EXPECTATIVA

En medio de las internas y la suba del riesgo país, Javier Milei apuesta a la visita del Papa para recuperar protagonismo

El Presidente evitó pronunciarse sobre los resultados electorales en Estados Unidos y Brasil, mientras el Gobierno minimiza su impacto en la gestión. La expectativa de Casa Rosada está puesta en instalar una agenda alejada de los problemas económicos y recuperar el control de la conversación pública.

Las derrotas electorales de los aliados internacionales de Javier Milei y una nueva jornada de resultados negativos para los mercados argentinos pusieron al Gobierno ante la necesidad de recuperar la iniciativa política. Mientras el Presidente mantiene el silencio sobre el triunfo de los demócratas en Estados Unidos y la reelección de Lula da Silva en Brasil, la Casa Rosada apuesta a la visita del papa León XIV para cambiar el eje de la conversación pública y desplazar la atención de los problemas económicos y las tensiones que atraviesan al oficialismo.

Si bien en el Gobierno aseguran que las derrotas de sus aliados no modificarán los planes ni la dirección de la gestión, la reacción de los mercados y las dificultades para sostener la recuperación económica sumaron nuevas preocupaciones en Balcarce 50.

La expectativa oficial está puesta ahora en la llegada de León XIV, prevista para este domingo. El viaje del pontífice, que se extenderá hasta el miércoles, representa una oportunidad para instalar una agenda alejada de los conflictos domésticos y recuperar protagonismo en las redes sociales.

El propio Milei dio una señal este miércoles, cuando publicó un mensaje dedicado exclusivamente al Papa. “Su Santidad, la Argentina lo espera con enorme alegría. Será un gran honor recibirlo en nuestra tierra”, escribió en X. También expresó su deseo de que la visita fortalezca la fe, renueve la esperanza y lleve un mensaje de paz a los argentinos, un mensaje en tono conciliador, alejado de su habitual estilo confrontativo.

Las derrotas electorales y el respaldo de Trump

La victoria de Lula sobre Flávio Bolsonaro, el candidato brasileño respaldado por Milei, y el triunfo demócrata en las elecciones legislativas estadounidenses dejaron al Presidente sin los resultados que esperaba de sus aliados ideológicos. En Estados Unidos, la oposición consiguió el control de ambas cámaras del Congreso, lo que limitará el margen legislativo de Trump durante los próximos dos años.
El ministro de Economía, Luis Caputo, intentó minimizar las consecuencias durante una exposición ante empresarios organizada por la Fundación FIEL. “Yo creo que para la Argentina no cambia. Era lo esperado, quizás no por tanto”, sostuvo. Según su interpretación, los mercados ya habían descontado la derrota republicana.

Pero la reacción de los activos argentinos mostró un escenario fuertemente desfavorable. El riesgo país trepó a 852 puntos básicos, su nivel más alto en 12 meses, mientras las acciones y los bonos registraron caídas. El Merval retrocedió y las empresas energéticas estuvieron entre las más afectadas.

El resultado estadounidense también abrió interrogantes sobre la capacidad de Trump para sostener su apoyo financiero a Milei. La Argentina enfrenta importantes vencimientos de deuda durante el próximo año y los inversores siguen de cerca las posibilidades de conseguir asistencia externa, en un contexto en el que los compromisos con el FMI limitan el margen de maniobra.

El rojo de los indicadores económicos
A la incertidumbre financiera se sumó una caída del 9% en el precio internacional del petróleo, que llevó el Brent a unos US$95 por barril. El retroceso representa una señal de alerta para las perspectivas exportadoras de Vaca Muerta, uno de los sectores en los que el Gobierno deposita sus expectativas de ingreso de divisas.

La relevancia del sector quedó reflejada en los últimos datos disponibles. En septiembre, las exportaciones de petróleo crudo alcanzaron los US$1127 millones y representaron el 11,2% de las ventas externas. La producción nacional, en tanto, llegó a 973.700 barriles diarios, de los cuales 698.500 correspondieron a Vaca Muerta.
El frente financiero presenta dificultades más inmediatas. Economía todavía debe reunir los dólares para afrontar un vencimiento de US$877 millones con el FMI. Según los últimos registros, el Tesoro contaba con US$830 millones depositados en el Banco Central, mientras que el desembolso de US$900 millones aprobado tras la tercera revisión del programa recién se concretaría en diciembre, tras el visto bueno del Directorio.

A esas dificultades se agregó otro retroceso político para Caputo. El Gobierno decidió retirar del Congreso el proyecto de Ley de Competitividad Financiera, que contenía 240 artículos, tras el rechazo que provocó la propuesta de gravar con Ganancias la compraventa de Cedears. Aunque inicialmente había anticipado que eliminaría únicamente el artículo cuestionado, finalmente optó por revisar toda la iniciativa.

Internas del Gobierno
Mientras el Gobierno busca instalar la visita papal como tema central de la agenda, los conflictos propios y de la interna cobran protagonismo. Milei recibió un revés judicial en la causa Libra. La Cámara Federal de Casación Penal aceptó tratar el reclamo de dos ciudadanos bielorrusos que buscan ser incorporados como querellantes. La decisión todavía no resuelve su participación en el expediente, pero habilita una nueva instancia de revisión.
Las dificultades económicas también profundizaron las diferencias políticas. Patricia Bullrich, que reconoció el triunfo de Lula y mantiene aspiraciones presidenciales, volvió a reclamar medidas para los sectores productivos. Aunque respaldó el rumbo económico, advirtió que algunas actividades siguen rezagadas, en medio de sus tensiones con otros sectores de La Libertad Avanza por el armado electoral de 2027.

Las tensiones dentro del oficialismo también quedaron reflejadas en la suspensión de las últimas dos reuniones de los martes de la mesa política del Gobierno. La primera cancelación fue días después de que Bullrich se diferenciara públicamente de Milei por sus declaraciones sobre quemar periodistas en la hoguera. Este martes, la Casa Rosada volvió a suspender el encuentro, esta vez con el argumento de que Eduardo “Lule” Menem e Ignacio Devitt habían viajado a Estados Unidos como veedores de las elecciones legislativas.

Así, el principal ámbito de coordinación política del oficialismo lleva dos semanas sin reunirse, en medio de las crecientes diferencias con la senadora, que aprovechó la última suspensión para encontrarse con los dirigentes de su propio sector.