UNSJ
Acusaciones cruzadas por “traiciones” y críticas de gestión, en una picante puja por Filosofía entre las exsocias Arrabal y Garbarino
Ambas formaron parte del mismo espacio político universitario y, cuando cada una conquistó el timón de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ), la otra tuvo su lugar en el equipo de conducción. Así de sólido era el vínculo entre la actual decana Myriam Arrabal y su predecesora Rosa Garbarino, el cual se fue resquebrajando desde el año pasado y se terminó de romper de cara a las elecciones del 11 de junio, en las que las dos se enfrentarán. La disputa será picante, al punto de que ya hubo acusaciones cruzadas por “traiciones” y por temas de gestión, además de la crítica Garbarino por la supremacía de una línea política partidaria en la unidad académica y la desmentida de Arrabal.
Ambas profesionales hablaron en el programa Demasiada Información, de Radio Light, en días distintos, y brindaron sus puntos de vista y propuestas para la facultad.
Garbarino, exministra de Educación de la provincia en la gestión de la Alianza, desembarcó en el Decanato de Filosofía en 2012, en cuyo mandato designó a Arrabal como secretaria Académica. Cuatro años más tarde, la primera logró la reelección y la segunda fue como su vicedecana. En 2021, Garbarino peleó por el Rectorado y apoyó la postulación de Arrabal para la facultad, quien se consagró como decana y, luego, designaría a su por entonces aliada como secretaria de Investigación, en lo que se vio como una devolución de gentilezas.
Ahora, se viene una nueva contienda que las encuentra en caminos diferentes. Incluso, Garbarino apoya al arquitecto Jorge Cocinero para la disputa en el Rectorado, mientras que Arrabal respalda la reelección de Tadeo Berenguer, quien lleva de compañera de fórmula a la actual secretaria Académica de Filosofía, Andrea Leceta.
Si bien ambas no utilizaron la palabra traición, su definición sobrevoló en las declaraciones. Garbarino señaló que “hubo acuerdos que se fueron rompiendo lentamente hasta llegar a diciembre (de 2024), cuando la actual decana lanzó un nuevo espacio político llamado Encuentro y toda la gente de Pluralidad y Compromiso se sintió bastante mal porque no hubo ni siquiera un aviso previo, nada, absolutamente. Eso nos obligó a marcar presencia y empezar a conversar con otra fuerza, que es Más Filosofía, que encabeza el licenciado Eduardo Carelli”. Así, confirmó que los dos integrarán la fórmula para pelear por la unidad académica.
Por su parte, Arrabal explicó que, “desde principios de 2024, hubo hechos que demostraban claramente que las personas más allegadas a Garbarino estaban solicitando a sus compañeros el apoyo para la potencial candidatura de quien era mi secretaria de Investigación. Entonces, la convoqué y le pregunté, tengo de testigos a los otros secretarios porque fue en una reunión de gabinete, y ella me lo niega, que tenía su tiempo y energía en otros proyectos familiares y personales”.
La decana continuó señalando que “en varias oportunidades después le pregunté”, pero, “sabíamos que estaba teniendo reuniones, de manera paralela y soslayada a mi gestión”. De hecho, agregó que “las personas de la comunidad universitaria se enteraban tanto como yo y preguntaban cómo puede ser que esta persona, que es parte de mi equipo, esté trabajando de manera paralela para su propia candidatura”.
Así, contó que en noviembre de 2024 Garbarino le reconoce, por primera vez, que estaba teniendo reuniones con Carelli y que en diciembre le volvió a consultar porque “necesitaba que me definiera su situación, dónde iba a estar”. A su vez, Arrabal dijo que el personal que cuestionaba la actitud de Garbarino, le fue expresando el apoyo tanto a su gestión como la del vice Marcelo Vázquez y se fue conformando el grupo denominado Encuentro, al que le adelantaron que se iban a presentar como fórmula para tratar de repetir mandato. Recién en febrero, la exministra de Educación le confirmó que sería candidata.
Por otro lado, Garbarino destacó que “una de las cosas que más he criticado, y se lo he dicho a la señora decana, es el tema de llevar una línea política partidaria en la facultad. Nosotros nunca estuvimos de acuerdo. El espacio Pluralidad y Compromiso tiene todas las líneas. Si llevábamos una línea, siempre buscábamos el contrapeso para que todos puedan dar su opinión. Eso no se respetó”.
Ante la consulta, la ahora candidata manifestó que “son líneas dentro de lo que es el PTP (Partido del Trabajo y del Pueblo), que deriva del Partido Comunista Revolucionario (PCR). Una línea de (Juan) Grabois (dirigente social de Patria Grande) y todo lo que representa. Y también alguna línea dentro del justicialismo. No me molestan los actos, pero llamemos a todas las líneas para que todos puedan participar”
A su vez, Arrabal remarcó que “nunca he tenido ni tengo ninguna afiliación política partidaria, de modo que, en mi gestión, han tenido lugar todas las expresiones y voces. Tengo la convicción de que eso es lo que enriquece un trabajo colectivo”.
En ese marco, reconoció que su vice, Vázquez, “pertenece y siempre ha tenido militancia en un partido de izquierda”, lo que “complementaba mi perfil como candidata a decana” en 2021. “De hecho, no estoy arrepentida, hemos trabajado de manera muy respetuosa y lo sigo eligiendo como compañero de fórmula”, destacó. Asimismo, rechazó declaraciones de Garbarino y Carelli que, según la decana, han señalado que su gestión fue copada ideológicamente por Vázquez, quien concentró poder. “Garbarino fue la persona que más insistió para que fuera mi compañero de fórmula hace cuatro años. ¿No le molestaba que fuese de un partido de izquierda?”, recordó Arrabal.
No fue lo único, ya que Garbarino cuestionó que “no se respetó el cuidado de la gente que había apoyado la candidatura de Myriam. Pasaron cosas, concursos entre medio, que no estuvimos de acuerdo”. Ante la repregunta, señaló que “uno tiene que tener una cuestión de equidad y justicia hacia todos cuando uno gana una elección, hacia los que lo apoyaron y, fundamentalmente, a los que no. Pasaron una serie de situaciones, en la cual, gente que era del espacio también fue renunciando a diferentes cargos, especialmente en personal no docente, y eso llevó a replantearnos qué había pasado en el medio”.
En su contraataque, Arrabal resaltó que “durante muchos años, se había perdido la práctica del llamado a concurso y fue una política que traté de recuperar durante mi gestión, tanto en el estamento docente como en el no docente. Entonces, muchas de las personas que dicen no haber sido tenidas en cuenta, posiblemente, tenían la ilusión de que se continuara con la práctica anterior de ser designadas a dedo”.
De esa forma, indicó que “es una muestra de que no tengo experiencia ni adhesión a muchas prácticas de la política partidaria y que mi interés siempre ha sido la política académica. No entro en eso de la cadena de favores”.