Día Internacional contra la Violencia y el Acoso

Bullying escolar: advierten sobre situaciones cotidianas, chicos que se animan a hablar y el impacto de las redes sociales

En diálogo con 0264 Noticias, dos psicopedagogas sanjuaninas analizaron esta grave problemática, las señales que pueden dar alertas y el rol de las instituciones educativas, donde predominan los casos en las secundarias.
Imagen ilustrativa.
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El bullying es una problemática que atraviesa las aulas y que, lejos de limitarse a agresiones físicas, también se manifiesta en burlas,  humillaciones, exclusiones y hostigamiento en las redes sociales. En el marco del Día Internacional contra el Acoso y la Violencia Escolar, que se conmemora cada 5 de noviembre, las sanjuaninas María Valeria González y Catalina Olguín, ambas psicopedagogas, dialogaron con 0264 Noticias y brindaron un panorama sobre la situación que preocupa cada vez más las instituciones educativas y las familias sanjuaninas. 

González explicó que el acoso escolar se caracteriza por "conductas de hostigamiento que son intencionales y reiteradas en el tiempo, en las que existe un desequilibrio de poder entre quien agrede y el que recibe la agresión". En ese sentido, remarcó que puede manifestarse  mediante agresiones físicas, verbales, psicológicas, sociales, y digitales. Por su parte, Olguín coincidió en que la principal diferencia con una pelea ocasional es la repetición: "El bullying se repite periódicamente, es algo más ensañado y personal. Mientras que una pelea puede ser espontánea y darse una sola vez", afirmó.

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Otro aspecto fundamental es reconocer las señales que pueden indicar que un chico está atravesando una situación de acoso, principalmente, cuando no se anima a contarlo. Ambas especialistas coincidieron en aspectos como el rechazo a asistir a la escuela, los dolores de cabeza o estómago frecuentes, el aislamiento, la tristeza, los cambios en el sueño, la caída del rendimiento académico y las lesiones sin explicación. Sin embargo, González remarcó que estas situaciones no confirman un acoso: "Estos comportamientos no confirman la existencia del bullying, ya que requieren observación, escucha y evaluación".

Al analizar la evolución de esta problemática, González aseguró que actualmente se encuentra mucho más visibilizada y que los chicos se animan a hablar sobre lo que sucede. Desde su experiencia profesional, advirtió que la cantidad de situaciones aumentó: "En mi espacio de trabajo, antes llegaba un caso cada tanto de bullying, ahora es diario realmente lo que conocemos. Últimamente, las situaciones son cada vez más graves e incluyen agresiones físicas", marcó. 

Precisamente, las redes sociales se convirtieron en uno de los principales espacios donde continúa la violencia fuera de las aulas, según las profesionales. Olguín mencionó la difusión de fotografías, las burlas en grupos de WhatsApp, situaciones que pueden mantener a un estudiante expuesto durante todo el día. En este sentido, González aseveró que no solamente hay que trabajar con quien agrede y el que recibe, sino también con los espectadores: "Los chicos que están mirando, que se ríen, burlan o suben las fotos tienen que ser parte del trabajo. No tienen actividad directa en la agresión, pero no hacer nada también los hace parte involucrada", enfatizó.

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Para las especialistas, el miedo a lo que puedan decir los demás y las amenazas de quien ejerce el hostigamiento son algunos de los principales motivos: “Es el miedo al qué dirán, la amenaza del victimario también. Si hablás, te va a pasar esto”, afirmaron. Olguín, en su caso, sostuvo que muchas veces pedir ayuda se interpreta como una señal de debilidad y existe el temor de que eso termine aumentando las burlas y las agresiones.

Finalmente, González insistió en la necesidad de generar espacios de escucha donde los estudiantes puedan expresar sus emociones sin miedo a ser juzgados: “La escucha está siendo corta. Necesitamos más espacios dentro del contexto escolar que generen momentos en donde los chicos puedan expresarse”, expresó. Por su parte, Olguín agregó que "es importante no exponer a quien se anima a contar lo que está viviendo, buscar acompañamiento profesional y conservar pruebas cuando el hostigamiento ocurre por medios digitales", concluyó.