EL SANJUANINO NO PARA DE CRECER

En menos de un mes, Milo Ortega dio otro salto en River: fue ascendido a AFA, debutó contra Huracán y jugará la Copa Libertadores Sub-13 en Paraguay

Con apenas 13 años, el oriundo de La Bebida, continúa viviendo un crecimiento meteórico en las inferiores de River. En poco tiempo, subió a AFA, jugó contra "El Globo" e integrará el plantel que disputará la competencia internacional en Paraguay junto a su categoría.

La noticia llegó durante uno de los entrenamientos. Mientras aún formaba parte de las competencias de liga, uno de sus profesores lo llamó para comunicarle que había sido promovido a AFA. Días después, el domingo pasado, cumplió otro sueño al debutar con la camiseta millonaria frente a Huracán, en un partido que River ganó por 3 a 0.

Pero las buenas noticias no terminaron allí. Luego de su estreno, el cuerpo técnico también le confirmó que integrará la lista de jugadores que viajarán a Paraguay para disputar la Copa Libertadores Sub-13. "La competencia será por dos semanas. Ya pude llenar la ficha y presentar toda la documentación para poder viajar", contó Milo, todavía emocionado por el presente que atraviesa.

Milo disputando su primer superclásico frente a Boca, en las divisiones formativas de River. 

El crecimiento del sanjuanino fue vertiginoso. A principios de marzo participó de las pruebas de captación que River realizó en distintos departamentos de San Juan y, tras apenas dos entrenamientos en Buenos Aires, el 24 de abril recibió la confirmación de que formaría parte del proyecto formativo del club de Núñez.

Durante mayo comenzó a disputar el torneo de las categorías formativas, donde vivió partidos inolvidables: enfrentó a Lanús, disputó el Superclásico frente a Boca y convirtió su primer gol con la camiseta de River ante Defensa y Justicia. Apenas semanas después llegó el ascenso a AFA, reflejando el nivel que mostró desde su llegada.

En una de sus prácticas, junto a sus compañeros de la categoría 2013 y entre ellos, Franco Mastantuono.

Una adaptación que River acompaña de cerca

La institución considera fundamental acompañar a los chicos en el aspecto emocional para evitar que el desarraigo o la distancia con sus familias afecten su desarrollo. Mientras tanto, el futbolista sanjuanino vive junto a una tía en Buenos Aires, muy cerca del Estadio Monumental, y cursa el primer año de la secundaria en la Escuela Nº101 "Gustavo Cerati", ubicada en Isidro Casanova.

Su mamá también confirmó que el club le informó que, una vez finalizadas las remodelaciones previstas para diciembre, Milo podrá instalarse definitivamente en la pensión de River. Además, destacó el acompañamiento que reciben desde la Fundación River. "Desde Fundación River estamos recibiendo una ayuda. Siempre la organización brinda ese apoyo cuando hay chicos del interior del país en el club", explicó.

Una rutina cada vez más profesional

La vida de Milo cambió por completo. Su jornada comienza a las 7 de la mañana con las clases en la escuela hasta el mediodía. Luego es trasladado al predio de River, donde almuerza, entrena, merienda y permanece hasta las 19. Esa rutina se repite de martes a viernes, mientras que los fines de semana juega partidos y los lunes descansa.

Milo realiza los entrenamientos de martes a viernes,
los fin de semana juega el campeonato y el lunes descansa. 

También cambió su preparación física. La alimentación es controlada y enfocada en el alto rendimiento, mientras que en las últimas semanas incorporó sesiones de gimnasio antes de cada práctica en el campo de juego. El trabajo ya empieza a reflejarse en su desarrollo físico. Desde que llegó a River pasó de medir 1,65 metros a 1,69 metros, un crecimiento acompañado por la exigencia de los entrenamientos diarios.

 "Tenía ganas de llorar de la felicidad"

El propio Milo reconoce que todo ocurrió mucho más rápido de lo que imaginaba. "Cuando me enteré de la noticia tenía muchas ganas de llorar de la felicidad. Nunca esperé que todo fuera tan rápido", confesó.

Yamila, su mamá, también compartió una de las frases que más la emocionó desde que comenzó esta aventura."Mamá, yo le voy a dar para adelante porque quiero que vos te vengas a vivir conmigo", le dijo el joven futbolista.

Milo junto a Marcos Acuña, lateral izquierdo del plantel profesional de River Plate. 

Ahora, el próximo objetivo estará fuera del país. La Copa Libertadores Sub-13 reunirá a las principales promesas del continente y, además, contará con un premio muy especial: el equipo campeón obtendrá un viaje a Qatar.

Para Milo Ortega, el sueño que comenzó en unas pruebas realizadas en la provincia sigue creciendo a una velocidad sorprendente. Ahora, con apenas 13 años, tendrá la oportunidad de representar a River en un torneo internacional y continuar escribiendo una historia que recién empieza.