Escándalo

Antes del inicio del juicio por tráfico de droga en el Penal, un acusado le rompió la nariz a otro en el Tribunal y se suspendió la audiencia

El defensor del agresor pidió que se le haga un examen psiquiátrico. “No estoy loco”, gritó el detenido. A su vez, el herido dijo que iba a radicar una denuncia. Forman parte de una banda de 13 miembros que llegó a mover unos $590 millones.
La agresión del acusado contra otro imputado se produjo en una celda contigua a la sala de juicio del Tribunal Oral Federal
La agresión del acusado contra otro imputado se produjo en una celda contigua a la sala de juicio del Tribunal Oral Federal
jueves 06 de agosto de 2026

Carlos Ormeño y Leonardo Saavedra se encontraban alojados en la celda contigua a la sala del Tribunal Oral Criminal Federal, a la espera del inicio del juicio en el que están acusados por el ingreso y comercialización de droga dentro y fuera del Penal de Chimbas. En eso, empezaron a discutir y el primero de ellos le pegó una trompada al otro y le rompió la nariz, por lo que tuvo que intervenir personal del Servicio Penitenciario y de la Policía Federal.

Según fuentes judiciales, Ormeño habría culpado a Saavedra de estar incriminado en esa causa penal, aunque las pruebas no reflejan nada de ello, destacaron. Además, circuló que otra diferencia que habría estallado entre ambos es que el agresor quería ir a un juicio abreviado (aceptar una condena a cambio de una rebaja en la pena), mientras que el otro implicado quería enfrentar el juicio.

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Fue una situación tensa, con escasos antecedentes en el Tribunal. De todas formas, el debate empezó apenas pasadas las 9 de ayer y Ormeño estaba inquieto, nervioso y exaltado, al punto de querer hablar en todo momento y tratar de pararse para hacerlo, aunque era celosamente custodiado por los guardias. Incluso, los miembros del Tribunal lo paraban en seco para que no interrumpiera.

Por eso, el defensor Público Oficial, Esteban Chervin, solicitó que la audiencia se suspendiera y se le realizara al imputado un examen psiquiátrico para determinar si podía estar en un juicio y comprender todo lo que sucedía. “Yo no estoy loco, yo no estoy loco”, aseguran las fuentes que gritaba Ormeño.

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A su vez, Saavedra brindó sus datos personales ante el Tribunal, presidido por Hugo Echegaray, quien estuvo acompañado de Daniel Doffo y Eliana Rattá, cuyos magistrados, enterados de la violenta situación, le preguntaron si quería hacer la denuncia. El acusado dijo que sí, aunque no trascendió si la expuso formalmente.

Frente a esa situación, el juez Echegaray ordenó que se le hiciera un examen médico a Saavedra, a quien se le notaba la nariz hinchada, contaron las fuentes. De esa forma, se decidió que la audiencia se reanude este lunes.

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Ormeño y Saavedra no son los únicos que enfrentarán el juicio, ya que también está en la lista Sonia Ontiveros. Los tres están acusados de integrar una banda de 13 integrantes que metía droga al Penal a través de las parejas de un grupo de internos, que, luego, la vendían dentro de la cárcel. De acuerdo a lo que trascendió en su momento, la organización llegó a generar y mover cerca de 590 millones de pesos.

 Entre los antecedentes y roles que desempeñaban los principales involucrados que irán a juicio, Ormeño cumple una condena de 3 años y 11 meses por robo y está en la mira por comercializar cocaína. A su vez, Saavedra está señalado como uno de los proveedores que actuaba desde fuera de la prisión.

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El resto de los integrantes de la banda decidió ir a juicio abreviado, es decir, aceptar la responsabilidad penal y avalar una condena, a cambio de una rebaja en el castigo. El acuerdo por un total de 10 imputados lo llevó adelante el fiscal Francisco Maldonado con el defensor Público Chervin y los defensores coadyuvantes Sergio Herrero y Diego Giócoli.

Así, Rocío Rojas, pareja de Ormeño y acusada de meter estupefacientes en el Penal, fue condenada a 6 años de prisión. No obstante, como tiene una hija menor de edad, la detención será en su domicilio. Por su parte, Sebastián Humberto Tobal también recibió la misma pena. Se trata de un preso que carga con una condena a 20 años de cárcel por haber matado a Ángel “Huevito” Amado, en enero de 2015, en un feroz ajuste de cuentas entre familias. En la causa por droga, en su celda le encontraron pastillas.

Idéntico castigo recibió María Fernanda Ormeño, familiar de Carlos Ormeño y pareja de Tobal. Se la encontró culpable de ingresar droga a la cárcel y, durante un allanamiento en su casa, la Policía le secuestró 425 gramos de marihuana, una pistola 9mm, pastillas y 9 celulares. También tiene hijos menores de edad, por lo que se dispuso prisión domiciliaria.

A su vez, Tania Rojas tuvo una sanción penal de 5 años de cárcel, aunque también se le impuso un régimen domiciliario debido a que se encontraba embarazada. Por su parte, Martín Chávez Ganga también está en el Servicio Penitenciario por un castigo anterior y, ahora, se le aplicó una condena de 4 años por estar involucrado en el comercio de drogas. En la unificación de ambas penas, su sanción se elevó a seis años.

Cristian Latorre y Franco Escoda también sufrieron condenas de 4 años de prisión. El primero también se encontraba detenido en el Penal por una causa anterior y una pareja suya estuvo involucrada por tratar de introducir estupefacientes. El segundo también carga con un castigo previo, por lo que la unificación de ambas penas se fue a 6 años y 3 meses de cárcel.

Otro preso, Leonardo Arias, recibió una nueva pena por 3 años, mientras que Ricardo Morales tuvo una condena de 2 años y 3 meses de ejecución condicional. Por último, está Daniel Reynaldo Sánchez, al que le aplicaron un castigo de 2 años en suspenso.

Sonia Ontiveros, la mujer que enfrentará el juicio con Ormeño y Saavedra, es la madre de Escoda, quien también quedó involucrada por su supuesta vinculación a la causa.