2024-11-17

El futuro de las finanzas cada vez más cerca

¿Ya vieron a cuánto se fue el Bitcoin?, ¿Cómo van a preferir poner sus ahorros en una criptomoneda?. Parece que algo está cambiando.

Pagar a través del teléfono ya es un hábito entre los consumidores de nuestro país y pronto lo será pagar a través del reloj, es que, en los últimos años, las empresas fintech han transformado la manera en que las personas interactúan con los servicios financieros en Argentina.

Hace poco, tuve la oportunidad de participar de una charla que dio el emprendedor Pierpaolo Barbieri, dueño de UALA, tal vez una de las fintech pioneras en nuestro país. Pierpaolo contaba, en su charla en la Universidad Torcuato Di Tella, ante un público joven e interesado en escuchar cómo desde Argentina una empresa puede revolucionar el mercado financiero, que un banquero de un banco tradicional alguna vez le dijo que su aplicación solo iba a ser utilizada por “jóvenes y pobres”. Es que los bancos tradicionales se encontraban en una situación bastante cómoda haciendo negocios tan solo con la gente que tenía una capacidad comprobable de pago.

En la actualidad, las finanzas descentralizadas y las criptomonedas están sentando las bases para un sistema financiero más abierto, transparente y accesible. Aunque aún existen obstáculos significativos, la innovación tecnológica y la creciente adopción indican que las DeFi están aquí para quedarse. Empresas, gobiernos y usuarios tienen una oportunidad única para repensar cómo se gestionan y distribuyen los recursos financieros en una economía cada vez más digitalizada. 

Sus palabras inmediatamente me recordaron el caso de Muhammad Yunus y su “banco para pobres” y del trabajo que ha liderado desde Sri Lanka para terminar con la pobreza a través de la entrega de microcréditos a las familias más humildes. Yunus comenzó con un préstamo de 27 dólares a un grupo de mujeres y terminó expandiéndose a distintas regiones del mundo.

Es que todo parece indicar que las finanzas se han propuesto dejar el pedestal dorado al que solo accedían los ricos de una sociedad y han comenzado rápidamente un camino de inclusión y democratización como nunca antes se había visto en la historia mundial.

Los sistemas de pago por QR se han convertido en un puente efectivo entre el comercio físico y digital. Este método permite a los consumidores realizar pagos de manera rápida y segura, mientras que los pequeños negocios pueden aceptar pagos digitales sin necesidad de infraestructura costosa, como terminales POS. Países como Argentina, Brasil y México han liderado esta tendencia, adoptando pagos con QR en mercados, tiendas y servicios de transporte.

He visto durante este año 2024 cómo los mendigos del sur de Brasil utilizan la aplicación PIX para recibir propinas y también, cómo los músicos de una plaza en el corazón del Barrio de Belgrano en Buenos Aires, en vez de su gorra, ponen un cartel con el código QR de su billetera virtual.

Estas compañías, que combinan tecnología e innovación para ofrecer servicios financieros más accesibles y eficientes, han emergido como una solución clave para atender las necesidades de los sectores no bancarizados, impulsar el comercio electrónico y revolucionar la forma de procesar y utilizar la información financiera.

En su momento también conocí al recientemente designado embajador en Estados Unidos, el pionero tecnológico Alec Oxenford, cuando acababa de vender su proyecto “De Remate.com”, que era, por entonces, un presagio de lo que pronto sería el e-commerce.

El crecimiento del comercio electrónico ha sido otro motor clave para el desarrollo de las fintech. Las plataformas de e-commerce como Mercado Libre, Rappi, Pedidos Ya, etc. han visto un aumento exponencial en su uso, especialmente tras la pandemia de COVID-19. Este crecimiento ha estado estrechamente relacionado con la adopción de soluciones fintech, ya que estas ofrecen métodos de pago seguros y versátiles que facilitan las transacciones en línea.

De más está hablar que la empresa más importante de Latinoamérica nació en Argentina (“Mercado Libre”) y hoy tiene un valor de mercado mayor a la suma de las otras empresas de Argentina que cotizan en bolsa. Ahora, un jujeño prefiere, en vez de acercarse al kiosco de la esquina, comprar un pack de pilas mediante Mercado Libre a un proveedor que se encuentra a 1.500 kilómetros de distancia, porque tiene el envío (que cuesta más que las pilas) bonificado.

Inclusión financiera: Un cambio impulsado por las Fintech

Uno de los mayores logros de las fintech en Latinoamérica ha sido su contribución a la inclusión financiera. Según el Banco Mundial, millones de personas en la región no tienen acceso a servicios bancarios tradicionales debido a barreras como altos costos, ubicaciones remotas y requisitos estrictos. Las fintech han eliminado muchas de estas barreras mediante plataformas digitales que ofrecen cuentas, préstamos y pagos a bajo costo y con mayor flexibilidad.

Empresas como Nubank, Mercado Pago y Ualá han aprovechado la alta penetración de teléfonos móviles en la región para brindar servicios financieros simples, accesibles y eficientes. Estas plataformas no sólo facilitan el acceso a servicios básicos como cuentas digitales, sino que también ofrecen herramientas avanzadas como créditos basados en el historial de comportamiento y asesoramiento financiero personalizado.

Hace poco un colega me preguntaba cómo podía Mercadopago ofrecerle un crédito personal si no le había presentado ni un sólo papel, para comprobar su capacidad de pago. Aquí es donde comienza a jugar un rol fundamental la tecnología.

Una de las principales fortalezas de las fintech es su capacidad para procesar grandes volúmenes de datos (big data). Estas empresas recopilan información de sus usuarios para analizar patrones de comportamiento, evaluar riesgos crediticios y personalizar ofertas. Por ejemplo, algoritmos avanzados permiten a las fintech otorgar préstamos a personas sin historial crediticio basado en su actividad digital, como pagos de servicios, compras en línea y comportamiento en redes sociales.

El uso de big data también ha permitido a las fintech mejorar la detección de fraudes, optimizar campañas de marketing y prever tendencias de mercado. Sin embargo, el manejo de grandes cantidades de datos plantea desafíos importantes, especialmente en términos de privacidad y ciberseguridad.

¿Y las criptomonedas?

Las “DeFi" son un ecosistema de aplicaciones financieras construidas sobre plataformas blockchain, principalmente Ethereum. Estas aplicaciones permiten a los usuarios realizar actividades como préstamos, inversiones, pagos y ahorros sin necesidad de bancos o instituciones financieras tradicionales. En lugar de confiar en intermediarios, las DeFi utilizan contratos inteligentes para automatizar procesos y garantizar la seguridad de las transacciones.

Las criptomonedas son la piedra angular de las DeFi, no sólo como medios de intercambio, sino también como instrumentos que facilitan la descentralización.

A medida que se superen los desafíos tecnológicos y regulatorios, se espera que estas soluciones transformen profundamente el sistema financiero global. Algunas tendencias clave incluyen:

  • Mayor integración con el sistema financiero tradicional: Los bancos y empresas de inversión están explorando formas de incorporar las DeFi en sus operaciones.
  • Expansión del uso de stablecoins: Las monedas estables jugarán un rol crucial para estabilizar el ecosistema y facilitar la adopción.
  • Avances en interoperabilidad: Protocolos que conecten diferentes blockchains permitirán un ecosistema más fluido y eficiente.
  • Impacto en economías emergentes: Las DeFi podrían desempeñar un papel fundamental en la inclusión financiera de regiones subatendidas, ofreciendo alternativas más económicas y accesibles.

El futuro de las fintech en Latinoamérica es prometedor, pero no está exento de retos. A medida que estas empresas amplían su alcance, tendrán que enfrentarse a regulaciones más estrictas y a una competencia creciente de bancos tradicionales y empresas tecnológicas globales.

Uno de los desafíos más significativos será aprovechar al máximo las herramientas tecnológicas disponibles, como la inteligencia artificial y el blockchain, para ofrecer servicios aún más personalizados y seguros. Al mismo tiempo, deberán equilibrar la innovación con el cumplimiento normativo y garantizar la protección de los datos de los usuarios.

En resumen, las fintech han transformado la inclusión financiera en Latinoamérica, impulsando el comercio electrónico y aprovechando la big data para ofrecer soluciones innovadoras. Sin embargo, su éxito a largo plazo dependerá de su capacidad para superar desafíos regulatorios, fomentar la confianza del consumidor y continuar innovando en un mercado en constante evolución.  

Queda mucho camino todavía, pero pareciera que ya no hay marcha atrás.

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