, la policía logró recuperar solo una pequeña parte. Hasta hoy, el destino del resto del botín no ha sido revelado y es motivo de especulación.

Los miembros de la banda, que cumplieron condena por el asalto, han mantenido silencio sobre la ubicación del dinero, alimentando así la intriga y el mito alrededor de uno de los robos más audaces de la historia criminal argentina.

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