2025-05-18

OPINIÓN

El PJ sanjuanino aspira aprovechar un posible buen resultado en la elección porteña, aunque pocos puedan hacerlo: las buenas migas con un actor de peso

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A falta de buenas noticias, el peronismo sanjuanino mira con expectativa positiva lo que pueda pasar hoy, cuando se empiecen a contar los votos de la elección legislativa en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). En una caprichosa división, se puede decir que hay tres ejes fundamentales que se pondrán en evaluación ante los porteños y provocará impacto fuera de ese distrito. Lo que pase hoy puede definir el piso de votos con el que La Libertad Avanza encare los siguientes desafíos electorales de provincia de Buenos Aires y luego el nacional. También la capacidad de la fuerza oficialista por captar voluntades de la centroderecha, donde milita el macrismo, la supuesta   víctima de esta contienda electoral. Y acá está el segundo eje: si los candidatos de Mauricio Macri y su primo Jorge (jefe de Gobierno porteño) no logran los primeros lugares, como indican la mayoría de las encuestas, estaremos frente al posible reacomodamiento obligado de Macri y el Pro como opción nacional. Por último, aparece el peronismo que, de obtener una diferencia a favor como indican los sondeos, y a pesar de que podría ser una elección histórica en positivo, le costará nacionalizarla, ya que el principal candidato no es precisamente un kirchnerista de la primera ola, ni tiene otros  referentes nacionales de talla ancha.  ¿Qué dicen en San Juan? Si el PJ de CABA supera los 25 puntos, es muy probable que el piso sanjuanino para la misma fuerza sea del 30 por ciento en octubre, ya que siempre en San Juan el peronismo fue superior en adhesiones. Ese 30 por ciento, dicen, casi ruegan, les garantiza un diputado nacional; que es menos de lo que tienen hoy, aunque mucho más de lo que esperaban. El senador Sergio Uñac tiene buen vínculo con Juan Manuel Olmos, el artífice de su fallida postulación a mandamás del peronismo nacional, y “padre” del experimento Leandro Santoro, quien podría dar el batacazo hoy. Hay contactos permanentes. Todos prenden velas.

Para poner en contexto: hoy se eligen solamente 30 de un total de 60 legisladores que formarán parte de la Legislatura porteña, el poder legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Son los que arman leyes y controlan al ejecutivo, liderado por el jefe de Gobierno. El Pro (Silvia Lospennato) pone en juego 15 bancas; la alianza Es Ahora Buenos Aires (Leandro Santoro), 8; y La Libertad Avanza (Manuel Adorni), 6. También juegan Horacio Rodríguez Larreta, echado del Pro; y Ramiro Marra, escindido de LLA. Como se observa, la centroderecha llega dividida en cuatro, algo que para muchos es un error de la hermana del Presidente, Karina Milei, quien no logró acuerdo y abrió la puerta a que los votos del no peronismo se dividan en varias líneas. Pero habría que hacer una lectura más fina allí: LLA solo quiere ganarle a Macri y no aspira a ser la fuerza política más votada. Arriesgan frente al peronismo, porque es el rival que han elegido. Saben que si Santoro obtiene más votos que sus rivales, sólo él podrá capitalizar ese caudal y ninguna figura nacional podrá hacerlo. Habrá que esperar “Santoro 2027”, pero en CABA.

Santoro es un personaje porteño. Se presentó ya varias veces y ahora, a diferencia de las anteriores, las encuestas lo ponen primero en intención de votos, algo que de ocurrir sería histórico para el peronismo de la General Paz hacia adentro. Santoro viene del alfonsinismo y es una creación de Juan Manuel “gordo” Olmos, quien logró la unidad del PJ de CABA y está a punto de darle una lección fuerte aquéllos que no bajan la guardia y mantienen las internas distritales. El domingo pasado el peronismo vio cómo las rencillas internas le acarrearon  derrotas en al menos dos distritos. Hoy todo puede cambiar. Santoro no es K, aunque sí pertenece al peronismo. Fue de Alberto Fernández cuando el expresidente se peleó con Cristina. Hoy Alberto es mala palabra y por supuesto tampoco podrá capitalizar los votos de Santoro. Cristina Fernández tampoco podrá alzar la mano, aunque sí podrá decir que en su gestión como Presidenta del PJ nacional  ocurrieron cosas históricas, y reclamar unidad en todo el país, incluso en provincia de Buenos Aires, donde ella misma mantiene un enérgico enfrentamiento con el gobernador Axel Kicillof. De ocurrir, no será una victoria del kirchnerismo, aunque sí del peronismo. Por el contrario, si todos los sondeos fallan y Santoro no termina como el más votado, el PJ deberá prepararse para un resultado bastante peor en la contienda bonaerense y también la nacional.

Como se verá, aprovecharse de una posible victoria hoy será complejo para figuras nacionales. A pesar de esa realidad, dirigentes del PJ sanjuanino ven en el “Gordo” Olmos una especie de respiro. El dirigente capitalino le ofreció a Uñac conducir el PJ nacional, barco en el que el senador se montó hasta que Cristina anunció su postulación. Según creen en el peronismo sanjuanino, la intención de voto en esta provincia está 30, 26, 20. Ellos primero (obvio), segundo los candidatos del gobernador Marcelo Orrego y por último quien se postule por LLA. Pero, como todo mundo, dudan. Ahí es donde entra la hipótesis de piso de votos de CABA. Si en ese distrito el PJ logra más de 25 puntos, cómo en San Juan, una provincia tradicionalmente peronista, no va superar ese porcentaje. ¿La provincia sigue siendo  peronista?  Esa máxima se rompió con la elección a Gobernador de 2023. De igual forma en el PJ local defienden la teoría.

La evaluación es un tanto optimista y caprichosa, ya que no hay nada que vincule la elección de CABA con la de San Juan.  Uñac está dispuesto a charlar con Olmos y aprovechar de alguna manera lo que pueda pasar en CABA, si es que ocurre. No perdió contacto. ¿Cómo se hará? No se sabe aún. Advierten también que todo el país querrá hacer más o menos lo mismo y que eso complicará la maniobra. A pesar de su complejidad, una victoria hoy en Ciudad de Buenos Aires puede ser un respiro para el PJ nacional, que está casi con pulmotor debido a las discusiones internas permanentes.

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