CAMBIOS EN EL RÉGIMEN TRIBUTARIO

Inocencia Fiscal, qué cambia para los funcionarios y qué pasará con quienes ya ingresaron al régimen

La presión opositora forzó una modificación clave en el proyecto, mientras los tributaristas discuten el alcance de la medida y su efecto real .
sábado 15 de agosto de 2026

El Gobierno modificó el proyecto de Inocencia Fiscal y excluyó a los funcionarios públicos de los principales beneficios del Régimen Simplificado de Ganancias (RSG). La nueva iniciativa les permitirá presentar la declaración jurada bajo la modalidad simplificada y pagar el impuesto correspondiente, pero no podrán acceder a la presunción de exactitud ni a la protección frente a futuros ajustes fiscales.

El cambio se produjo después de las críticas que generó la adhesión del entonces jefe de Gabinete, Manuel Adorni, al régimen, en medio de una investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La modificación buscó responder a uno de los principales cuestionamientos de la oposición durante el tratamiento del proyecto.

De aprobarse la iniciativa, los funcionarios comprendidos en la normativa podrán utilizar el mecanismo simplificado únicamente para presentar sus declaraciones y cumplir con el pago de Ganancias. Sin embargo, no contarán con los beneficios que el régimen ofrece al resto de los contribuyentes.

Entre esos beneficios se encontraba la presunción de exactitud de la declaración presentada y el denominado tapón fiscal, que limita la posibilidad de que el organismo recaudador realice ajustes sobre períodos anteriores bajo determinadas condiciones.

El tributarista Sebastián Domínguez consideró razonable que los funcionarios queden fuera de esas protecciones y sostuvo que, además de las obligaciones establecidas por la Ley de Ética Pública, deberían quedar sujetos a un mayor control fiscal ante eventuales inconsistencias patrimoniales.

Qué pasará con quienes ya ingresaron

Uno de los principales interrogantes quedó planteado para los contribuyentes que ya se habían incorporado al régimen bajo las condiciones de la normativa vigente.

El especialista Mariano Ghirardotti advirtió que quienes ya habían adherido podrían conservar los beneficios que tenían al momento de ingresar, debido a que la modificación no tendría efecto retroactivo.

En esa misma línea, Marcos Felice sostuvo que los contribuyentes que ya habían ingresado al sistema tendrían una suerte de derecho adquirido, por lo que no podrían perder los beneficios que obtuvieron bajo la legislación anterior.

El Gobierno también amplió el alcance del régimen

El nuevo proyecto no solamente modificó el tratamiento para los funcionarios. También eliminó los límites de ingresos y patrimonio que restringían el acceso al Régimen Simplificado de Ganancias.

La normativa anterior establecía un tope de $1.000 millones de ingresos anuales y un patrimonio inferior a $10.000 millones. La nueva propuesta eliminó esas restricciones y amplió el universo de contribuyentes que podrían incorporarse.

Además, se reforzaron los mecanismos que utilizaría ARCA para detectar inconsistencias en las declaraciones juradas. Una discrepancia podría configurarse cuando el organismo detectara un incremento del impuesto determinado o una reducción de los quebrantos impositivos de al menos un 15%, aunque existirían excepciones vinculadas con el monto de la diferencia.

El objetivo, poner dólares en circulación

El Gobierno también apuntó a que el nuevo régimen genere condiciones para que parte de los dólares que permanecían fuera del sistema financiero ingresen nuevamente a la economía.

Las estimaciones oficiales ubicaron ese ahorro fuera del circuito formal en torno a los USD 170.000 millones. Sin embargo, los especialistas remarcaron que la decisión de exteriorizar esos fondos no dependería solamente de las condiciones tributarias, sino también de la confianza y de las expectativas económicas y políticas.

La tributarista Noelia Girardi consideró que las modificaciones podrían reducir el temor de los contribuyentes a exteriorizar sus fondos, aunque descartó que todos los dólares ingresaran de manera inmediata al circuito formal.

La evolución de la economía, el destino que cada persona quiera darle a sus ahorros y las expectativas sobre el futuro político serán algunos de los factores que podrían determinar cuánto dinero finalmente se incorporará al sistema.