Se acerca una nueva definición
UNSJ: circula que puede plantearse la suspensión del decano Bloch, una sanción menor a la destitución
En el seno de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ) está por definirse si habrá una nueva sesión para que el Consejo Superior vuelva a tratar el pedido de desplazamiento del decano de la Facultad de Exactas, Rodolfo Bloch, quien fue denunciado por una empleada por acoso sexual y laboral. Si se llega a concretar otro encuentro, circula que algún consejero puede llegar a plantear que se le aplique una sanción menor, como la suspensión de su cargo por un tiempo determinado (máximo 30 días) y sin goce de haberes, resaltaron fuentes universitarias.
Esa alternativa abre distintos escenarios y análisis. Si se hiciese una moción por ese tipo de castigo, también requiere de la mayoría calificada de las dos terceras partes del Consejo, es decir, 26 de los 39 miembros. Sin embargo, si se llegase a imponer esa postura, la sanción se resuelve en el cuerpo colegiado y se evita la intervención de la Asamblea Universitaria.
Si el Consejo Superior alcanzase la mayoría especial para el pedido de remoción de Bloch, envía el expediente a la Asamblea Universitaria para que ahí se defina su futuro. El organismo no sólo contiene a los consejeros superiores sino, también, a los miembros de los Consejos Directivos de las facultades, lo que da un total de más de 100 integrantes. Y la Asamblea también requiere de las dos terceras partes para desplazar al decano.
Entonces, ¿una suspensión es más viable que el desplazamiento? Ahora, que los consejeros se inclinen por esa primera sanción, menor a la que fue avalada por un sumario y un dictamen legal, ¿los impregna otra vez de una imagen de actuación corporativa, de proteger a una autoridad? No son pocos los que en el ambiente universitario señalan que la destitución es un castigo desproporcionado.
Por otro lado, una eventual moción por la suspensión, ¿obedece a una estrategia para dividir votos, ya que todo se encamina a votar a favor o en contra del desplazamiento? Como suele suceder ante la decisión de cualquier ámbito colegiado, la dispersión de votos frente a múltiples opciones provoca que no se llegue a una mayoría calificada.
De hecho, en la sesión secreta de septiembre se dieron tres alternativas para elegir: avanzar con el pedido de remoción, su rechazo y la abstención. Esta última posición obtuvo 13 votos, entre los que estuvieron los de los decanos, y terminó siendo clave para que el planteo de destitución no alcanzara los 26 sufragios (llegó a 19) y el expediente se archivara. Los votos en contra fueron seis.
Los consejeros que se abstuvieron, primero, habían mocionado para que hubiese una ampliación del dictamen, planteo que no prosperó. Por eso, el titular de la UNSJ, Tadeo Berenguer, y el decano de Arquitectura, Guillermo Velasco, candidato al Rectorado, presentaron notas a la Dirección General de Asuntos Legales para que, en el caso de que se vuelva a tratar el tema Bloch, se produzca la ampliación del dictamen. En líneas generales, los que se abstuvieron habían indicado que no encontraron “pruebas con la contundencia suficiente”, además de que hubo diferencias con el informe sumarial.
La chance de que pueda volver a sesionar sobre el pedido de destitución del decano se generó por una solicitud de reconsideración que esgrimió la denunciante de Bloch, luego de que la causa se archivara. La Dirección de Asuntos Legales también debe resolver dicho planteo. Hay fuentes que entienden que la posibilidad de que el Consejo Superior tenga una nueva sesión, en la que cambie o no su decisión, es como una instancia más de revisión, en la que se agota la vía administrativa.
De esa manera, si la denunciante vuelve a tener un resultado adverso, queda habilitada para acudir a la Justicia para demandar civilmente a Bloch o hasta la propia UNSJ, indicaron las fuentes.
En ese contexto, hay posturas definidas, como la de Berenguer y el consejero y candidato a rector, Jorge Cocinero, que respaldaron el sumario y el dictamen en cuanto al pedido de remoción. Por otro lado, es probable que los que se abstuvieron cuenten con lo que habían reclamado, que es la ampliación del dictamen. ¿Eso hará que cambien el voto? Ahora, se coló otra opción, la suspensión. Se verá si se plantea y, en el caso de que sucediese, qué nivel de adhesión tendrá. Está todo abierto.