HISTORIAS

León Malbrán, el joven que pasa sus días cantando en la peatonal como su papá y sueña con que algún día, los sanjuaninos canten sus canciones

Le dicen "Sholo", tiene 18 años, siguió los pasos de el "Grillo" y encontró en el microcentro sanjuanino un escenario para hacer música , vencer sus miedos y empezar a construir su propio camino.
León, junto al "Grillo y su hermano durante un recital de La Renga.
León, junto al "Grillo y su hermano durante un recital de La Renga.

Hay una escena que para León Malbrán ya se volvió parte de su rutina. Guitarra en mano, llega a la peatonal sanjuanina durante la mañana, busca su lugar y empieza a cantar. Después, la escuela. Y cuando puede, vuelve. Es una costumbre que no solo le permite hacer lo que más disfruta, sino también enfrentarse a uno de sus mayores desafíos: el miedo a estar frente al público.

La historia tiene, además, una raíz familiar. Antes de que León se animara a cantar allí, su papá ya lo hacía. Es que es hijo de el "Grillo" Malbrán, reconocido músico sanjuanino. Durante años lo vio tocar, observó cómo se relacionaba con la gente y aprendió de él algunas de las claves para animarse a dar el primer paso. “Siempre tuve confianza por mi papá. Años de verlo cantando en la peatonal, me dijo cómo tenía que hacerlo y de a poco fui aprendiendo un poco más”, cuenta.

La primera vez que se presentó en ese lugar estaba muy nervioso. Pero decidió hacerlo justamente para perder el pánico escénico que lo acompañaba desde hacía tiempo. Con el paso de los meses, la peatonal terminó convirtiéndose en una especie de escuela: un espacio donde pudo ganar confianza, aprender a desenvolverse frente a desconocidos y descubrir la respuesta que generan sus canciones.

“A la gente le gusta mucho, me agradecen por las canciones. Me gusta porque en cierto punto le doy alegría a la gente”, dice León, que disfruta especialmente del contacto con quienes se detienen a escucharlo. Su repertorio es variado, aunque el rock nacional ocupa un lugar especial.

Lee también: El gesto de Charly, Samalea como chofer, noches porteñas y las diez canciones que se vienen: el viaje a Buenos Aires que marcó a Lipp Suchen

Tiene 18 años, es oriundo de Concepción y actualmente cursa quinto año en la escuela Esteban Echeverría. Le queda un año para terminar la secundaria, pero ya piensa en lo que vendrá después. Su intención es continuar vinculado a la música y estudiar el profesorado en la Escuela de Música.

Ese camino comenzó cuando apenas tenía 6 años. León ingresó a la Escuela de Música, donde formó parte del coro y estudió trombón. Continuó hasta 2020, cuando la pandemia interrumpió sus actividades, y volvió en 2023. Por distintas dificultades no pudo seguir con aquella formación, pero lejos de abandonar la idea, proyecta regresar el año próximo para estudiar saxofón y continuar avanzando hacia su objetivo de convertirse en profesor de música.

 

 
 
 
 
 
Ver esta publicación en Instagram
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Una publicación compartida de 0264Noticias (@0264noticias)

La música, de todos modos, nunca fue algo ajeno en su casa. Su papá siempre buscó que sus hijos tuvieran contacto con instrumentos y crecieran rodeados de canciones. De los tres hermanos de León, Catalina, Juana e Ignacio, varios tuvieron experiencias con distintos instrumentos. Juana estudia oboe en la Escuela de Música, Catalina pasó por el bombardino (había comenzado con tuba) e Ignacio llegó a estudiar trompeta, aunque después dejó. “Mi viejo siempre ha intentado que nosotros sigamos ese camino de la música. Mis hermanos también, desde muy chicos, todos estudian instrumentos, pero los que hemos seguido hemos sido yo y mi hermana”, relata León.

En esa familia también se fueron construyendo sus influencias. De su mamá, Susana, a quien llaman Fabiola, heredó parte del gusto por Los Redondos. Su papá, "Grillo" en tanto, le acercó principalmente el folclore, con artistas como Horacio Guarany y otros referentes del género. León, por su parte, fue ampliando ese universo y hoy también escucha a Manal, Divididos y La Renga, entre otros.

Si algo tiene claro es que la música no termina para él en interpretar canciones de otros. Mientras aprende, estudia y gana experiencia en la calle, también piensa en lo que algún día quisiera poder construir con sus propias letras. “Creo que el sueño de todo músico es que canten sus temas. Yo quisiera que al menos una persona escuche lo que yo tengo para decir en alguna letra y que me llegue y diga qué bonito esto”, expresa.

Lee también: “Gatas Vampíras”, el proyecto musical de cuatro amigas sanjuaninas de 8 años que encontraron su pasión en el rock

Por ahora, León sigue encontrándose con la gente en la peatonal. Allí, donde alguna vez llegó con nervios y miedo a equivocarse, hoy encuentra un lugar para cantar, aprender y crecer. El mismo escenario que durante años vio ocupar a su papá empieza a tener ahora su propia historia, una que recién comienza y que tiene un sueño sencillo detrás: que algún día una canción escrita por él deje de ser solamente suya y empiece a ser cantada por los sanjuaninos.