2025-04-06

OPINIÓN

Motosierra

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Hace unos días, por iniciativa de la Federación de Consejos Profesionales de Ciencias Económicas, nos invitaron a analizar las implicancias que había tenido la reciente reestructuración de la ARCA (Ex AFIP) en nuestra región. El objetivo era conocer si tal reestructuración había perjudicado de alguna manera la calidad de atención de los contribuyentes de la agencia.

La transformación de la ex AFIP en la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) representa uno de los procesos de reforma estructural más significativos en la administración pública argentina reciente. La disposición 36/2025, publicada el 5/3/2025, introduce cambios clave, desde la reorganización territorial con la eliminación de distritos, redistribución jurisdiccional, transferencia de competencias a agencias vecinas, modificación de estructuras, rediseño de unidades organizativas y movimiento de dependencias, que llevarán a que, la dotación inicial de aproximadamente unos 21.000 empleados, se vea disminuida en unos 3.200 agentes en el futuro próximo. Las bajas hasta el mes de enero, según el diario Clarín, ya habían alcanzado unos 1.600 agentes.

Esta reestructuración forma parte del plan gubernamental para reducir el gasto público en un 80% en el área fiscal, priorizando la digitalización sobre la presencia territorial. Los próximos meses serán cruciales para evaluar si estas medidas logran equilibrar la eficiencia recaudatoria con la capacidad operativa requerida.

En San Juan, por poner un ejemplo, la reciente resolución llevó a cerrar la delegación de la ex AFIP en Jáchal, que había sido inaugurada el 9 de junio de 2023, y consistía en una modesta “receptoría” y, al parecer, sus dos únicos empleados fueron reubicados en la Agencia San Juan. Resultado, la localidad de Jáchal se quedó sin receptoría, pero el recorte no fue tan grave.

Esta nueva tendencia de reestructurar o recortar organismos públicos, que se popularizó con la imágen de una motosierra, conlleva el gran desafío de encontrar un sano equilibrio entre un gasto público más eficiente sin perder la capacidad del Estado de atender las necesidades de los ciudadanos. Ya vimos el año pasado que paralizar o postergar la obra pública lleva a postergar también cierto grado de bienestar para el ciudadano que se beneficia con esa obra pública.

Otro desafío de la motosierra es que los recortes han implicado una baja considerable en la dotación de personal en el sector público argentino, donde el equilibrio entre la prestación de servicios de calidad y la sostenibilidad fiscal, se ha vuelto prioritario en las agendas gubernamentales.

De acuerdo con los datos oficiales del INDEC para febrero de 2025, la dotación total de personal en la administración pública nacional, empresas y sociedades del Estado argentino asciende a 297.841 personas (según datos publicados el 31/03/2025). Esta cifra representa una disminución del 0,7% respecto al mes anterior, confirmando una tendencia decreciente que se viene observando de manera consistente en los últimos 6 meses:

- Septiembre 2024: 306.879 empleados

- Octubre 2024: 305.649 empleados

- Noviembre 2024: 304.110 empleados

- Diciembre 2024: 301.866 empleados

- Enero 2025: 300.001 empleados

- Febrero 2025: 297.841 empleados

Esta disminución de aproximadamente 9.038 puestos (equivalente a un 3%) en un período de seis meses refleja una política deliberada de ajuste y racionalización del empleo público a nivel nacional. Podríamos decir que la “motosierra” está funcionando a la perfección si analizamos los números publicados recientemente por el INDEC en el informe “Dotación de personal de la administración pública nacional, empresas y sociedades”.

Este informe nos muestra que la composición actual del empleo público nacional se distribuye de la siguiente manera:

  • Administración pública nacional: 202.662 personas (68% del total)
  • Administración centralizada: 43.529 personas
  • Administración descentralizada: 122.447 personas
  • Administración desconcentrada: 22.385 personas
  • Otros entes: 14.301 personas
  • Empresas y sociedades del Estado: 95.179 personas (32% del total)

Al examinar la distribución por organismos específicos, se destaca que algunas entidades concentran una porción significativa del empleo público. Dentro de la administración descentralizada, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) emplea a 26.293 personas, mientras que la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) cuenta con 20.166 empleados.

En la administración centralizada, los organismos con mayor dotación de personal son el Ministerio de Capital Humano (10.537 empleados), el Ministerio de Economía (9.449 empleados) y el Ministerio de Salud (6.957 empleados).

Comparando los datos de febrero 2025 con los de febrero 2024, se observa una reducción significativa en la dotación total. La administración centralizada pasó de 50.690 a 43.529 personas, representando una disminución del 14,1%. La administración descentralizada disminuyó de 133.931 a 122.447 personas (-8,6%), mientras que las empresas y sociedades pasaron de 109.263 a 95.179 empleados (-12,9%).

Es importante señalar que los datos analizados corresponden únicamente a la administración pública nacional, y no incluyen empleados públicos provinciales y municipales, que constituyen una porción significativa del empleo público total en Argentina. Esta es una característica distintiva del sistema federal argentino, que debe considerarse al realizar comparaciones internacionales para entender si la planta de personal estaba sobredimensionada.

En términos generales, países como Uruguay, Costa Rica y Argentina han tendido históricamente a mantener una proporción más elevada de empleo público en relación con la población económicamente activa en comparación con otros países de la región como México, Colombia o Perú.

Sin embargo, en la actualidad, en toda América Latina se observa una tendencia generalizada hacia la modernización y racionalización del empleo público, con énfasis en:

  1. Implementación de sistemas integrados de gestión de recursos humanos
  2. Incorporación de tecnologías digitales para optimizar procesos
  3. Revisión de estructuras organizativas para eliminar duplicidades
  4. Mayor transparencia en la información sobre dotaciones y remuneraciones

La reducción observada en Argentina parece alinearse con estas tendencias regionales de búsqueda de mayor eficiencia en el sector público, sin embargo, como dijimos plantea una serie de desafíos que podríamos sintetizar:

  •  Equilibrio entre Racionalización y Prestación de Servicios

La reducción en la dotación de personal debe equilibrarse con la necesidad de mantener servicios públicos de calidad. Resulta fundamental que los procesos de ajuste consideren análisis funcionales que identifiquen superposiciones y oportunidades de mejora genuinas, más allá de recortes lineales.

  •  Profesionalización y Capacitación

La tendencia a la reducción debería acompañarse de estrategias de profesionalización y capacitación del personal remanente, para asegurar que puedan gestionar eficientemente las responsabilidades asignadas con menos recursos humanos.

  •  Transformación Digital

La reducción de personal evidencia la necesidad de acelerar procesos de transformación digital que permitan mantener o mejorar los niveles de servicio con menos recursos humanos, aprovechando las tecnologías para automatizar procesos y simplificar trámites.

 Conclusiones

El análisis de la dotación de personal en el sector público argentino muestra una clara tendencia a la reducción, que se alinea con políticas de ajuste fiscal y búsqueda de eficiencia administrativa. La disminución sostenida de aproximadamente 0,7% mensual refleja un proceso gradual pero constante de redimensionamiento del aparato estatal a nivel nacional.

Esta tendencia, si bien puede contribuir a la sostenibilidad fiscal, plantea desafíos importantes en términos de calidad de los servicios públicos y capacidad institucional. El éxito de este proceso dependerá en gran medida de la capacidad de implementar simultáneamente reformas que mejoren la eficiencia operativa y la incorporación de tecnologías que compensen la reducción de personal.

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