FEMICIDIO EN CALINGASTA

“Celos” y “sentirse menos”, las hipótesis de la familia de Camilia detrás del femicidio

La familia de la joven santafesina reconstruyó el vínculo que mantuvo con Carlos Riveros y contaron que la relación avanzó rápidamente hasta el casamiento, apenas unos meses después de conocerse en febrero de este año.
El departamento donde vivía Camilia y Carlos Riveros en Barreal, Calingasta.
El departamento donde vivía Camilia y Carlos Riveros en Barreal, Calingasta.
Por Redacción 0264Noticias
lunes 14 de septiembre de 2026

Mientras la Justicia  avanza en la investigación por el femicidio de Camila Agustina Vechiarello, sus hermanos comenzaron a reconstruir cómo era la relación que la joven mantenía con Carlos Gonzalo Riveros y señalaron una posible hipótesis sobre el origen del ataque. Para la familia de la víctima, los celos y una posible sensación de inferioridad frente a los logros de Camila podrían haber sido factores detrás del crimen.

Los familiares también contaron que la relación entre ambos había comenzado poco tiempo después de que Camila llegara a San Juan, es decir, en febrero de este año, y que el vínculo avanzó rápidamente. Según relató uno de sus familiares a 0264Noticias, la joven viajó en febrero, conoció allí a Riveros y aproximadamente tres meses después ambos se casaron.

Lee también: El femicidio de Camila Vechiarello en Calingasta se convirtió en noticia a nivel nacional

La velocidad con la que avanzó la relación generó preocupación dentro de la familia. “Se conocieron al tiempo ahí y se casaron aproximadamente tres meses, de forma intempestiva y rara”, relataron y además explicaron que, pocos días después, la pareja viajó a Rosario para que los familiares de Camila conocieran a su esposo.

Según contaron, la familia no estaba completamente de acuerdo con la decisión, aunque respetaron que Camila era mayor de edad y podía decidir sobre su vida.

Lee también: Identificaron a la joven aspirante a Gendarmería que fue hallada sin vida en Barreal

Al recordar aquellos primeros encuentros con Riveros,  señalaron que en ese momento no habían identificado comportamientos que les permitieran anticipar lo que terminaría ocurriendo. Sin embargo, recordaron una situación que, después del femicidio, adquirió otro significado para la familia.

Contaron que, durante la única vez que Camilia visitó su casa paterna junto con Riveros, manifestó de una manera que les resultó extraña que no quería volver a San Juan. En aquel momento, la familia no interpretó esa situación como una señal de alarma.

Lee también: Después de matar de varias puñaladas a Camila e intentar suicidarse, el aspirante a Gendarme recibió el alta

“Estas cosas caen cuando pasa lo peor”, expresaron al reconstruir la escena. 

La formación de Gendarmería, otro punto de la historia

La situación que atraviesan ambos también marcaba una diferencia entre la pareja. Camila y Riveros habían llegado a San Juan con el objetivo de formarse para ingresar a Gendarmería Nacional. Sin embargo, sus recorridos dentro de la institución fueron diferentes.

Camila logró continuar con su formación como aspirante, mientras que Riveros fue apartado luego de no superar las exigencias vinculadas a su ingreso, de acuerdo con información que pudo recolectar este medio.

Para la familia de la joven, esa diferencia podría haber generado un sentimiento de frustración en Riveros.

“Seguramente la mató por celos y por sentirse menos que ella”, sostuvieron, quienes vincularon esa posible situación con el hecho de que Riveros había sido dejado de lado en el curso de Gendarmería mientras Camila continuaba avanzando.

La afirmación forma parte de la hipótesis de la familia y no implica, por el momento, que ese haya sido el móvil establecido judicialmente. La Justicia todavía debe avanzar sobre las pruebas para determinar qué desencadenó el ataque y cuál fue la mecánica del crimen.

Un ataque que terminó con la vida de Camila

Camila Vechiarello, de 26 años y oriunda de Rosario, fue encontrada sin vida durante el mediodía del domingo en el departamento que alquilaba en Barreal, donde residía junto a Riveros.

Las primeras pericias determinaron que la joven había sufrido múltiples heridas provocadas con un elemento punzocortante. El caso comenzó a ser investigado como un femicidio y Riveros quedó detenido como principal sospechoso.

Según la información incorporada a la investigación, la pareja había regresado al departamento durante la noche del sábado. Un vecino declaró haber escuchado un grito de una mujer alrededor de la 1:30 de la madrugada del domingo, un dato que quedó bajo análisis de los investigadores para reconstruir las últimas horas de Camila.

Después del ataque, Riveros habría intentado quitarse la vida mediante ahorcamiento. Fue trasladado para recibir atención médica y permaneció internado hasta que recibió el alta. Luego fue llevado directamente por personal policial hacia una dependencia, donde quedó detenido y a disposición de la Justicia.

Durante las primeras medidas realizadas en la vivienda, los investigadores secuestraron elementos que podrían ser importantes para la causa, entre ellos teléfonos celulares, cuchillos y prendas de vestir. También se habría encontrado una carta cuya autoría era atribuida preliminarmente a Riveros y que contenía un pedido de perdón dirigido a familiares.

Mientras la Justicia intentaba establecer qué ocurrió dentro del departamento, la familia de Camila buscaba respuestas sobre una relación que había comenzado pocos meses antes y que terminó de manera trágica.

El caso continuaba bajo investigación de la UFI Delitos Especiales, que debía determinar el móvil del crimen y las responsabilidades penales de Riveros a partir de las pruebas reunidas.

Temas de esta nota