2024-10-20

ANÁLISIS

¿Cuándo se recupera la economía argentina?

¿Es posible que un país con la cantidad de recursos que tiene Argentina, sin conflictos bélicos, sin conflictos raciales, etc. se encuentre desde hace tantos años al borde del colapso económico?

Según el premio nobel de economía, Simon Kuznets, los países se agrupan en cuatro: “desarrollados”, “subdesarrollados”, “Japón” y “Argentina”, tal vez por ello, es que una calificadora de riesgo internacional, inventa una categoría especial para nuestro país y así Argentina pertenece al exclusivo grupo que se califica como “Stand Alone” (Único).

Cuando países como Paraguay han logrado en los últimos meses el ambicionado título de “investment grade” y Brasil está a un escalón de lograrlo, nosotros estamos fuera de juego.

Desde hace varios años marchamos en una delgada línea, evitando siempre dos males: la hiperinflación y la hiper recesión.

Gobiernos anteriores preferían una alta inflación antes que una elevada recesión, sin embargo, el gobierno actual, baja la inflación, pero tolera una mayor caída en la actividad.

Nada nuevo bajo el sol, aunque tengamos un presidente que defienda las virtudes del liberalismo, la escuela austriaca, etc. En realidad, los argentinos no gozamos de libertades económicas básicas, como por ejemplo, en qué moneda vamos a atesorar nuestros ahorros.

¿Fue tan bueno el año pasado y es tan malo este año?

Ni una cosa ni la otra, el año pasado todos estábamos esperando una elección y una devaluación, por eso (y por el plan platita) adelantamos consumos que tal vez hubiéramos tenido este año. 

Como vemos, las alternativas con las que cuenta el gobierno no son muchas:

  • Crédito (No hay a quién pedirle)
  • Emisión (generaría nueva deuda o inflación)
  • Superávit comercial (No nos ayudan los precios de las commodities)
  • Inversión (Difícil que pueda crecer con cepo)
  • Consumo u Obra Pública (Generaría nuevamente déficit e inflación)
  • Devaluación (Provocaría Inflación)
  • Reservas (Ya no quedan)

Por ahora, los objetivos que se planteó el gobierno son:

Lograr un Superávit Fiscal de 1,7% a 2% del PBI

  • Reduciendo el Gasto Público.
  • No actualizando (licuando) los gastos, especialmente previsionales, obra pública y educación. 
  • Retrasando pagos de energía.
  • Disminuyendo transferencias a provincias.
  • Abriendo un blanqueo para elevar la base tributaria y la recaudación.
  • Restaurando el impuesto a las Ganancias
  • Adelantando la recaudación futura de Bienes Personales.
  • Proclamando un régimen de inversiones (RIGI).

Bajar la inflación al 0%

  • Estableciendo un ancla tarifaria.
  • Estableciendo un ancla cambiaria (Crawling peg)
  • Estableciendo el objetivo de emisión cero fijando la base monetaria.
  • Conservando el cepo.
  • Limpiando la hoja de balance del BCRA.

Pero no es tan sencillo y algunos de los riesgos que enfrenta el gobierno son:

  • Que se agrave la recesión (primero y principal)
  • Que el gobierno pierda confianza por bloquear leyes que incrementan el gasto.
  • Que, a pesar de todo, baje la recaudación.
  • Que se genere desconfianza por incumplimiento de contratos.
  • Que el blanqueo o el RIGI no sean exitosos.
  • Que se profundice el retraso cambiario producto del ancla cambiaria.
  • Que el cepo ahuyente inversiones.
  • Que el aumento de reservas no sea suficiente para cubrir los vencimientos de 2025.

Hasta el momento (octubre 2024) la recuperación de la actividad económica, más que en “V” corta, ha seguido la forma de un serrucho. Prueba de ello es que, según el Índice Líder publicado por la Universidad Torcuato Di Tella, la actividad creció en mayo, cayó en junio, creció en julio, cayó en agosto y finalmente creció en septiembre.

Pero, ¿qué le falta a la economía para arrancar definitivamente?, algunos dicen “sacar el cepo”. Si la solución fuera así de sencilla, ¿por qué el gobierno no lo hace? Por tres motivos:

  1. - No se puede todo.
  2. - No repetir la historia pasada.
  3. - La pesada herencia (de Macri)

No se puede todo, en economía existe el trilema que nos alerta que, si una economía quiere tener una política monetaria independiente y un tipo de cambio fijo (crawling peg), no puede tener libre movilidad de capitales. Algo hay que resignar y esta vez le tocó a la libertad.

El equipo económico está integrado por algunos funcionarios que ya estuvieron a cargo de la economía en el período de Macri presidente, piensan que ese período se equivocó en dos cosas: gradualismo y libre movilidad de capitales.

Por último, por más que se “sacara el cepo”, las inversiones esperarían a ver si este gobierno no repite la historia de Macri, que sacó el cepo y lo tuvo que volver a poner a los pocos años.

¿Hasta aquí pareciera ser que la recuperación se tendría que dar con el cepo instalado… y entonces?

La historia tendría por ahora un final abierto dependiendo de quién “la vea” o “no la vea”

Para los optimistas que “la ven” las inversiones llegarán a pesar del cepo, generando un flujo positivo que permita aumentar las reservas y cumplir con todos los vencimientos.

Para los pesimistas que “no la ven” la economía no termina de despegar, la inflación vuelve a aumentar, el gobierno pierde apoyo popular y no consigue los fondos para cumplir con los vencimientos.

¿Probabilidades de cada escenario? ¿Mitad y mitad?

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