Revelación

Juicio a “Pity” Álvarez: “Hubo un fogonazo blanco en mi cabeza”, dijo al reconstruir cómo mató a Cristian Díaz

Tras más de una hora de declaración, el cantante dio su versión de lo ocurrido aquella noche en Villa Lugano. Aseguró que se sintió acorralado, describió los instantes posteriores a los disparos y pidió un cuarto intermedio al manifestar que se sentía mal.

El juicio contra “Pity” Álvarez por el homicidio de Cristian “El Gringo” Díaz se retomó este lunes, a las 12, ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29. En la audiencia número 17 del debate, el músico pidió declarar por primera vez desde el inicio del juicio. Tras ser asistido por médicos, y con dificultades para ordenar su relato, reconoció ante los jueces: “Estoy muy nervioso, me cayeron muchas fichas. Pensé que no iba a poder declarar”.

Álvarez, que permanece internado de manera involuntaria en una clínica psiquiátrica de Castelar desde el 2 de octubre, fue trasladado en ambulancia hasta la sede judicial de la calle Paraguay al 1500, donde llegó luciendo una boa de piel marrón, anteojos de sol y una remara con la inscripción “La gente manda”, que ya usó otras veces.

Durante su declaración, comenzó a reconstruir los episodios previos al crimen y aseguró que Díaz estaba armado. “Yo estaba acorralado por un tipo peligroso”, sostuvo.

Antes declaró el padre César Scicchitano Tagle, conocido como el cura rockero, quien describió el deterioro que había observado en el músico a raíz de su consumo problemático de drogas. Entre otros episodios, contó que una vez se puso WD-40 en la garganta porque estaba afónico y que, en otra oportunidad, dejó llenar su casa de cucarachas porque no quería matarlas. También reveló que había visto un arma en la casa del cantante, quien le explicó que la tenía para sentirse protegido.

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En el tramo más importante de su declaración, Álvarez reconstruyó el momento en que le disparó a Cristian “El Gringo” Díaz. “Tenía el arma en el bolsillo, creo que ni la saqué. Apunté a su cuerpo”, afirmó ante los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29.

“Hubo un fogonazo blanco en mi cabeza”, describió. Según su relato, durante algunos segundos perdió la noción de lo que estaba ocurriendo. “No sé lo que pasó por unos segundos. Después me vi parado al lado de él y todos corriendo”, contó. Aseguró que pensó que los amigos de Díaz iban a buscarlo, que eran entre 7 y 12 personas, y que escuchó a Agustina, la joven que lo acompañaba, gritarle: “¡Lo mataste, lo mataste!”.

El músico aseguró que comprende el dolor de las hijas de la víctima porque él también perdió a su padre. “No les voy a devolver la vida de su papá”, reconoció, y propuso realizar un show para recaudar dinero y ayudarlas económicamente.

El cantante aseguró que, en ese instante, fue consciente de las consecuencias que podía enfrentar: “Todo lo que me pasó después, la condena que me comí y este momento, ya lo sabía”, sostuvo. Luego volvió a referirse a la víctima con un insulto: “Este gil de mierda que se me pone en el camino”.