OPINIÓN
¿Cómo elegir la inversión adecuada?
Cada vez más frecuentemente vemos el auge de ciertos “gurúes” financieros que, con la promesa de una vida de lujos y placeres, nos intentan convencer sobre qué tenemos que hacer para ganar dinero. Estafas piramidales, anillos de la abundancia, cursos on line y tantos otros.
Y casi me siento en la obligación de escribir este artículo porque veo que todavía hay gente que le confía su patrimonio a pseudo especialistas. En nuestro país seguimos viendo víctimas por todas partes, desde los inversores de “mil dolaritos” de Cositorto hasta algunos que confían en actores europeos contratados especialmente para un evento de presentación. Tampoco quiero dejar de advertir, por supuesto, la existencia de otros “gurús” que nos tratan despectivamente de “normales” en las redes sociales, asegurándonos que sólo ellos saben cómo ganar plata.
En primer lugar, tengo que advertir que invertir no es fácil, si bien nos pareciera fácil por la cantidad de información que manejamos actualmente en tiempo real, no hay una sola regla para todos ni hay una sola situación para analizar. Invertir depende de muchos factores.
Elegir las inversiones adecuadas depende en gran medida del perfil de cada persona, de su situación financiera y de sus metas a corto, medio y largo plazo. No existe una fórmula única para el éxito en las inversiones, pero entender los diferentes tipos de activos y los factores que influyen en la elección puede ayudar a cada inversor a tomar decisiones informadas. Este artículo explora las principales estrategias para elegir inversiones y qué tipos pueden ser más recomendables según cada perfil.
En primer lugar, tenemos que conocer y conocernos.
Hay que conocer, estudiar, leer, estar atentos, para no caer en engaños. Mientras más sepamos de inversiones, mejor preparados vamos a estar para invertir.
Además, tenemos que conocernos, no todos los seres humanos somos iguales, cada persona tiene un perfil de riesgo diferente que depende de factores como la edad, el nivel de ingresos, el horizonte de inversión, la tolerancia al riesgo y las metas financieras. Hay algunos que al ver la luz amarilla en el semáforo frenan, pero hay varios que aceleran.
Si tuviéramos que clasificar a las personas según su aversión al riesgo encontraríamos tres grandes grupos:
- Conservadores: Prefieren minimizar riesgos y mantener su capital seguro, incluso si esto implica menores rendimientos.
- Moderados: Aceptan un riesgo medio y buscan equilibrar la seguridad con un crecimiento moderado del capital.
- Agresivos: Están dispuestos a asumir mayores riesgos para obtener mayores rendimientos, consciente de que podría perder parte de su capital.
¿En qué grupo se incluirían? Existen test gratuitos en línea que nos ayudan a conocernos para no autoengañarnos.
Un segundo paso es establecer Metas Financieras
Definir metas claras ayuda a dirigir la inversión hacia los activos correctos. ¿Estamos ahorrando para la jubilación? ¿O buscando una inversión a corto plazo para cubrir una meta específica en los próximos dos años, como vacaciones, fiestas, etc.?
De esta forma, podríamos clasificar las metas financieras en:
- Corto plazo (menos de 1 año): ahorros para emergencias, compras inmediatas.
- Mediano plazo (2 a 10 años): ahorro para la educación de los hijos o un viaje.
- Largo plazo (más de 10 años): ahorro para la jubilación o compra de una propiedad.
En tercer lugar, debemos conocer los tipos de Inversiones
Hay inversiones que nos brindan más información que otras, es fundamental conocer los distintos tipos de activos y sus características antes de elegir una inversión. Los principales tipos son:
- Renta Fija: Sabemos de antemano cuáles van a ser los ingresos. Los más conocidos son los Plazos Fijos, Bonos, letras del tesoro o certificados de depósito. Ofrecen un flujo de ingresos fijo y son menos volátiles. Ideal para inversores conservadores y metas a corto plazo.
- Renta Variable: No sabemos de antemanos cuáles van a ser los ingresos. En Argentina los más comunes son las acciones, los Cedears y los fondos comunes de inversión. Implican mayor riesgo, pero potencialmente un rendimiento más alto. Ideal para perfiles moderados y agresivos con un horizonte a mediano o largo plazo.
- Fondos de Inversión: Agrupan distintos activos y están gestionados por profesionales. Hay fondos de renta fija, variable o mixtos. Son accesibles para todos los perfiles, pero los conservadores suelen preferir fondos de bajo riesgo.
- Inversiones Alternativas: Inmuebles, materias primas como el oro, las criptomonedas, entre otros. Son opciones menos tradicionales y con alta volatilidad. Son recomendadas principalmente para inversores con experiencia y una alta tolerancia al riesgo.
- ETF (Fondos Cotizados): Estos fondos replican índices o sectores y permiten diversificar fácilmente. Son una opción recomendada para perfiles moderados y agresivos que buscan diversificación sin necesidad de comprar cada activo individualmente.
Por último debemos elegir la Inversión según el perfil:
- Perfil Conservador: Para los conservadores, los instrumentos de renta fija y algunos fondos de inversión de bajo riesgo suelen ser la mejor elección. Estos activos ofrecen estabilidad, aunque los rendimientos sean más modestos. Los certificados de depósito y bonos son opciones seguras para proteger el capital.
- Perfil Moderado: Los moderados pueden optar por una combinación de renta fija y variable. Pueden invertir en fondos diversificados que equilibren acciones y bonos, o en ETF que incluyan ambos tipos de activos. La diversificación les permite gestionar mejor el riesgo y obtener mayores rendimientos sin comprometer completamente su capital.
- Perfil Agresivo: Un perfil agresivo busca mayores rendimientos y está dispuesto a invertir en acciones, criptomonedas o fondos de sectores específicos con alta volatilidad. Para este tipo de inversor, las acciones de crecimiento y las inversiones alternativas, como bienes raíces o criptomonedas, ofrecen oportunidades para maximizar sus ganancias a largo plazo.
Independientemente del perfil, una estrategia clave es diversificar. Siempre lo hemos escuchado y no está de más repetir la vieja frase: “no pongas todos los huevos en la misma canasta”. No es recomendable poner todos los recursos en un solo tipo de activo, ya que la diversificación reduce el riesgo y permite gestionar mejor la volatilidad del mercado.
Siempre doy como ejemplo que si yo tengo un kiosco de revistas en una pequeña ciudad del interior asumo varios riesgos, saber si mis clientes van a tener suficiente dinero para comprar mis revistas, si la tecnología reemplazará las revistas por formatos digitales, etc.
Por ello debo diversificar, ver qué otro bien puedo vender, además de las revistas, para poder mitigar los factores de riesgo.
Además, es fundamental monitorear las inversiones y ajustar la estrategia conforme cambian los objetivos financieros, las condiciones del mercado o el perfil de riesgo personal. Revaluar el portafolio regularmente ayuda a asegurarse de que las inversiones sigan alineadas con las metas.
Para finalizar, me gustaría resumir que elegir las inversiones adecuadas requiere un conocimiento claro del perfil de riesgo, las metas y los tipos de activos disponibles.
Con una estrategia bien planificada y revisiones periódicas, cada inversor puede encontrar un camino que maximice su rentabilidad y se adapte a sus metas personales.